Hay dos tipos de persona en tu oficina

Muchos dicen que realmente conoces a una persona cuando te sientas a hablar con ella, o cuando te vas de viaje, pero nosotras diferimos con ese argumento: uno realmente conoce la verdadera esencia de alguien después de pasar 3 horas frente a la computadora, bajo el efecto de 3 tazas de café y con un hambre mortal.

Todo puede parecer bonito apenas se conocen, pero el ambiente de estrés y trabajo de la oficina pueden ser el punto decisivo para muchas personas.

Aquí las que definimos.

El que comparte de más vs. El que se te olvidó que trabajaba contigo

En todas las oficinas hay alguien que te quiere mostrar una foto de sus vacaciones, saber tu opinión sobre el grano que le salió y contarte de aquella vez que tomó en exceso. Aunque a veces nos distraen de alguna tarea aburrida, la mayoría de las veces no sabemos qué responder.

Asimismo, está el que se te olvidó que trabaja contigo y eres capaz de notar sus señales de vida cuando entregan el trabajo y tu jefe les pide alguna opinión.

El que lo entrega todo a última hora vs. El que tiene todo listo dos días antes

Siempre está ese que es un genio creativo inventando excusas de por qué no tiene el trabajo hecho y entrega todo un minuto antes de la hora, sino después.

También está aquella persona que aunque nos consideremos responsables, nos hace sentir como un vago cada vez que tiene un trabajo impecable hecho dos días antes, y no tiene ninguna corrección.

Ying Yang vs. La granada

Hay personas que sin importar la crisis laboral o personal por la que estén pasando, logran mantenerse a cargo y en control de sus sentimientos. Son el tipo de gente que se toma un té de tilo exactamente a las 4 de la tarde y van a un grupo de meditación todos los miércoles.

Por otro lado, está la persona que aunque no estén precisamente de mal humor, los rodea un aura que te dice que si dices algo equivocado o presionas demasiado fuerte algo en ellos estallará.

“Mr./Mrs. Public relations” vs. El introvertido

A esa persona que se sabe el nombre de los hijos del vigilante, está pendiente de si pasaste tu examen de química y te invita el almuerzo es a quien nos referimos con “Public Relations”. Esta persona se sabe todos los rumores de la oficina, le cae bien a todo el mundo y además es uno de los favoritos de tu jefe.

De la misma manera, está aquel que, parecido al que casi olvidas que trabaja contigo, no comparte demasiado con las personas a su alrededor, pero que en repetidos momentos te ha ayudado en momentos de crisis sin chistar, y son de las personas más interesantes que conoces.

El que no tiene pelos en la lengua vs. “the sugar coater”

Cuando hay un problema se definen dos tipos de personas: las que vienen y te lo dicen como es, así te molestes o no, y la persona que se toma aproximadamente 15 minutos para explicarte un problema sobre el que “quizás” tuviste algo que ver en una partecita pero que “obviamente no es solo contigo” y que no “te lo deberías tomar personal” porque “es un error de todo el grupo en realidad”.

“Hot mess” vs. “Neat freak”

A estas personas las vimos en el colegio, en la universidad, y nos dimos cuenta que nunca cambiarán su manera de ser en el trabajo.

Hot Mess tiene su escritorio decorado con una selección de envoltorios de chucherías que se ha ido comiendo, una mancha de café que no salió nunca, miles de lápices tirados por todas partes y un desktop de la computadora que parece que le haya pasado una estampida de uñas por encima.

El Neat Freak es el que evita a Hot Mess a toda cuesta porque no puede tolerar su desorganización. Esta persona tiene una agenda organizada por colores, su cartera está perfectamente ordenada y en sus teléfono todos los apps tienen una carpeta asignada.

El que siempre trae comida vs. El que siempre pide comida

Aunque todos tenemos hambre por igual, hay personas que siempre traen algún alimento aperitivo de su casa, el cual toda la oficina se muere por robar cuando no está viendo. Esta persona siempre tuvo un cumpleaños el fin de semana y trae la torta que sobró o cocinó unos muffins y trajo uno.

Pegado a esta persona está el que siempre pide comida, alias “El Pedigüeño”. Basta que hayas asomado la punta de tu barra de granola para que escuches detrás de ti “¿me das un poquito?”. A pesar de que cada vez que escuches esto te hierva la sangre, nunca encuentras una razón lógica para no darle y terminas cortando un pedacito de tu comida acompañándolo con un comentario semi-desesperado tipo: “Siempre tienes hambre, ¿no?”.

Mientras avanzan los tiempos descubrimos aún más personalidades en el ambiente laboral, que vienen acompañados de nuevas tendencias, dieta extrañas y modus vivendi completamente distintos al nuestro.

A pesar de que a veces nos saquen la piedra, siempre tenemos un buen cuento que contar de ellos. 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Hay dos tipos de persona en tu oficina

Muchos dicen que realmente conoces a una persona cuando te sientas a hablar con ella, o cuando te vas de viaje, pero nosotras diferimos con ese argumento: uno realmente conoce la verdadera esencia de alguien después de pasar 3 horas frente a la computadora, bajo el efecto de 3 tazas de café y con un hambre mortal.

Todo puede parecer bonito apenas se conocen, pero el ambiente de estrés y trabajo de la oficina pueden ser el punto decisivo para muchas personas.

Aquí las que definimos.

El que comparte de más vs. El que se te olvidó que trabajaba contigo

En todas las oficinas hay alguien que te quiere mostrar una foto de sus vacaciones, saber tu opinión sobre el grano que le salió y contarte de aquella vez que tomó en exceso. Aunque a veces nos distraen de alguna tarea aburrida, la mayoría de las veces no sabemos qué responder.

Asimismo, está el que se te olvidó que trabaja contigo y eres capaz de notar sus señales de vida cuando entregan el trabajo y tu jefe les pide alguna opinión.

El que lo entrega todo a última hora vs. El que tiene todo listo dos días antes

Siempre está ese que es un genio creativo inventando excusas de por qué no tiene el trabajo hecho y entrega todo un minuto antes de la hora, sino después.

También está aquella persona que aunque nos consideremos responsables, nos hace sentir como un vago cada vez que tiene un trabajo impecable hecho dos días antes, y no tiene ninguna corrección.

Ying Yang vs. La granada

Hay personas que sin importar la crisis laboral o personal por la que estén pasando, logran mantenerse a cargo y en control de sus sentimientos. Son el tipo de gente que se toma un té de tilo exactamente a las 4 de la tarde y van a un grupo de meditación todos los miércoles.

Por otro lado, está la persona que aunque no estén precisamente de mal humor, los rodea un aura que te dice que si dices algo equivocado o presionas demasiado fuerte algo en ellos estallará.

“Mr./Mrs. Public relations” vs. El introvertido

A esa persona que se sabe el nombre de los hijos del vigilante, está pendiente de si pasaste tu examen de química y te invita el almuerzo es a quien nos referimos con “Public Relations”. Esta persona se sabe todos los rumores de la oficina, le cae bien a todo el mundo y además es uno de los favoritos de tu jefe.

De la misma manera, está aquel que, parecido al que casi olvidas que trabaja contigo, no comparte demasiado con las personas a su alrededor, pero que en repetidos momentos te ha ayudado en momentos de crisis sin chistar, y son de las personas más interesantes que conoces.

El que no tiene pelos en la lengua vs. “the sugar coater”

Cuando hay un problema se definen dos tipos de personas: las que vienen y te lo dicen como es, así te molestes o no, y la persona que se toma aproximadamente 15 minutos para explicarte un problema sobre el que “quizás” tuviste algo que ver en una partecita pero que “obviamente no es solo contigo” y que no “te lo deberías tomar personal” porque “es un error de todo el grupo en realidad”.

“Hot mess” vs. “Neat freak”

A estas personas las vimos en el colegio, en la universidad, y nos dimos cuenta que nunca cambiarán su manera de ser en el trabajo.

Hot Mess tiene su escritorio decorado con una selección de envoltorios de chucherías que se ha ido comiendo, una mancha de café que no salió nunca, miles de lápices tirados por todas partes y un desktop de la computadora que parece que le haya pasado una estampida de uñas por encima.

El Neat Freak es el que evita a Hot Mess a toda cuesta porque no puede tolerar su desorganización. Esta persona tiene una agenda organizada por colores, su cartera está perfectamente ordenada y en sus teléfono todos los apps tienen una carpeta asignada.

El que siempre trae comida vs. El que siempre pide comida

Aunque todos tenemos hambre por igual, hay personas que siempre traen algún alimento aperitivo de su casa, el cual toda la oficina se muere por robar cuando no está viendo. Esta persona siempre tuvo un cumpleaños el fin de semana y trae la torta que sobró o cocinó unos muffins y trajo uno.

Pegado a esta persona está el que siempre pide comida, alias “El Pedigüeño”. Basta que hayas asomado la punta de tu barra de granola para que escuches detrás de ti “¿me das un poquito?”. A pesar de que cada vez que escuches esto te hierva la sangre, nunca encuentras una razón lógica para no darle y terminas cortando un pedacito de tu comida acompañándolo con un comentario semi-desesperado tipo: “Siempre tienes hambre, ¿no?”.

Mientras avanzan los tiempos descubrimos aún más personalidades en el ambiente laboral, que vienen acompañados de nuevas tendencias, dieta extrañas y modus vivendi completamente distintos al nuestro.

A pesar de que a veces nos saquen la piedra, siempre tenemos un buen cuento que contar de ellos. 

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