¿Quién era Nellie Bly, la intrépida periodista que sigue inspirando a muchos?

Elizabeth Jane Cochran no solo es conocida por haber sido una de las reporteras del mismísimo Joseph Pulitzer, sino también por haber sido una periodista capaz de arriesgar su propia integridad con tal de revelar la verdad de los hechos porque ¿qué mejor forma de explicar una noticia que vivirla en carne propia?

Teniendo en cuenta que un 27 de enero de 1922 falleció esta gran mujer que pasó a la historia como la pionera del periodismo encubierto o de infiltración es justo y necesario recordarla este día.

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Su vida personal

Nació en 1864 en Pensilvania, Estados Unidos y venía de una familia humilde que no podía costearle sus estudios, pero un hecho marcaría su vida; su padre falleció a temprana edad y su madre se casaría con un hombre alcohólico y acosador, según una periodista responsable del prólogo de su antología este hecho pudo haber influido en su carácter tan independiente.

Se casaría a los treinta años con un hombre rico que le doblaba la edad cuando ya tenía una sólida carrera en el mundo periodístico que abandonó por un tiempo para hacerse cargo de los negocios de metalurgia de su marido, pero más tarde retomaría su oficio al convertirse en reportera desde el frente austriaco en la Primera Guerra Mundial.

Los inicios en el periodismo

En 1885, con veinte años, dio sus primeros pasos como periodista en The Pittsburg Dispatch, con una columna (al principio había sido una carta al director, pero este, dada su calidad, la animó a transformarla en artículo) de respuesta a otra titulada Para qué sirven las chicas, de corte machista.

A pesar de su interés en los temas sociales sus jefes la verían más para escribir artículos como moda, jardinería, peluquería, colecciones de mariposas.

Luego viajaría a México junto a su madre y el hecho de no hablar español no fue un impedimento para que escribiera varios artículos sobre este país para el Dispatch, pero su estancia en la nación azteca fue interrumpida cuando la amenazaron con la cárcel por escribir de un periodista que había criticado al gobierno. Luego de esto se iría a Nueva York donde le pediría trabajo a Joseph Pulitzer.

La importancia de su trabajo periodístico

En este nuevo empleo, Bly le propuso a su nuevo jefe hacerse pasar por loca para lograr ingresar en el psiquiátrico de Blackwell’s Island e investigar los abusos que sufrían las internas. El reportaje resultó ser todo un éxito, incluso hay un libro sobre este que se conoce con el nombre de Ten Days in a Mad-House (Diez días en el manicomio).

“No intenté seguir con el falso personaje de loca, sino que hablé y actué como lo hago en la vida real. Y, aunque suene extraño, cuanto más sensatamente hablaba y actuaba, más loca me consideraban todos, excepto los médicos…”, relató la reportera sobre esta experiencia.

“Inyectan tanta morfina y cloral que las pacientes enloquecen. He visto a esas mujeres volverse locas pidiendo agua, debido a los efectos de las drogas y a las enfermeras negársela. Les he oído suplicar toda la noche una gota y no recibirla. Yo misma grité pidiendo agua hasta que mi boca estuvo tan seca y resquebrajada que no podía hablar”, denunció Bly.

Basándose en esta experiencia, Lifetime estrenó una película protagonizada por Christina Ricci, en el papel de la atrevida y valiente periodista, titulada Escaping the Mad House: The Nellie Bly Story (Atrapada en el Manicomio).

Sin embargo, esta no sería la primera vez que se haría pasar por otra persona para adentrarse en el fondo de la noticia, ya que también fingió ser una obrera en una fábrica de cajas para denunciar la situación en la que subsistían “los esclavos blancos”.

La mujer que venció a Phileas Fogg

Otro de los hechos por los que esta periodista pasó a la historia fue por desafiar la hazaña de Phileas Fogg, el famoso personaje de la novela de Julio Verne La vuelta al mundo en 80 días.

Por ser mujer, Pulitzer la subestimó asegurando que no podría hacer un viaje tan arriesgado sin protección y ella, recordando su rivalidad con Hearst le dio una respuesta contundente.

“Muy bien… Usted envíe un hombre y yo saldré al mismo tiempo en representación de otro diario -seguramente de Hearst- y ganaré…”.

Pulitzer terminó aceptando y el viaje de Bly lo cubrió el diario por entregas, incluso consiguió conocer en el camino, a Verne a quien le expuso la ruta de su viaje y efectivamente la reportera estrella de Pulitzer no solo logró darle la vuelta al mundo, sino que lo recorrió en 72 días.

A pesar de que su estilo no era narrar los hechos de manera objetiva como muchos le exigen al periodismo en la actualidad, lo cual tenemos que estar claros en que es difícil, pues quien está detrás de la noticia es una persona con sentimientos y pensamientos, los reportajes de Nellie Bly sirvieron para denunciar muchas situaciones injustas en aquella época e incluso logró que se modificaran leyes para cambiar esto.

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