Formas de concentrarte que no implican sonidos raros ni engañarte a ti misma

Formas de concentrarte que no implican sonidos raros ni engañarte a ti misma

Ponerse a trabajar es complicado, porque por un lado (si no tienes presión) tienes el riesgo de procrastinar y pensar que vas a encontrar las respuestas de la vida en un quiz de Buzzfeed, y por otro, te estresas nivel fuckboy en celo por no aprovechar el tiempo y haberte limpiado con ese to do list que te habías hecho a ti misma a comienzos de semana.

Es fácil traicionarse a sí mismo cuando tienes frente a ti la oportunidad de cumplir con tu jefe, y a la vez de leer más chismes sobre la bebé de Kylie Jenner, o sobre las mejores recetas con aguacates. Las decisiones adultas son “pelúas”.

Sin embargo, siempre haces catarsis y crees que con escuchar sonidos editados de pajaritos cantando o de pegarte a la laptop en el instante en el que te despiertas, tu cerebro funcionará mejor y no como un niño malcriado de dos años. Lo que está muy mal. Así que te invitamos a hacer catarsis de una forma sana para que tu capacidad de concentrarte no se vea alterado por algún meme estúpido de Facebook.

Bueno, no tan alterado al menos (es difícil negar una dosis diaria de memes).

Tómate tu tiempo antes de ponerte a trabajar

Planifícate de forma que puedas despertarte, tal vez leer un poco, hacer ejercicio y muy importante, desayunar antes de abrir tu laptop y conectarte con el mundo. Es un espacio de esparción que necesitas sí porque sí, de lo contrario, tu cerebro te lo pedirá en el momento menos conveniente.

Así te ahorrarás el sentimiento de odio hacia tu trabajo que eventualmente todos sentimos.

Toma mucha agua

Está comprobado que el agua mejora el rendimiento cognitivo, es decir, si no tomas agua en un muy largo tiempo en el día, tu memoria a corto plazo va a disminuir en un 10% y tu capacidad de concentración en un 15%.

Entonces la razón por la que no puedes cerrar las demás pestañas en tu explorador es por culpa de tu falta de consumo de agua.

Ten una recompensa al final de tu jornada

Alguno de los beneficios de tener planificadas unas birras con mis amigos los viernes en la tarde es que me obligan a terminar mi trabajo más temprano que los demás días. Esto me llevó a pensar en dos posibilidades: soy una borracha o dejo de alargar las cosas cuando no tengo opción.

Preferí pensar la segunda. Porque si nos acostumbramos a tener todo el tiempo del mundo para hacer una simple asignación, la solemos postergar hasta que “nos llegue la inspiración”. Así que la mejor solución cuando no sea viernes en la tarde y la cerveza esté muy cara es tener algo que hacer para ti (y no tu trabajo) más tarde. Haz un compromiso contigo o con alguien más.

Sea ver una serie, una película con tu mamá, leer un libro, tomarte un café con un cigarro en tu balcón, cualquier cosa que te guste y es mejor que le pongas un horario. Mis momentos son a las 6 de la tarde, cuando debí haber terminado con todo.

Tómate un día a la semana para no saber nada de tu trabajo

Un error mortal que puedes cometer es estar todos los días haciendo algo del trabajo. Si haces esto morirás lentamente y para cuando comience la semana te sentirás frustrado, agotado, molesto y Dios sabe contra quién la vas a pagar.

Puedes aprovechar los fines de semana para poder despejarte y así recargarte para poder dar tu todo el lunes.

Prácticamente el secreto de poder concentrarte es haber quemado por completo las ganas de hacer otra cosa y un poco de amor a ti mismo para que no te consumas en tu trabajo. Solo así podrás dar tu 100%, porque de lo contrario no tendrías energía que ofrecer.