Cómo sobrevivir un preaviso

Cuando se trata de renunciar, el timing es clave. Si lo haces demasiado temprano te entran dudas. Pero si lo haces demasiado tarde tu preaviso se convierte en una subida empinada llena de aceite. Es un suplicio que te hace querer tener una máquina del tiempo para regresar aunque sea a hace un mes y obligarte a renunciar 3 semanas antes.

Como los viajes al pasado todavía no son posibles, a menos que Elon Musk nos lo esté ocultando, esto es lo que puedes hacer para que se te haga menos difícil:

Negocia el tiempo

A menos que hayas estado en malos términos, es difícil que un trabajo quiera que hagas un preaviso menor a 15 días. Pero si no puedes durar tanto, por tu bienestar y la calidad del trabajo que van a recibir, es mejor que lo digas.

Claro, si firmaste un contrato que establecía una fecha límite se te va a ser un poco cuesta arriba pero en general, siempre puedes negociar tu salida. No tienes que cumplir con el tiempo que te pidan solo porque sí, puedes llegar a un acuerdo.

Empieza a meditar

Porque el preaviso puede ser lo más desesperante del mundo. Velo por el lado positivo, tal vez este era el incentivo que necesitabas para finalmente aprender a mantener tu mente en calma e incorporar la meditación en tu vida.

Enfócate en un objetivo

Como “terminar mi preaviso sin quemar la oficina”, “no querer suicidarme cada vez que tengo que hacer alguna tarea”, o “sobrevivir dos semanas más”.

Desde el momento en el que decides renunciar, tienes que ponerte en mentalidad de alcohólicos anónimos y darle un día a la vez. Si te pones objetivos diarios es más fácil.

Encuentra un “cheerleader”

Busca a alguien a quien puedas decirle “LOS VOY A ASESINAR A TODOS” y te responda calmadamente con “tranquila, solo te quedan X días”. Te ayudará a mantener tus impulsos homicidas en contexto.

Considera cambiar tu rutina

Si estabas trabajando 10 horas al día, probablemente no puedas seguir haciéndolo una vez que empieces a trabajar tu preaviso. Vas a tener las mismas horas, pero ya no vas a querer hacerlo, aunque lo intentes.

Estás obligada a cambiar tu rutina. Empieza más temprano, o más tarde. Divide tu trabajo en pequeños bloques y sal a caminar entre ellos. Tu futuro ex jefe te va a odiar, pero te odiará más si al final de tu preaviso no le entregas nada porque tu poca motivación te impidió trabajar.

No mates a nadie

La idea es salir del trabajo, no quedar atada a él de por vida. 

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