Explainer sobre puestos de trabajos ocupador por jóvenes en Venezuela - The Amaranta
Porque todos los demás se fueron del país

En este mundo devorador y capitalista, el ser humano vive en una eterna competencia laboral para autosuperarse, ganarse el pan de cada día, y evidentemente ser exitoso. Mediante trabajo y esfuerzo, la mayoría se parte el lomo todo el año para cubrir cuentas y darse unos buenos gustos, bien merecidos.

Como Venezuela siempre es nuestro tema de conversación, y siempre es la excepción, ese ser humano que vive en una eterna competencia laboral para autosuperarse, ya se tuvo que ir de este país, porque para ganarse el pan de cada día dentro de estas fronteras debía, o buscar algún guiso con el gobierno o prostituirse por dólares.

Siendo muy fuerte y radical la situación, el venezolano promedio se vio en la necesidad de emigrar para formar parte de esa cadena laboral normal, donde te gradúas de la universidad, ejerces tu carrera y te vas auto superando poco a poco.

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¿Ajá y qué pasa con los venezolanos que decidieron quedarse o no se pudieron ir?

Pues de eso les queremos hablar en este explainer. A raíz de la alta tasa migratoria de venezolanos en todo el mundo, miles de empresas y negocios se han quedado sin profesionales capacitados para el trabajo, lo que termina en tres posibles escenarios:

  1. Una persona ocupa el cargo de tres al mismo tiempo.
  2. La empresa cierra dicho departamento.
  3. Contratan gente demasiado joven o no capacitada para el puesto.

O sea que el puesto de gerente que antes tenía el señor de 43 años ahora lo puede tener un joven recién graduado

No en todos los casos, pero sí. La situación país ha corrido a tanta gente, que ahora no solo tienes despedidas de amistades una vez al mes, sino que también te toca despedir cada quince días a alguien en la oficina. Por lo tanto, si empezaste en esa empresa hace unos meses y ni siquiera te has graduado de la universidad, es probable que te estén considerando para un ascenso, porque tu jefe del momento ya advirtió que está buscando vida en Argentina.

Esa población que se queda en Venezuela, valiente por decisión o por retruque, podría ver esta situación laboral como una oportunidad tanto positiva como negativa. Positiva, porque evidentemente son ofertas de trabajo que llegan mucho antes de lo esperado y negativas, porque nos guste o no, nos falta preparación y experiencia para llegar a esos puestos y se podría ver reflejado en nuestro desempeño laboral.

¿Pero y si no les queda de otra?

Claro, porque si la mayoría tiene que trabajar para pagarse sus estudios, o incluso tiene que dejarlos para trabajar tiempo completo y ganar más dinero, el aceptar dicho cargo significa echarle el doble de pichón para aprender más rápido, y que las cosas resulten de la mejor manera.

Al menos que seas un mediocre y no quieras aprender nada.

Exacto, y tu trabajo sea un chiste.

Por ende, esta situación nos ha sacado: la peor cara de nosotros para maldecir a todo responsable, y a la vez la mejor, para demostrar que además de ser unos vivos y corruptos, nos toca trabajar el triple con menos de 25 años.