Un café con Paula Díaz - The Amaranta
Estudia, improvisa y conversa por la radio

Si hay algo que caracteriza a la juventud venezolana (además de la rumba y la bebedera) es el emprendimiento. Viviendo en un país imposible, miles de jóvenes buscan cómo resaltar en cualquier ámbito laboral que se propongan; desde el que monta un servicio de comida delivery, hasta la que está formando una carrera musical. Venezuela cuenta con una generación que a causa de las circunstancias paupérrimas, decidió explotar el lado positivo con trabajo duro y de calidad, en vez de hacerlo en otro país. 

De esos miles de jóvenes, cada uno destaca por una cualidad especial. Paula Díaz, con 21 años y una personalidad fabulosa, conduce un programa de radio, es actriz y realiza standup comedy; todo dentro de un país que se va hundiendo poco a poco tal cual Titanic, pero con la ilusión de que sus proyectos cuentan con una intención: destacar el talento en Venezuela. 

Entre risas, groserías y café, pude conversar un buen rato con Paula para que me contara cómo una niña de mi edad conduce un programa de radio con uno de los más pro; Henrique Lazo. 

Con 21 años ya tienes tremenda carrera, ¿cómo llegaste a eso?

Hay personas creyentes del “estar en el sitio correcto en el momento adecuado”; yo pienso que eso es verdad. Sin sonar pretenciosa, obviamente tienes que tener algo que te distinga, probablemente ni tú mismo sabes qué es, pero creo que he estado en el sitio correcto y en el momento indicado, con personas que me han querido ayudar y que han creído en mi sin recibir nada a cambio.

Yo siempre quise hacer radio. Desde muy pequeña recuerdo me acerqué una vez a Zona Escolar y quedé impresionada con todo: la cabina, lo que ocurre por detrás, el gentío necesario. Allí ya estaba decidida que quería estudiar Comunicación Social. En ese momento escuchaba a personajes como Erika de la Vega, Henrique Lazo y Mariela Celis porque en mi casa en vez de un CD, siempre se escuchó radio; por lo tanto era algo que me encantaba, pero nunca lo vi como una posibilidad factible y coherente.

Durante el colegio siempre estuve ocupada; hice teatro, gaitas, estuve en la coral. Sí, la coral; era gallísima *risas*.

Ya graduada del colegio me fui del país un año y al regresar hice un taller de Improvisto porque me parecía una actividad increíble. En ese taller conocí a Ron Chávez, que luego me invitó a formar parte de Noches de Impro y en un Probando Material, a Eduardo Bermúdez y John Henry, productores de 92.9, les gustó el show y me lanzaron una propuesta.

¿Qué tal tu experiencia en la 92.9?

Al entrar en la 92.9 fue como si me revolcara una ola gigante. Entré al programa El Último Round porque de sus locutores Ronald Van der Monty y Noliyú Rodríguez, Noli se iba del país y Ronald a El Monstruo de la Mañana; entonces los productores pasarían al aire, y necesitaban a alguien que los ayudara con los guiones. Al verme haciendo standup les llamé la atención y empecé como cualquier pasante: comprando café, chucherías y buscando noticias para imprimir. 

Con Ronald Van der Monty hice click desde un principio y en la primera semana me hizo dar una noticia en vivo y hasta me invitó a hacer El Monstruo con Tom Monasterios; por lo que pasé de siete días de pasantía a estar al aire la semana siguiente.

Obviamente fue aprender a los coñazos, pero una tremenda oportunidad.

¿Cómo entraste a La Mega?

Quise salir de la 92.9 porque primero, el horario y la ubicación era complicado para mi, y ya estaba interesada en buscar otras cosas. Le escribí a la gerente de producción de La Mega para comentarle que le quería mandar un demo. Hice uno, me pareció terrible y no se lo mandé. Hice el segundo, tampoco me gustó, y tampoco se lo mandé. Ya con el tercero, también me pareció horrible pero de todos modos se lo envié como al mes y medio que le había escrito para decirle.

Claramente pensé que no me iba a responder porque soy una irresponsable. *risas* Me respondió a las dos semanas, y me ofreció el Sport Bar con Henrique Lazo.

¿Cómo sentiste el pasar de escuchar a Henrique Lazo a tener un programa con él?

Ya yo conocía a Lazo, habíamos hecho standup en Probando Material. Luego quedé en el casting para su programa de televisión y a raíz de eso me pidió que fuese telonera de su show de standup porque Sara Nader se había ido del país. Todas estas oportunidades nos hicieron panas antes de entrar al aire.

Claro, cuando me pidieron que fuese la nueva compañera de Lazo en el Sport Bar fue increíble porque primero, estaba entrando a Unión Radio, el circuito radial más importante del país, y segundo, estaba iniciando con Henrique Lazo.

¿Cómo manejas ese contraste de edades al trabajar con Henrique Lazo?

Yo tengo una teoría muy hippie: pienso que Lazo y yo nos conocemos de otra vida. Fuimos panas, o esposos, o amantes, o yo fui su hermana, o él mi papá; no sé cuál es la relación cabalística que tenemos, pero es la única forma con la que logro explicar el nexo que Lazo y yo tenemos.

Nos llevamos muy bien. Hacemos radio, televisión y standup. Él es un papá, y a la vez un rockstar que envejeció en cuerpo más no en alma. Se aprende muchísimo de él y me tiene muchísima paciencia. Es una persona muy pedagógica al momento de decir las cosas, y además es de los que da sin esperar nada a cambio. Me ha presentado gente importantísima porque quiere que sepan quién soy yo, y yo no soy nadie. 

Hemos tenido nuestros momentos por supuesto, pero también está esa facultad de decirnos qué no nos gustó y cómo lo arreglamos.

¿Cómo te manejas entre radio, teatro y universidad?

 Siempre me estoy moviendo, me meto en unos rollos horribles pero siempre llego a tiempo o 5 minutos más tarde, pero llego y cumplo. Es importante no tenerle miedo a estar en muchas cosas.  

¿Hacia dónde se dirige más tu estilo de radio? ¿Humor, entretenimiento, informativo?

Entretenimiento con humor; porque si te enfocas en querer hacer humor solamente, hay que tener cuidado, te puedes convertir en el forzón que quiere hacer humor siempre y todo el mundo lo nota.

¿Qué es lo que más te emociona de saber que millones de personas te escuchan a diario?

Bueno, yo pienso que a mi me escuchan mi mamá, mi papá, mi tía que vive afuera para sentirse cerca, y un amigo que a veces me escribe sintonizando el programa *risas*. De resto no tengo ni idea. Pero sí es muy bonito cuando te reconocen oyentes del programa o te preguntan si “¿tú eres la que está en la radio con Lazo?”.

¿Qué esperas o qué preparas para tu carrera profesional en un futuro?

Hasta ahora nada en específico. Tengo sueños como actuar en sitios importantes como el UCB, el Upright Citizen Brigade, formar parte de algo grande como The Second City, participar en proyectos que revolucionen las cosas como las conocemos. También creo, lo que más espero para mi vida profesional es que siempre haya un lugar para mi. Nuestros gustos y pensamientos están en constante cambio, por lo tanto quiero que exista un espacio creativo donde yo me pueda expresar; sea en radio, en teatro o en televisión. Ese es realmente mi sueño. 

¿Cómo surge Noches de Impro?

La idea es de Federico Santelmo, Daniel Enrique y Ron Chávez. Ron estaba dirigiendo un grupo de improvisación llamado 1, 2, 3 Por Todos, que se había separado; Federico y Daniel, que estaban en ese conjunto, le pidieron a Ron que dirigiera otro con personas nuevas. Para ese momento yo había hecho un taller de Improvisto donde conocí a Carito Delgado y a Claudia Blanco. Nos llamaron a nosotras para ser las niñas del show y junto con parte de otro grupo de improvisación Pectus Improvisa formamos Noches de Impro. Esto fue en febrero de 2015 y ya en marzo nos estábamos presentando en La Quinta Bar. Nos ha ido excelente y por supuesto ellos se han convertido en mi familia. 

¿Qué te ha enseñado la improvisación y cómo lo aplicas en tu día a día?

La improvisación es muy noble; cuenta un estilo de "reglas" para que funcione: 

1. No puedes dejar morir a tus compañeros, tienes que aceptar sus propuestas y se debe velar por sus seguridad antes que la tuya. 

2. Tienes que desarrollar lo que llamamos "mente de grupo"; una capacidad casi espiritual de prácticamente pensar lo mismo que los demás. Es impresionante. 

Yo siempre he sido una persona muy individualista; de pequeña hice natación, el deporte más individual del universo *risas*. Por lo tanto la improvisación me enseñó a trabajar en equipo y a entender que surgen cosas maravillosas cuando escuchas a otras personas. He aprendido eso; estar abierto a todas las propuestas que hace la gente y estar consciente que hay otras personas antes que tú. 

¿Todo el mundo puede hacer impro?

¡Sí claro! Totalmente.

¿En qué obra te gustaría actuar y qué personaje te gustaría ser?

Chicago. A pesar de que nunca he cantado en teatro, me parece un musical increíble. Así sea moviendo una silla de un lado a otro, me metería en todas las clases de baile y canto del mundo solo para mover esa silla.

¿Postre y comida favorita?

La comida árabe; y de postre un quesillo.

¿Cuál es la comida más guircha que te has comido?

Diablito con mayonesa.

¿Cómo cumples tu cuota de marginalidad diaria?

Manejo en sostén porque mi carro no tiene aire. Creo es lo que evita que me roben a veces.

¿Te consideras feminista?

Sí, pero todavía estoy aprendiendo mucho de él. Existen mil formas de abordar al feminismo; no me gustan las posturas radicales, las que aclaman que las mujeres somos más que los hombres. Apoyo la corriente feminista en pro de la igualdad de género. Pienso que somos personas maravillosas por igual, indiferentemente de lo que estemos haciendo, o dónde nos estemos desarrollando. Me parece excelente resaltar lo que somos pero sin pisotear a otras personas. 

¿Alguna vez considerarías una sección “Paula y las Amarantas” ?

Sí, pero sería dictadora con la sección.

Recomiéndame un sitio en Caracas.

No sé si todavía se sigue haciendo, pero el cine al aire libre en en centro de arte Los Galpones.

¿Si tuvieras una valla en la autopista Francisco Fajardo qué diría?

Por favor no digas "a la final" es "al final". Gracias.

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¡Mil gracias Poly!