Gerardo nos cuenta las maravillas de este emprendimiento

Cuando los primeros rayos de sol se asoman, ya empezamos a fantasear con los sombreros grandes, las maletas coloridas y una vista al mar.

Sin embargo, para los desafortunados que seguimos cumpliendo horario de oficina o debemos mantenernos pegadas a la conexión de Internet, todavía existen maneras de conectarnos con la fantasía tropical.

Mejor conocidas como agua de coco, cocadas y sus derivados.

Es así como conocimos a Cocomanía, el paraíso tropical que nos da sabor a bronceado, rayos UV y arena fresca.

Les presentamos a Gerardo y Sally, los emprendedores detrás de Cocomanía

¿Por qué el Coco?

Porque el coco ha sido parte de mi vida desde que tengo memoria. En el 2004 mi padres comenzaron una franquicia llamada “Cocada y agua de coco de Venezuela y el Caribe” con carritos amarillos y verdes por la ciudad.

¿Cómo comenzaron con este emprendimiento?

A raíz de eso, en enero del 2018, mi socia Sally y yo decidimos a través de Instagram empezar nuestra propia empresa, porque vimos la receptividad del producto por la redes sociales. Así empezó nuestro emprendimiento.

¿Tenían un plan B por si no pegaba?

No teníamos un plan B ¿por qué? Porque nuestro negocio fue improvisado. Literalmente fue: “papá, por fa dame estos cocos y yo te los pago cuando me paguen”, “mamá dame estas botellas y yo te pago cuando le despache al cliente”. Por lo tanto, no teníamos capital, pero cuando la empresa fue caminando empezamos a tener flujo de caja y a comprar nuestra materia prima por nuestra cuenta.

Una anécdota graciosa o inesperada que les haya ocurrido con Cocomanía

Una anécdota cómica que siempre nos pasa, debido a la edad, porque tenemos 18 y 17 años, los clientes se quedan impresionados. En específico una vez: cuando Augusto, dueño de Merei, conoció a Sally y le dijo “tú eres la que despacha ¿dónde está Sally?” y se sorprendió cuando le dijo que era ella *risas*.

También se involucran en el área social ¿cómo aportan su granito?

Al implementar el modelo de negocio “one for one” que va de que si compras un agua de coco con nuestra etiqueta de ayuda personalizada, nosotros le regalamos un agua de coco a un niño (La etiqueta personalizada viene con el nombre del niño a quien le regalas el agua).

También creamos una alianza con la Fundación Un Par Por Un Sueño, en la cual cada 15 días subimos a sus comedores sociales, que alimentan a más de 700 niños diarios, a regalarles cocada o agua de coco. Esto los hidrata, la cocada es un súper alimento calórico.

¿Qué sorpresa se llevaron cuando decidieron emprender en el sector?

Muchas sorpresas, no específicamente del sector, porque como dije anteriormente mis papás han vivido de esto desde hace 15 años y su experiencia y la mía al vivir en este entorno, nos han ayudado mucho.

¿Cuál creen que es la fórmula para que un emprendimiento así funcione?

La fórmula que creemos que es la clave para que todo emprendimiento funcione es la perseverancia, y aunque encuentres millones de adversidades (plástico, situación país, inflación) no debes caer; mientras encuentres solo una razón para sacar adelante tu sueño, lo lograrás.

Preguntas rápidas:

El coco es...tan noble, que Dios lo creó con agua y comida.

¿Producto favorito con Coco? La cocada.

¿El peor consejo que le han dado? “No emprendan en Venezuela”.

¿Recomendación gastronómica en Caracas? La Casa Bistró, no hay nada más divino que unos huevos benedictinos y un Toddy frío.

¿Comida que nunca probarían? Nunca probaríamos lengua de vaca y conejo.

La mezcla más extraña que han hecho o probado con Coco: Con Toddy, y ahorita es un producto nuestro “coco-toddy”.

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¡Gracias, Gerardo y Sally!