Anécdota más insólita de la universidad

Anécdota más insólita de la universidad

La universidad es un lugar para aprender de los profesores, las clases, y por supuesto, las estupideces de otros, después de todo, es la época para equivocarse, ¿no?

Sin embargo, la perspectiva de la universidad va cambiando al pasar de los años. Al principio, no hay nada más cool que el cafetín, y los lugares preferidos son donde esté la mayor aglomeración de gente. Después la biblioteca y las mesas ocultas de los nuevo ingreso se vuelven el lugar de preferencia.

Nuestros intereses y preocupaciones cambian, y todo esto, aunque a veces no nos demos cuenta, se ve reflejado en nuestra actitud hacia la universidad. Hemos recopilado varias historias; si estas demuestran si la experiencia y el tiempo universitario van de la mano, nos lo dirán ustedes.

“Una vez mi profesora nos dijo que a ella le parecía que estaba buena y que era culpa de nosotros que no tuviera novio” – Juan, 19. Primer trimestre.

“Vi a unos tipos tirando en una Terios en el estacionamiento” – Santiago, 22, 5to trimestre.

“Al final de la semana de campaña para el centro de estudiantes, después de contar los votos dejaron la caja regada en un lugar y dijeron que se habían robado las elecciones” – Guillermo, 22, 11vo trimestre.

“Me robaron el carro. Literalmente entré un día con mi carro y cuando salí no estaba” – Nicolás, 19, 5to trimestre.

“En clase de Sexualidad Humana, trajeron condones de distintos sabores y una chama los abrió y los empezó a probar uno por uno” – Andrea, 18, 1er trimestre.

“Tuve a un profesor que les caía a las mujeres del salón abiertamente y les decía que estaban para el Miss Venezuela” – Rafael, 20, 8vo trimestre.

“Estaba en una clase, me salí para ir al baño y cuando voy a abrir la puerta escucho golpes y gemidos. Cuando entro, vi la puerta de uno de los cubículos moviéndose. Entré, hice lo que tenía que hacer, cerré la puerta durísimo y escuché: ‘mierda, nos descubrieron’” – Andrés, 20, 8vo trimestre.

“Veo a un tipo todos los miércoles que viene con un sombrero de vikingo a clases” – Emiliana, 20, 4to trimestre.

“Unos tipos casi se caen a coñazos en la universidad, pero como no querían que los expulsaran, programaron su coñaza a las 6:00 p.m. en una cancha después de salir de clase” – Ignacio, 18, 1er trimestre.

“En la universidad había un perrito súper enfermo que me terminé llevando a mi casa para curarlo y quedé como una heroína para la gente de la universidad. Una vez que ya estaba perfecto se quedó en mi casa, pero un día desapareció. Las personas en la universidad me empezaron a preguntar por el perrito, me decían que lo habían visto y yo me hacía la loca hasta que un chamo le tomó la foto y tuve que admitir que había perdido el perro” – Anna, 19, 5to trimestre.

“En mi universidad ya es normal que roben a salones enteros pero no deja de ser insólito” – Juan, 22, 9no semestre.

“En la Universidad Católica Andrés Bello hay personas que se comen un sándwich con los perros de la universidad. Así como suena. Se comen un mordisco, le dan un mordisco al perro, y así van. Insólito y asqueroso”. María Fernanda, 4to semestre.

“Presencié esto en la UCAB. Una chama se quedó dormida y voló” – Abraham, 29, 6to semestre, 2da carrera.

Unos cuentos muy locos, otros insólitos y otros inesperados. Hay varias de estas cosas que no queremos que nos pasen nunca, sin embargo de lo que estamos seguras es que queremos salir de nuestra etapa universitaria llenas de anécdotas y cosas increíbles que nos hayan pasado o hayamos hecho.

Esta es una de las mejores etapas de nuestra vida (lástima por la inseguridad en Venezuela), así que agárrense las mangas que falta mucho por vivir.