La muerte de la Agencia - The Amaranta

La muerte de la Agencia de Publicidad

Si has estado pensando en empezar a trabajar en una agencia de publicidad, tal vez no tengas mucho tiempo.
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Al menos eso es lo que dice Markham Cronin, un director creativo que estoy segura que originalmente pensó en titular su artículo, “Cómo los millennials están matando la agencia. Markham no es el único. Hay una cantidad excesiva de directores creativos hablando del fin de la agencia tradicional tal como la conocemos. Para ellos es algo catastrófico y terrible, a mi me parece que ya es hora. En lo que coincidimos es en que sí, está muriendo. El sistema de ahora es insostenible y tarde o temprano serán reemplazados por una idea que capaz esté naciendo mientras escribo esto.

De cualquier modo los argumentos de estos veteranos, lejos de ser la prueba de que tenemos que volver a los 90’s para rescatar la “cultura de agencia”, lo que demuestran es que es hora de reinventar lo que hacemos y dejar de llorar porque el mundo ha cambiado.

Decidí tomarme un descanso en mi meta millennial de acabar con todas las industrias de todo en el mundo para escuchar los lamentos de los dinosaurios y entender qué significan realmente.

“El trabajo remoto está matando la cultura de agencia”

Es cierto, una lluvia de ideas frente a frente es muy difícil de reemplazar por un chat de Facebook, Slack, o WhatsApp. Pero tal vez en lugar de llorar deberíamos idear una manera de hacer que las distancias no sean tan palpables.

Además, el trabajo remoto no llegó de la nada. Fue una respuesta a la parte de la cultura de agencia a la que ningún director creativo le gusta hablar: los días laborables de 12+ horas.

Los publicistas por alguna razón sentimos un orgullo estúpido por ser unos explotados que se dedican las 24 horas del día a sacar spots y estrategias. En muchos casos, por sueldos que no reflejan el esfuerzo que estás haciendo. Esa es la “cultura de agencia” que más resuena y se esparce por todo el mundo. A principios de año un estratega de Ogilvy Filipinas murió por trabajo excesivo. La respuesta de la industria fueron susurros de “se veía venir”.

La publicidad es la cuna del desbalance entre la vida laboral y la vida personal. Las agencias exigen una cantidad de horas ridículas en el trabajo y creo que cada vez más los trabajadores queremos tener más autonomía con respecto a nuestro tiempo. El trabajo remoto no mató a la agencia, fue la inflexibilidad de horarios y la falta de agilidad para adaptarse a los nuevos tiempos.

“Toda la publicidad es igual por culpa de los freelancers”

El artículo de Markham al que linkeé más arriba dice que ahora que las agencias recurren a freelancers todas las campañas se sientan y se vean iguales y ya no haya publicidad que impacte.

Con todo el respeto, eso es tener la cabeza metida en el culo.

La razón por la que una cantidad abrumadora de publicidad es indistinguible una de otra es por la falta de diversidad en las agencias y eso ocurre hayan o no freelancers. En el mundo, solo el 11% de los directores creativos son mujeres. No quiero ni pensar en cuántas -si es que hay alguna- de esas mujeres son de color o miembros de la comunidad LGBT+. Mad Men no es una exageración y lamentablemente, sigue siendo bastante vigente.

El problema no es que se contraten a personas freelancers, el problema es que todos los que se contraten tengan una misma voz, la del hombre blanco heterosexual.

“Trabajar por proyectos mata a agencia”

En la última agencia donde estuve unos 4 meses, creo que trabajé máximo 20 horas. No porque estuviese perdiendo el tiempo sino porque no tenía nada que hacer. Y vuelvo al primer punto, tener autonomía sobre cómo gastar tu tiempo es una de las cosas más importantes que busco en un trabajo, y no soy la única.

Estén dispuestos a verlo o no, trabajar en una agencia es una pérdida de tiempo. Hay picos en los que 8 horas al día no son suficientes para terminar todo, pero luego hay semanas en las que tienes suerte si consigues algo para hacer durante más de 2 minutos. Pocas cosas son más desmotivantes que estar calentando un asiento solo porque algún gerente cree que es imperativo que cumplas un horario que está obsoleto en muchos sentidos.

Las agencias no están muriendo porque los millennials queramos trabajar en Starbucks o en nuestras casas. Están muriendo porque no han sabido adaptarse a las necesidades del mercado ni del talento.