Y además quieres ser una persona normal

Si tienes entre 18 y 25 años y vives en Venezuela, probablemente tu situación actual sea la siguiente:

Vives en casa de tus papás (obvio).

No tienes novia porque es muy caro.

Si tienes carro, ajuro tiene una falla porque los repuestos están carísimos.

Si no tienes carro, intentaste ahorrar para uno, pero te rendiste porque en este país es prácticamente imposible.

O tienes un trabajo importante, o matas tigres entre muchos trabajos.

Estudias en la universidad y estás contando los días para graduarte.

Te han robado por lo menos un celular.

No tienes amigos porque todos se fueron del país.

O si ninguna de las opciones anteriores es tu situación, probablemente seas el hijo de Diosdado y estés en este momento volando por un fin de semana para Los Roques.

Siendo jóvenes en una Venezuela invivible, a nuestra generación le ha tocado tomar decisiones extremadamente difíciles sobre si es viable empezar la etapa laboral de nuestras vidas en este país, o emigrar bajo cualquier circunstancia solo para encontrar calidad de vida.

Siendo víctimas de una hiperinflación récord en la historia del país, acompañada por el factor delincuencia, nuestro estado de normalidad ciudadana se alteró a tal nivel que, para ser joven y productivo, es necesario malabarearse entre distintos trabajos y los estudios universitarios.

Es por esto que, a raíz de que la gran mayoría de nuestros lectores hacen lo imposible por sobrevivir en esta Venezuela comunista, decidimos crear un “Manual de supervivencia para no volverse loco si tienes dos trabajos, estudias y vives en Venezuela”.

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1. Administra las horas

Es la clave. Es importantísimo dedicarle las horas específicas a cada cosa sin volverse un mezclote. Arma tu agenda semanal y distribuye las horas que le dedicarás a tu trabajo como redactora en un portal web, a tu trabajo como community manager y a la universidad. Si estudias en la mañana, divide, según lo que te convenga más, tanto el tiempo para estudiar como para el resto de los trabajos; porque si armas un mezclote de responsabilidades probablemente termines haciendo todo mal.

2. No dejes de lado los estudios

La premisa siempre surge porque al no ser una responsabilidad por la que recibes remuneración económica, dejamos como última prioridad a los estudios. Pues para lamento de muchos, si queremos salir del país y ya tenemos tres años estudiando, por lo menos que sea con el título universitario y un promedio decente.

3. Entiende que no hay tiempo para novios ni amigos

Okey es mentira; pero si quieres ser productiva y además graduarte, tienes que estar clara que el cuerpo no te va a aguantar cuando decidas salir a rumbear un jueves y el viernes en la mañana quieras morir en tu clase de Economía. Además, cuando estés llegando a tu casa un miércoles por la noche llorando del cansancio, lo menos que vas a querer hacer es acompañar a tu “gordo” a un cumpleaños.

4. Cocina los fines de semana

Si tu caso es el de trabajos en sitios distintos y además universidad, como no eres millonaria, vas a tener que prepararte almuerzo de tu casa todos los días para comer en la universidad u oficina. Es un infierno cuando no te organizas y te toca pararte a las 5:00 a.m. para prepararte una pasta desabrida o pasas una semana almorzando cachito de panadería, por lo que siempre funciona el cocinar los fines de semana lo más complicado para simplemente meterlo en un recipiente y listo.

5. La procrastinación es tu PEOR enemigo

Lastimosamente, con dos trabajos y una carrera universitaria no te puedes dar el lujo de revisar Instagram por horas y horas mientras te rascas la barriga. Si tienes la misma capacidad de concentración que un golden retriever, al momento de cumplir con tus responsabilidades apaga o aleja cualquier distracción que te haga salirte tu trabajo.

6. No colapses cuando algo te salga mal

Es probable que en algún momento se te dañe el carro, pierdas un documento importante, no puedas bañarte porque no tenías agua, se te quede la computadora en tu casa, se te haya olvidado un trabajo y así. Las probabilidades de que seas víctima de algún factor "situación país" son bastante altas; así que la clave está en olvidar el pánico, resolver como se pueda, y entender que todo es culpa de los chavistas. 

Sigue todos los pasos de este manual y tu vida miserable en esta Venezuela pobre será un poco más llevadera, sino, siempre puedes renunciar a todo y meterte a prepago, te aseguro ganarás mucho más dinero.