El síndrome de “Burnout” es real y tienes que estar preparada

El efecto que todas padecemos por lo menos una vez en la vida.
Author:
Publish date:
Steinar La Engeland

Steinar La Engeland

No importa la cantidad de horas que duermas o las veces que dejas de trabajar para tomar un respiro, si tu cabeza está haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantenerse al ritmo de tus responsabilidades y aún lograr hacerte parecer más humana y menos zombie, las probabilidades de que todos tus males se resuman en una sola palabra son altas.

Te presentamos el síndrome burnout, la pesadilla de cualquier millennial o ser humano consciente que esté ocupado las 24 horas al día.

Aunque muchas veces lo tachemos de cansancio o agotamiento, realmente es una condición, que requiere un diagnóstico y un tratamiento más apropiado que ver una película en Netflix para despejar la mente.

Y si piensas que eres la única que sufre de esto, los expertos determinaron que el Burnout tiene las mismas características de una epidemia y que sus dimensiones deberían alarmar al mundo empresarial y causar cambios drásticos en el trabajo tradicional. 

Es prácticamente una reacción de tu cuerpo cuando ya no se puede poner en sintonía con la energía que gastas, entonces decide bajar la producción porque no hay más reservas. Las culpables de esto, según los científicos, son las glándulas adrenales y su hipoactividad. En castellano, ellas son las encargadas de producir las hormonas que toman nuestro cuerpo cuando está en emergencia, mejor conocido como adrenalina. Aparte hacen un chequeo general de los órganos para ver si tienen la cantidad de azúcar óptima para seguir funcionando. Y como el multitasking es importante en la vida moderna, también movilizan nutrientes. Debido a nuestro descuido y sobredosis de responsabilidades, las glándulas adrenales se cansan y dejan de hacer su trabajo. Lo que nos deja como resultado el efecto “quemado”.

GIPHY

GIPHY

La mayoría de nosotros no reconoce a primera vista los síntomas del burnout, sino que un día nos miramos al espejo y descubrimos que fácilmente podemos participar como extras en The Walking Dead. Así que si esta no es una buena descripción de cómo luces cuando sufres de este síndrome, esto te dará una idea de cómo se siente:

- No te sientes motivada.

- Tu única prioridad es el trabajo y aún así no eres eficaz.

- O por otro lado, dejas todo para última hora.

- Aprendiste a dormir sobre cualquier superficie.

- Un mosquito se concentra más que tú.

- Sientes que todo te sale mal.

- Estás abrumada por la vida 24/7.

- Eres más negativa.

- El café es más importante que cualquier interacción social.

- Quejarse es tu actividad extracurricular favorita.

- Tienes una absurda necesidad de ingerir todo lo que tenga niveles altos de azúcar.

En resumidas palabras, se siente como si estuvieses PMSing todos los días del mes pero sin suficiente chocolate en el mundo para hacer que valga la pena.

Si por lo menos cuatro de las cosas que mencionamos antes te parecen familiares ¡bienvenida al equipo! No es tan malo como suena. Con una dosis adecuada de vida e instinto de supervivencia, podremos atravesar esto.

Préstale atención a lo que te está molestando

Identificar de dónde viene el estrés hace más fácil que consigas una solución. Algo sobre cortar el problema desde la raíz o cualquier consejo de mamá que pueda aplicar aquí. Ya sea que no tienes tiempo para hacer todo lo que quieres hacer o la reunión de la próxima semana que te está sacando canas prematuras, conoce la fuente y reduce sus efectos secundarios.

Repite conmigo: el ocio es importante y necesario

Disfruta de no hacer nada productivo de vez en cuando. Entreténete con algo banal o ve una película mala para variar. Si te sobrecargas de actividades importantes y pesadas, le perderás la diversión al arte de estar en pijamas todo el día.

Tu agenda no es una Biblia

No tienes que decirle “amén” a todo lo que esté escrito. Sé espontánea, organiza una cena o sal a ver una película. Si tu rutina no estaba funcionando, es hora de cambiarla. Un nuevo plan fuera de lo ordinario puede hacer una gran diferencia.

Un chocolate está bien, una bolsa de chocolates está fuera de discusión

La debilidad en las glándulas adrenales va a empeorar si descartas las proteínas de tu dieta e ingieres dulces como si fuese Halloween todos los días del año. Incluso, la cafeína y el alcohol en cantidades industriales solo van a hacerle daño a tu sistema inmunológico.

Duerme más si lo necesitas

Escucha a tu cuerpo. El primer síntoma es el cansancio y no solo por la falta de horas de sueño, sino porque duermes con una luz prendida cerca o con ruido. Créeme, dormir completamente a oscuras y en silencio es algo más importante de lo que parece.