De rechazo al éxito: La odisea de los millennials

Buscando aceptación, nos volvemos una ironía.
Author:
Publish date:
Weber Shandwick

Weber Shandwick

Los que nacimos cuando las comiquitas de Disney y Nickelodeon estaban en su golden age y la computadora ya estaba en casi todos los hogares del mundo, nos convertimos en una ironía cuando decidimos salir a buscar un trabajo.

Porque en lugar de encontrar uno, lo que hicimos fue poner el mercado patas arriba y retamos todas las normas establecidas en cada cubículo, de cada departamento y de cada empresa. Y a diferencia de los que no están en sintonía con este cambio, dormimos en completa paz por las noches.

Pues mientras asistíamos a entrevistas y nos rechazaban por no tener experiencia suficiente, nos dimos cuenta que preferimos crear un trabajo en lugar de encontrar uno. Optamos por una oportunidad que saque lo mejor de nosotros mientras estamos en nuestra sala, tomando café y ropa interior.

Y, ¿qué nos llevó a revolucionar el mundo como lo conocemos hoy en día y ganarnos el resentimiento de las generaciones anteriores?

Un informe de la consultora de recursos humanos Manpower titulado "Millennial Career: The 2020 Vision" indica que sumamos grandes beneficios y grandes cambios que van acorde con la pregunta anterior.

1. Nacimos en una época de recesión

Una recesión global amenazaba el mercado laboral con la mayor tasa de desempleo, pues existía una demanda creciente de nuevas habilidades y cambios fugaces en la forma de hacer negocios. 

Esto nos llevó a estar en constante cambio y en mejora de nuestras oportunidades de trabajo.

El estudio demuestra que somos también la generación más optimista. Un 62% de los millennials puede perder su principal fuente de ingresos hoy y creer que podrán conseguir otra pronto y capaz mejor.

2. Nuestra nueva ética de trabajo nos inspira a trabajar por más tiempo

En el estudio, 27% cree que trabajará hasta los 70 años, mientras que un 12% cree que no dejará de trabajar nunca. 

Pero, ¿por qué esta adicción al trabajo? Simple, porque tenemos una nueva ética que nos obliga a amar lo que hacemos.

Si un trabajo no nos gusta, nos despedimos y saludamos a una o más oportunidades diferentes, pues algo adicional es que el 26% tiene dos o más trabajos.

3. Tenemos prioridades distintas al momento de trabajar

Dinero, seguridad, tiempo libre y vacaciones son las prioridades que mandan en cualquiera de nuestras búsquedas en el mercado laboral. Pues si queremos trabajar más, siempre vamos a hacerlo en una empresa que vaya acorde a nuestras necesidades laborales.

Así que, si me preguntan a mí, no tengo ninguna vergüenza de nacer en la generación que se despidió por completo de la oficinas grises y de la conformidad laboral.

Solo espero que la generación Z no nos arruine el sueño que hemos construido.