Porque qué flojera correr

Los únicos elementos que se necesitan para que una oficina vaya de la excepcional alineación de chakras y profunda paz a un completo caos es: una oficina (o espacio común en la nube, millennials) y personas que comparten en dicho espacio común. Desde ahí, todo puede salir mal o todo puede salir bien.

Esa es la magia de ser un adulto responsable expuesto a situaciones de alto riesgo.

La cuestión es que, *inserte tonito de autoayuda*, lo importante no son las situaciones, sino cómo tú decides reaccionar ante ellas.

Por más poético y romántico que se lea, mucho tiene que ver con cómo manejas los momentos cruciales que pueden arrugar tu currículum y hacerte quedar mal.

Aunque, breaking news, uno también comete errores y no es el fin de mundo.

Ver relacionados:

Cosas por las que no tienes que disculparte en el trabajo

Cómo lidiar internamente con los “f*ck-ups” del trabajo

Cómo decirle a tu jefe un problema sin ser inútil

Y es que si tienes una vida laboral, lo más probable es que tu jefe se haya acercado a tu puesto, o te haya llamado a su oficina, dependiendo de lo grave que sea, para ofrecerte un sermón que no mereces, por algo que no hiciste o hiciste bajo instrucciones erróneas.

O un mensajito de WhatsApp al menos, millennials.

El punto es, que todo lo que pasa por tu mente mientras esto ocurre es un “no es mi culpa” con muchos signos de exclamación; pero antes de dejar salir ese argumento, debes considerar que por más legítimo que sea, no suena muy profesional que digamos.

Por lo que te exponemos tres alternativas que puedes susurrar nerviosamente antes de gritar que no es tu culpa mientras la oficina se prende en llamas.

‘La verdad es que no estaba enterada de eso’

Por qué es válida: porque la mayoría del tiempo, en el trabajo, debes accionar y cumplir con información limitada, así que cualquier cosa que se escape de tus conocimientos e información entregada, puede salir mal.

Cuando usarla: cuando sí cometiste el error, pero solo porque recibiste malas instrucciones o por defecto no recibiste ninguna instrucción o se te entregó una información errónea.

La lección: a veces es mejor ser el compañero fastidioso que pregunta por todo. En tal caso, vuélvete mejor amiga de las minutas y trata de dejar todo por escrito. Eso nunca falla.

‘Lo hice así porque...’

Nota: es importante que los puntos suspensivos no sean sustituidos por un “Pedrito me dijo”. Es mejor un “recibí otras instrucciones” o “el supervisor no aclaró este punto”.

Por qué es válida: porque si no eres la culpable, debe existir alguna justificación lógica que aclare el error sin necesidad de jugar al apunta-apunta. El contexto es crucial para la persona que te está confrontando, dárselo es importante.

Cuando usarla: esta vez estás siendo señalada por hacer algo incorrecto pero no eres precisamente la persona que debería ser señalada, después de todo. Estarías aclarando que realmente no fue un error, sino que fue una decisión consciente.

La lección: la comunicación es tan importante como el descanso para el almuerzo. Explica, contextualiza y comunicate; pero por favor, no señales a todo el que se te atraviese.

‘Me parece que hay mucha confusión al respecto, ¿podríamos discutirlo en equipo’

Por qué es válida: es el mejor comodín para cuando tu colega se equivoca y es necesario estar todos presentes para no caer en malentendidos y conflictos internos.

Cuando usarla: para esos momentos en los que las cosas se empiezan a complicarse y recaemos en el “ella me dijo” pero “él me dijo” y tienen al jefe yendo de cubículo en cubículo sin una respuesta concreta.

La lección: así como quieres aclarar que no fue tu culpa, tampoco quieres atropellar a tu compañero. Es muy fácil comenzar un problema grupal, herir susceptibilidades y arrojar malentendidos como confetti, y si quieres quedar bien ante tus compañeros también, es importante que todos estén en la misma sala.

--

Oh, el placer de comunicarse. Es así como evitas que tu equipo de trabajo te odie y tu jefe pase treinta minutos enumerando todos tus defectos mientras prepara tu carta de despido en Word