Fue gracias a Dalila y no a Sansón que tenemos WiFi

En realidad estoy hablando de Hedy Lamarr, la actriz que interpretó a Dalila en la película «Sansón y Dalila» de Cecil B. DeMille en 1949. Pues fue ella quién inventó el método de hacer posible la comunicación inalámbrica.

Fue tremendo reto el de ser una estrella de Hollywood de día y científica que salvaría al mundo de noche.

Todo empezó cuando en 1933 se casó con un magnate judío austríaco llamado Fritz Mandl. Este sarcásticamente humilde señor se dedicaba a vender armamento ilegal a los gobiernos fascistas de Europa durante la guerra, lo clientes que más brillaron fueron Hitler y Mussolini

Sin embargo, el hecho de ser actriz y estar casada con un tipo que no te dejaba aparecer en público sin él, fue insoportable. Lo que la convenció de huir a Estados Unidos con todo lo que sabía de su marido e informar al gobierno que la acogió del armamento que utilizaban las potencias de Eje.

En 1937, por fin continuó con su carrera cinematográfica en libertad. Pero al parecer esta vida no era suficiente para ella.

Cuando llegó a Estados Unidos decidió utilizar todo lo que sabía de armas y sistema de comunicaciones para hacer su propio aporte al país que le dio hogar y al mundo.

Una vez decidido eso, el destino le puso al prestigioso pianista y compositor George Antheil en su camino. Él fue también pionero de la música mecanizada y de la sincronización automática de instrumentos, lo que en castellano significó solo una cosa para Hedy: un método de comunicación basado en frecuencias.

Juntos crearon la forma de aplicar el principio de la pianola en torpedos dirigidos a través de la radio. Así que utilizaron rollos de papel para que la frecuencia de la comunicación fuera saltando en 88 valores distintos (mismo número de teclas en un piano). Frecuencia que solo podían descrifrar quienes tuvieran, adivinen, ¡una clave!

La patente de este invento se llamó «Sistema de comunicación secreta» y fue publicada el 11 de agosto de 1942.

Pero lo trágico fue que el sistema Lamarr Antheil no fue utilizado en el acto por dos posibles razones.

  1. Nadie tomó en serio un sistema de comunicación inventado por una actriz de cara bonita. No es nuevo que la sociedad haya sido estúpida.
  2. El gobierno no supo en qué podía emplearse este invento. O al menos no en esa época.

Fue a partir de la década de los 60 (cuando Antheil ya había muerto) que el gobierno supo en qué utilizarlo. Comenzó a usar este método para lanzar misiles guiados de forma inalámbrica, lo que luego llevaría a los celulares, el internet y al WiFi.

En vida, Hedy no logró ver los frutos de su invento sino que solo pudo vivir con la gloria de su éxito en Hollywood. Y no durante mucho tiempo, pues en los 60 su carrera decayó al igual que su reputación, cuando fue acusada de robar tiendas. Pero su aporte fue reconocido y su nombre lavado. 

En 2005 se nombró el día de su cumpleaños, el 9 de noviembre, el Día del Inventor en los países de Austria, Alemania y Suiza. Y en el 2014, Antheil y Hedy formaron parte del Inventors Hall of Fame de Estados Unidos. 

Así que sin duda fue gracias a Hedy Lamarr que puedes compartir una foto desde la playa, stalkear a tu ex en casa de tu mejor amiga y tener tu trabajo freelance.

Never forget.

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