Hacer amigos en el trabajo te beneficiará más de lo que crees

Pasarás la mitad de tu día con ellos; créenos, es necesario
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The Intern

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Los días en los que tus compañeros de trabajo solo eran personas con las que compartías aire de ocho de la mañana a cinco de la tarde terminaron; junto con la mayoría de los estereotipos de los trabajos convencionales, gracias a los millennials.

Cada generación ha definido las relaciones laborales de diferentes formas. En los años sesenta y setenta, cuando la mayor fuerza laboral la protagonizaban los baby boomers, la idea de llevar trabajo a la casa ni siquiera era consideraba. Las reglas estaban definidas y las responsabilidades eran individuales y específicas.

El trabajo no se mezclaba con la vida personal. En pocas palabras, trabajabas por tu cuenta y sabias exactamente cuando comenzaba y terminaba tu jornada laboral. Los años se traducían a experiencia y lo más razonable era que según tu edad, escalaras los puestos de trabajo. Además de que la jerarquía y las estructuras lineales eran el modus operandi.

Mientras que la generación X buscaba la realización laboral rápida con el fin de disfrutar las recompensas que la acompañaban. Eran más extrovertidos pero con niveles de competitividad alarmantes. La experiencia entra en un segundo plano cuando el mérito y las capacidades del trabajador definían su puesto en la empresa. Pero de nuevo, la idea principal era destacar personalmente.

La lógica individualista de la época extendió los horarios de trabajo y dio pase libre para que la vida personal se mezclara con la laboral.

Sin embargo, los millennials han mezclado lo mejor de las generaciones pasadas pero con una necesidad de relacionar el éxito con el placer de hacer lo que te gusta. La velocidad con la que se comunican revolucionó las relaciones dentro de la oficina. Prefieren crear colectivamente en vez de dividir el proceso. Necesitan feedback para sentir que su trabajo está siendo reconocido.

Aunque trabajar con otras generaciones no es un impedimento, no consideran que la edad sea relevante para definir el cargo. La competencia que caracterizó a la generación X fue reemplazada por el intercambio de conocimientos. Por eso la importancia de identificarse con la empresa va más allá de un salario.

Y esta nueva costumbre de los millennials significa más que una reconstrucción de estructuras. Según un estudio reciente realizado por Personality and Social Psychology Review, mantener una buena relación con tus compañeros de trabajo baja tus niveles de estrés y te hace más feliz.

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Aunque probablemente ya suponías que tener chistes internos con tus co-workers era algo positivo, el investigador Dr. Niklas Steffens de la Universidad de Queensland, Australia, confirmó que este es “el primer análisis de gran escala que demuestra que la identificación organizacional está relacionada con una buena salud” y no solo en la manera de “serás más productivo si lo haces” sino que literalmente tu salud incrementa.

La razón principal se basa en el sentido de pertenencia que poseemos cuando formamos parte de un grupo. Este bienestar no solo se manifiesta físicamente, sino que desarrolla habilidades en tu personalidad que estimulan tu salud psicológica.

Más aún cuando eres mujer. Los investigadores descubrieron un desequilibrio mayor en el desempeño de ellas cuando no se sienten identificadas con la empresa. Ya que, según la explicación que dio el Dr. Steffens, muchos trabajos aún mantienen la “cultura masculina” y las mujeres, por más que intenten relacionarse, se sienten excluidas y marginadas.

Después de analizar 58 estudios (más de 19.000 participantes) de diferentes profesiones en 15 países, llegaron a la conclusión de que la naturaleza del ser humano busca un ambiente satisfactorio y productivo; el rodearse con personas que tienen el mismo propósito cultivará relaciones más significativas que al final del día tomarán un papel importante en tu felicidad y productividad en el trabajo.

Así que si necesitas otra razón para ser más feliz y productiva, la respuesta puede estar sentada junto a ti. Plus, lo único que necesitas en el siglo XXI para establecer lazos fuertes de amistad en el trabajo es ofrecerte a hacer el café. 

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