‘Red flags’ que deberías tomar en cuenta de tus compañeros de trabajo

‘Red flags’ que deberías tomar en cuenta de tus compañeros de trabajo

Tener un equipo de trabajo es algo así como entrar a una familia llena de desconocidos. Solo que en esta situación, en lugar de estar unidos por la sangre, están unidos por el dinero y la experiencia, lo que es igual de comprometedor y digno de pesadillas.

Otra pequeña diferencia es que no puedes darle mute por un año el grupo de Whatsapp de tu familia laboral. No puedes ignorar sus mensajes, sus correos, ni puedes pasarle el teléfono a tu mamá cada vez que llaman. Aquí te los tienes que aguantar a todos porque sí, y más que todo, porque te conviene.

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Entonces tu trabajo se vuelve esa institución que tienes que enfrentar aunque no soportes a tus compañeros, aunque de vez en cuando fantaseas con asesinar a tu jefe y aunque no tengas idea de cómo llevar a cabo un proyecto. En parte, eso es lo bello de un trabajo, que te das mil y un goples pero al final sabes que aprendiste algo. Ese proceso educativo casi siempre lo sufres de la mano del resto de tus compañeros, que se aguantan lo mismo, fantasean igual que tú y bueno, tampoco pueden ignorar el grupito.

Metidos todos en el mismo cambote hace que que eventualmente uno que otro meta la pata. Cuando eso pase, una amistosa llamada de atención o una ayuda siempre debe estar sobre la mesa. Esto también se conoce como compañerismo y estoy clara que es un término poco conocido hoy en día. Por eso debes estar pendiente de cuando estas metidas de pata sucedan para que puedas atajarlas a tiempo y que no se convierta en un despido al final de la jornada.

Suelen desaparecerse de la faz de la tierra

Una de mis mayores causas de ansiedad es cuando me lleno de trabajo porque sé que no puedo contar con otra persona. Esto sucede en el momento en el que unas decenas de desapariciones de algún compañero se han acumulado. Puede haber distintas razones, o van por octava vez al banco en una semana (lamento ese tipo de relación con algún banco), su abuela se enfermó por quinta vez y a él/ella le dio una gripe que no le permite ni abrir los ojos, agarrar el celular y avisar.

Después de la última, uno más o menos comienza a sospechar. Así que alguien que no esté pendiente de su trabajo y lo que hace es calentar la computadora, lo que hace es acumular más estrés, ansiedad, regaños y más trabajo.

Tienen una actitud pasivo-agresiva

Decir que sí con una actitud de “sueño con tu muerte” es súper incómodo. Y cuando estás en un equipo de trabajo, el tema de la honestidad se ha convertido en algo muy flexible. Si no te gusta el proyecto, no sabes cómo hacerlo o simplemente no te gusta trabajar ahí es algo que fácilmente se puede hablar.

Trabajar en un espacio libre de malas vibras es un derecho de todos. Ya tenemos suficiente con la actitud de nuestra amiga que nunca nos perdonó haber vuelto con nuestro ex.

Les cuesta aceptar ayuda

El orgullo es una v*ina seria. Pensar que se puede con todo y con todos es una falacia mal argumentada considerando que se es humano y tienes a otras cinco u ocho personas a tu lado capaces de aclarar cualquier duda o “hacerte una segunda”.

Igual que cuando estás perdido con alguna dirección, preguntar por la dirección correcta nos ahorra a todos mucho tiempo y paz mental.

No leen los parámetros antes de comenzar un proyecto

Hace poco me pasó que uno de nuestro equipo, el diseñador (siempre son la víctima, pobre gente), se equivocaba escribiendo un texto que estaba perfectamente escrito en el instructivo, al igual que “no sabía” que había que hacer las ilustraciones en capa a pesar que estaba descrito en el material en mayúsculas y en negritas. Así que a todos nos costó más o menos una semana corrigiendo para que ese trabajo saliera.

Es una pérdida de tiempo y a todos nos vuelve locos andar disculpándose y corrigiendo algo que pudo haber salido bien desde un principio.

“Los flojos trabajan doble”. Solo que en el trabajo, por un flojo todos trabajamos doble.

Le “echan los perros” a cualquier ser con piernas

Los fuckboys o girls de oficina son la peor paria de la sociedad porque además de que no pueden mantener sus genitales para ellos mismos, afectan la tranquilidad psicológica de todas sus víctimas.

Algo peligroso de estas criaturas es que una vez que ya han tenido dos pendejos que caen, no pueden parar. Y eventualmente toda la oficina se convierte en una novela de despechados que no pueden trabajar con los demás.

#PorUnMundoSinFuckboysdeOficina

Si ves que esto pasa entre tus compañeros, no puedes pasarlo por alto esperando que eventualmente se resuelva. Tienes hablar y tratar lidiar con eso, porque si ignoras esta notificación, deep down sabes que serás tú quien pague los platos rotos luego.

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