El reloj biológico no es solo ese invento absurdo de “TODAS LAS MUJERES QUIEREN TENER BEBES CUANDO CUMPLEN 25” (cosa que por cierto sigo esperando 3 años después), también hace referencia a tu ritmo de trabajo.

A pesar de que universalmente alguna mente brillante decidió que todos debíamos trabajar de 9:00a.m. a 5:00p.m., pues en realidad eso no es tan efectivo, eficiente, ni productivo como la gente de recursos humanos quiere que creas. Verás, tú y yo y toda persona en el mundo tiene un reloj interno que le da picos de energía a lo largo del día, y obviamente ese reloj interno no está al tanto de “horarios de oficina”.

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Algunas personas pueden ser más activas en las mañanas, y otras en las noches, depende del ritmo circadiano que tengan. 

¿Qué es un ritmo circadiano?

Es básicamente tu ciclo interno que dicta tus niveles de energía, y la vigilia-sueño. Todo organismo viviente tiene uno y está relacionado con tu rotación con respecto al sol. Un ciclo dura 24 horas y durante este tiempo tienes picos y valles. Y normalmente tu cuerpo es capaz de autorregular su ritmo.

Ajá, pero ¿qué hago con eso?

Pues, que el mundo se divide básicamente en personas con 3 tipos de ciclos:

  • Los que tienen un pico en la mañana y luego para el final de la tarde ya necesitan desesperadamente dormir.
  • Los que tienen un pico en las tardes/noches y aman estar despiertos hasta las madrugadas.
  • Los bisexuales del sueño a los que les da igual si se despiertan tarde o temprano y tienen un nivel de energía más o menos igual a lo largo del día.

Esto significa que tu cuerpo naturalmente está más activo en un momento del día determinado y en el otro vive a base de café.

Lamentablemente no puedes cambiar los horarios de todas las oficinas del mundo y a menos que seas freelance tal vez no sea buena idea trabajar solo cuando sabes que tienes energía. Lo que sí puedes hacer es un pequeño hack para asegurarte que estás trabajando de acuerdo con tu reloj biológico:

Si eres de los madrugadores, deja las actividades que requieren más creatividad e intelecto para primera hora. Todo lo que sean actividades repetitivas y automáticas para el mediodía, y las reuniones para el final de la tarde.

Si eres noctámbulo, a la inversa. Todo lo que requiera tu intelecto (i.e. que estés mega avispado), déjalo para el final de la tarde, antes que eso dedícate a todo lo que puedas hacer en piloto automático y no requiera demasiada habilidad analítica.

Y si eres de los que puede con todo, disfruta tu ambigüedad y aprovecha para dejar de tomar tanto café.