Las preguntas justas y necesarias que deberías hacer antes de comenzar un trabajo

Las preguntas justas y necesarias que deberías hacer antes de comenzar un trabajo

Acto I: un pana te dicen que están buscando a alguien de *insertar cualquier cargo de tu interés* en su compañía.

Acto II: vas a una entrevista genéricamente incómoda con las típicas propuestas que no te quedan para nada claras, pero hay café y todos son panas.

Acto III: aceptas el trabajo como un p*ndejo y te sacan la chicha hasta quitarte las ganas de vivir.

¿Cómo se llama la obra?: Tú en tu último trabajo.

Pero tranquilo, cuando tengas claro de cuáles son tus intereses y cómo preguntar por ellos, ya no tendrás que practicar tu renuncia frente al espejo después de un mes de haber comenzado. No es fácil exponerte y defender tus necesidades, pero en el campo laboral (al igual que el del amor) todo se vale.

¿Cuánto, cómo y cuándo será tu pago?

Si estás seguro de que tienes lo que están buscando y te están exigiendo gran parte de tu tiempo y dedicación el proyecto, entonces tienes hacer tu trabajo valer y saber cuánto te pagarán, por cuál medio será y cada cuánto tiempo lo harán (mensual o quincenal).

Aquí tienes que hacer cálculo de tiempo, dinero y capacidad de crecimiento. Hacerlo por “la experiencia” solo es para los que están entrando al mundo laboral apenas. Si ya tienes cierta trayectoria, tienes que aceptar que ya eres una persona grande y necesitas un trabajo que se ajuste a tus necesidades, no al revés.

¿Qué horario necesitan que cumplas?

El tiempo y el horario es la segunda cosa más importante. Existen los horarios de oficina que te chupan la vida durante la semana y están los horarios freelance que aunque la gente no le gusta admitirlo, sí consumen bastante tiempo. Tal vez no consumen lo mismo que un trabajo con horario de oficina, pero sí es un tiempo que necesita organización y planificación de tu parte.

Tú sabrás qué y cuándo podrás cumplir con el trabajo. El objetivo es que no sientan que te “desapareces”. Sé muy claro sobre qué tiempo tienes disponible, incluso si es muy poco siempre se puede llegar a una negociación y si en el peor de los casos, ese horario no les conviene entonces ese no es el trabajo para ti. Así de simple.

¿Quiénes conforman tu equipo de trabajo?

Ningún trabajo es individual, a menos que seas escritor o tengas tu propia granja. La mayoría de los trabajos exigen más de una persona para llevar a cabo un proyecto y por lo tanto es importante que sepas quiénes son, cómo trabaja cada uno y si estás dispuesto a trabajar en un equipo así.

Pues mientras más reducido, el trabajo suele ser mayor y mientras más grande sea el grupo, el trabajo es menos pero la comunicación es mucho más importante.

Y por supuesto, ¿cuál será tu trabajo?

Aquí es vital que sepas establecer límites sobre lo que sabes hacer y sobre lo que crees poder manejar con respecto al tiempo que tengas. Esa hipocresía de yo sé todo y yo hago todo te puede perjudicar luego si no pones todas las cartas sobre la mesa desde un principio.

Cabe destacar que las siguientes preguntas también son completamente válidas, pero suelen ser más específicas y no todas tienen que aplicar para todos.

  • ¿Cuál es la dinámica del grupo?
  • ¿Hay café en la oficina?
  • ¿Qué posibilidades de crecimiento hay dentro de la empresa? (eso es para saber si no te quedarás como pasante toda la vida).
  • ¿Cómo es el espacio laboral y cuál puedo usar?
  • ¿Tienen una política sobre gente que escucha música sin audífonos?

Solo recuerda que estás vendiendo tu trabajo y es uno que deberías disfrutar, así que aprende a preguntar para que no te estés odiando los lunes en la mañana.

“No hay preguntas estúpidas sino estúpidos que no preguntan”.

(Sé que es un refrán cliché pero siempre me la repito para no hacer estupideces…y me ha funcionado).