¿Es bueno desligarte de tu primer trabajo?

Dejando el chupón por el maletín.
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Ser contratado por primera vez se asemeja a la sensación de entrar en un colegio nuevo.

Todo brilla, da un poco de miedo, puede que existan bullies, tienes que respetar a un director y a tus autoridades, hay poco tiempo de recreo, a veces es un fastidio llevarte tarea a la casa y la comida siempre es un rollo.

Es cierto, en tu nuevo trabajo o en el colegio, parece que uno quiéralo o no está ligado eternamente a la infame lonchera.

Como siempre, todo es cuestión de tiempo para acostumbrarnos al ritmo y la gente. En el colegio o en el trabajo, llega un punto donde llegas a agarrarle el tumbao a la rutina y todo aquello que parecía extraño, se hace más familiar.

A partir de ese punto puede que pasen dos cosas, amas tu trabajo (o colegio) o simplemente lo detestas.

En el caso de los estudios, pues pasarla mal en el recinto educativo comprende hablar con profesores, tus padres, cambiarte de aula o inclusive de colegio y ese proceso burocrático además de ser largo es fastidioso, así que en muchas ocasiones te aconsejan que te hagas pana de uno de tus compañeritos y “te la cales” hasta el año que viene.

Pero ahora eres grande y como aprendiste a hacer un huevo frito, vas a tener que aprender cómo lidiar con tu primer trabajo. Mami y papi no te la van a resolver, y si te estás dejando hacer bullying por alguien en la oficina vas a tener que llorar solo (por ridículo).

Las inseguridades por tener poco conocimiento empiezan a jugar en tu contra y aunque te sientas cómodo en tu primer trabajo, empiezas a dudar.

¿Será que no estoy tan feliz como debería estar?

¿Será que solo voy a tener un trabajo toda mi vida?

¿Será que este tipo me está fastidiando porque no hago mi trabajo bien?

¿Será que esto no es lo que quiero hacer con mi vida?

¿Será que así se siente trabajar y estoy destinado a pasar el resto de mis días con unos niveles de estrés más altos que el colesterol de Trump?

El frenesí de la incertidumbre ante una situación nueva te causa pánico y como un chihuahua en la noche pirotécnica del 31 de diciembre, colapsas.

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Entonces este es el momento de levantarte, tomarte un trago y respirar.

Vamos a responder esa pregunta: ¿es bueno desligarte de tu primer trabajo?

La respuesta es no, bueno sí, tal vez, depende...

La ambigüedad existe porque es imposible dar una respuesta absoluta para todas las personas. Obvio.

Pero supongo que algo general que se puede decir es que nunca deberías estar demasiado acostumbrado a un trabajo, sea el primero o el octavo. La razón es que las compañías quiebran, los recortes de personal existen, las mudanzas suceden, las catástrofes puede que no sean inevitables y porque deberías estar siempre abierto a pensar que el cambio no tiene que ser malo.

Como con cualquier relación, es necesario identificar cuando las cosas van mal para arreglar los problemas o para terminar de una vez por todas. Siendo tu primer trabajo, debes acostumbrarte a la idea de que tal vez no sea el único (lo mismo pasa con los novios) entonces es importante entender que estar demasiado apegado a tu lugar de trabajo y compañeros puede perjudicarte.

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Habiendo planteado esto, ¿cómo darte cuenta si es el momento de terminar esta relación laboral?. Pues eso solo lo sabes tú, pero USA Today College y nosotras hemos reunido unos planteamientos que deberían ayudarte a tomar tu decisión.

¿Tienes buenas razones para irte?

Después de pasar un tiempo en este nuevo empleo, ¿piensas que las dudas que tienes son válidas? Es normal tener un mal día de trabajo, pero de ahí a tomar la decisión de irte hay que considerar varias cosas.

¿Eso es lo que te gusta?

Si la respuesta es no, empieza a pensar tomar otro camino. Sin embargo, si en esa compañía ves la posibilidad de alcanzar un puesto que te guste, don't quit. Trabaja duro para conseguir lo que quieres, así empieces poniendo sellitos.

¿Quieres continuar tus estudios?

Si no puedes balancear trabajo y carrera y tu mayor ambición es el título profesional, pues renuncia. Todo es un tema de poner prioridades.

¿Te tratan mal?

Suck it up. Si son tus compañeros, aprende a defenderte, no tienes 12. Pero si la cosa es grave y tu jefe abusa de ti, sal de ahí, el ambiente laboral tóxico no es bueno. Pero primero deja una rata muerta en el escritorio.

¿Tienes un nuevo prospecto de trabajo donde pagan más y haces lo que quieres?

Tómalo si es seguro. Si no, LOCO.

¿Sientes que no puedes crecer más en la compañía o que ya aprendiste todo?

Busca un lugar donde puedas expandir tus conocimientos y donde puedas ascender.

¿Ves que la compañía va a la ruina?

¡Salta! No eres Rose para andarte quedarte más tiempo del debido en el Titanic.

Los primeros trabajos suelen ser complicados porque es cuando aprendes a acostumbrarte a un mundo corporativo con nombres raros como “Recursos Humanos” y “Vacaciones no Remuneradas”. Sin embargo es vital que entiendas que no te debes casar con el primero, estate atento a caminos nuevos y experiencias. Siempre y cuando las preguntas de arriba hayan sido contestadas en coherencia con tu decisión.