Porque a nadie le gusta ser "el nuevo"

Para todo en este mundo siempre hay una primera vez. El primer día de universidad, la primera empanada que te comiste, la primera vez que tuviste relaciones sexuales o la primera cola que hiciste para comprar un producto regulado. Cuando somos principiantes en todos esos casos, nos preparamos mental y físicamente para enfrentar una situación ajena a nuestra rutina, pero necesaria para seguir siendo seres humanos que desean progreso o están atrapados en un país comunista.   

Estando nosotras, jóvenes incomprendidas de este siglo XXI, también en esa etapa donde ocurren muchas “primeras veces” en el desarrollo de nuestras vidas miserables, decidimos empezar un Manual de Supervivencia para ayudar a nuestras queridas lectoras a enfrentar esos nuevos retos que nos pone la vida, los cuales pensamos serán cualquier cosa, pero terminan dándonos un bofetón de realidad, porque efectivamente la vida de adultos es un fastidio.  

Comenzamos con la primera edición:

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Manual de Supervivencia para sobrevivir en tu primer trabajo

Tienes que hacer amigos

Así seas la persona más odiosa de esta ciudad, entiende que si no haces por lo menos un aliado, toda la oficina te va a agarrar mente como “la nueva”. La simpatía es tu mejor amigo, sobre todo en los inicios del trabajo. Ayuda a la gente, sé amable, pero tampoco para que termines al mismo nivel que la pasante de 17 años sirviéndole café a toda la oficina. 

Entiende que al final a nadie le importa lo que estés haciendo

Si te la pasas pensando en qué dirán el resto de tus compañeros sobre tus primeros días en la oficina, sinceramente a nadie le importa. Ya todos los trabajadores tienen suficientes problemas frustrantes como para andar pensando en cómo te salió la propuesta que debías entregar a tu jefe. 

Si te vas de viaje, tienes que traer como mínimo un chocolate

Entiende que si te vas de viaje, ese es un grandísimo privilegio y para que la mitad de tu oficina no te juzgue con envidia porque te montaste en un avión, tienes que traerles unos chocolates importados para compartir entre todos.

NO puedes llorar en el baño

Así te sientas miserable porque tu primera semana fue un caos.

Comer solo es horrible

Si llegas al comedor y coincides con un chamo que saludaste al entrar, pero no tienes idea de quién es, te sientas con él a comer sin importar la pena que te consuma por dentro. Si el tipo termina siendo simpático, probablemente terminarás haciendo un amigo, si es lo contrario, pues no lo saludas más nunca y ya. 

Evita calentar en los microondas

Porque a menos que trabajes en la embajada de Estados Unidos, el 100% de los microondas de empresas en Venezuela no se han reemplazado desde que estas abrieron y son un nido concentrado de bacterias y mal olor. Así que ensalada y comidas frías contigo.

La organización es tu mejor amigo

Como todo en la vida, si mantienes un orden en tus responsabilidades, te aseguro tu desenvolvimiento en la empresa será mucho más efectivo.

No tengas relaciones interpersonales con compañeros de trabajo

O por lo menos no en tus primeras tres semanas dentro de la empresa porque no quieres ser el chisme después de las birras en los chinos un viernes, que terminó en una discoteca y contigo metiéndole la lengua al chamo del cubículo de al lado.

Responsabilidad, chama

Obtener un primer trabajo significa tener la madurez para entender que tus responsabilidades tienen un peso, y que además te están pagando por eso.