El jefe joven, rico y douchebag y como sobrevivir a él - The Amaranta

Guía práctica: El Joven, rico y douchebag, cómo tolerar a un jefe problemático

Porque todas tenemos que sobrevivir a ellos alguna vez.
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Así que tienes un jefe que apesta de una manera bastante particular: Es joven y rico y se encarga de mostrar esos dos adjetivos de la peor manera posible porque aparte de todo, es un grandísimo douchebag.

Tal vez terminaste trabajando en un startup horrible, o solo encontraste a un ejemplar salvaje en la intemperie. El punto es que te entiendo, yo estuve en tu lugar hace meses, por eso estoy aquí para contarte cómo puedes sobrevivir mientras consigues algo mejor.

Entiende que él es feliz siendo joven, rico y douchebag

El primer paso de casi cualquier proceso es aceptar la situación.

Tu joven douchebag es feliz siendo así y tú no vas a hacer quién lo cambie. Algún día alguien más joven, más rico y más douchebag lo hará sentir como un pobre gusano, pero ese no serás tú así que comienza a trabajar en tu aceptación y paciencia.

Pro tip: Perfecciona tu técnica para hacer mojitos antes de que el declive empiece.

La característica de los jefes jóvenes, ricos y douchebags es que son dolorosamente ineficientes y la estabilidad de sus negocios no dura más de unos meses. Por lo que si tienes paciencia vas a poder verlo caer y hay pocas cosas más placenteras que disfrutar de los efectos del karma mientras te tomas un mojito bien hecho.

Familiarízate con el “asshole tax”

Así como la sociedad paga impuestos sobre la renta, o por sobrepeso cuando llevan maletas demasiado pesadas durante un viaje, a los patanes podemos cobrarles impuestos por patanes. Personalmente lo llamo el asshole tax, y me ha ayudado a incrementar mis niveles de paciencia con personas que apestan.

Pro tip: Un asshole tax puede ser cobrado de muchas maneras distintas. Por ejemplo, puedes incluirlo cuando estés negociando tu sueldo al incrementarle un 10% a lo que cobrarías por hacer tu trabajo en ambientes libres de jóvenes ricos y douchebags.

También puedes cobrarlo de otras maneras como un uso indiscriminado de las hojas blancas de la oficina, o añadiendo horas a tus tiempos de entrega cuando quieren que cumplas deadlines imposibles, o reapropiando los marcadores de la oficina.

Identifica tus detonantes

Todos fallamos a veces y tenemos momentos de debilidad. Por más que trabajes tu paciencia y aceptación puede que a veces te entren ganas de romperle cada uno de sus dedos o encerrarlo en un cuarto a escuchar grabaciones en loop de todo lo que no sabe hacer y el fracaso que es como ser humano hasta que su espíritu se quiebre.

Personalmente soy 100% pacifista y creo que hay otras maneras de resolver las cosas, pero para eso es muy importante identificar cuál de sus comportamientos es el que te hace molestar más. Por ejemplo, una vez trabajé con un joven douchebag que cuando teníamos las fechas de entregas más rudas, iba a la oficina a ver capítulos de Los Simpsons en su computadora de $2,500, que además estaba posicionada de manera tal que todos pudiésemos ver su pantalla.

Pro tip: Escóndelo verbalmente, pero perfecciona tu mirada de odio infinito. Que con verte a los ojos sepa que sabes que él sabe que lo detestas como nadie jamás lo ha detestado en la vida.

Si practicas lo suficiente, eventualmente vas a poder mantener tu mirada de odio mientras sonríes y dices cosas amables. Esa clase de disonancia psicótica confunde a los douchebags y los pone en un estado de constante paranoia y su desgracia hace todo más tolerable para la gente que sufre alrededor de ellos.

Práctica tu empatía: Vuélvete un douchebag whisperer

Cuando puedes predecir qué va a decir tu douchebag puedes reducir todas tus interacciones con él notablemente. Ser proactivo, y aprender a anteponerse a los hechos son claves para lograr mantener a un douchebag satisfecho y en consecuencia lejos de ti y torturando a tus compañeros de trabajo.

Pro tip: Tus compañeros estarán haciendo lo mismo, es un juego de rugby donde el balón es el douchebag. Aprende a actuar rápido y sin contemplaciones. Sería buena idea ingresar en un grupo de stand up como práctica, y tal vez lucha libre porque nunca está de más.

Espera lo peor y practica para ello

Para el joven, rico, y douchebag, nunca hay límites. El pequeño comentario sexista del pasado, eventualmente se va a convertir en el discurso sexista del mañana. El procedimiento inútil y estúpido que intentó implementar ayer, va a ser obligatorio mañana. Por eso, la espontaneidad no es tu amiga, comienza a practicar tus risas falsas.

Pro tip: Actualiza tu currículum. Nada de esto vale la pena.