Codigo de llamadas en el siglo XXI - The Amaranta
Entonces, el joven cogió el auricular y pulsó los huecos del teléfono de rueda.

“Mamá, este teléfono como que no sirve”.

Después de pensarse a sí misma: “Mierda, que vieja estoy, este niño solo sabe usar teléfonos digitales”, la madre del iluso infante le mostró cómo se marcaba un número en su época, rodando la rueda hasta el cero para cada dígito.

“Pero te tardabas más marcando que hablando con la otra persona”.

Y la mamá sabiendo que su primogénito era ignorante del hecho de que además tenías que hablar con una operadora, respondió:

“Sí, más o menos”.

Claro, si aterrizamos un poco más hacia el 2017 este tierno cuento sobre las brechas generacionales, sería el hijo enseñándole a la mamá cómo mandar una cadena por Whatsapp para decir que ahora hace orfebrería y que la vende en su casa.

Lo cierto es, que la necesidad de comunicarnos cada vez más rápida y efectivamente existe desde que el hombre aprendió a comer mamón (alguien tenía que decir que no se les ocurriera morder la pepa), y visionó que eso seguirá así. Por eso, las innovaciones en cuanto a aparatos comunicadores será una constante.

Nuestros hermosos y escandalizantes tiempos están caracterizados por tener una horda de zombies, todos embobados con la mensajería instantánea. Además el email, las redes sociales y hasta los videojuegos, también nos brindan herramientas comunicativas para siempre tener respuesta al importantísimo “Qué más?" .

Sin embargo, y regresando a nuestro cuento original, las llamadas telefónicas, desde que Alexander Graham Bell existe, han sido la manera más efectiva y directa de conseguir respuesta de otra parte.

Tomando esto en cuenta y evaluando las demás herramientas que el siglo XXI nos ha ofrecido, podemos llegar a la conclusión que una llamada de telefónica, es y será tan clásico y práctico como una buena salsa de ajo.

Ahora, considero que hay que normar el correcto uso de esta herramienta, por lo especializado que se ha convertido su empleo en nuestra era digital.

Así que normemos:

  • Hay que llamar como máximo 2 veces a una persona si no atiende, luego esperar a que esta nos devuelva la llamada.
  • Hay que devolver la llamada a la persona que nos dejó 2 llamadas perdidas.
  • Los entretonos no se modifican con la canción de moda, al menos que le vayas a poner “Despacito” a tu abuelo de 90 años.
  • Los buzones de voz no se pimpean. No es válido ser un semi adulto respetable y lanzarte el prank de “¿Aló?, ¿Aló?, No escucho, ¿Quién habla?.... JAAA mentiraa, es chichi, deja tu mnsj y te devuelvo el ring, chaiiis.”
  • Nadie, absolutamente nadie menor de 70 debería dejar un mensaje en el buzón de voz. De hecho nadie debería saberse la clave de su buzón de voz ni siquiera.
  • Las llamadas para cuadrar un plan, (porque no tienes megas, o hay alguien en el grupo de Whatsapp que no quieres que se entere del zapateo) deberán durar como máximo 5 minutos.
  • Las llamadas en caso de situación grave: muertes, separaciones, emergencias médicas o se me manchó el pantalón blanco de regla en la oficina, durarán la cantidad de tiempo que tarde la segunda parte en acudir a la ayuda de la persona en crisis.
  • Las llamadas para echar un buen cuento, entiéndase chisme de sustancia, durarán como mínimo 20 minutos, por respeto al arte.
  • Los números desconocidos SI se atienden, lo que no puedes hacer es revelar información personal a extraños, pero eso es obvio. Te lo juro que la CIA no te está interceptando el teléfono mientras le atiendes la llamada al señor Juan que se equivocó de número de la sede del SENIAT del Parque del Este.
  • Las llamadas en general, se atienden, es de pésimo gusto trancar el teléfono y responder por mensaje.
  • No se llama después de las 2:00 a.m. al menos que: boo-tey-call, tengas una emergencia, estés viendo si la arepera está abierta o quieras matar a tu mamá de un infarto.
  • No se debe abusar del recurso, si vas a preguntar el número de la depiladora, un mensaje basta.
  • Nunca jamás llamarás por equivocación por Whatsapp call, este medio está reservado para mamás