3 trabajos… una persona.

Hace un tiempo entrevisté a Toto Aguerrevere y me contó que él toda su vida había tenido 7 trabajos y por eso se consideraba un “buhonero intelectual”. Creo que después de manejar una vida personal, 3 trabajos y una carrera universitaria, yo entro dentro de la misma categoría.

Verán, muchos dirán que mi vida no tiene mucho sentido: soy estudiante de Psicología, escribo para una revista digital, soy maquilladora profesional y además Community Manager de un restaurante (un trabajo muy millennial, por si dudaban). 

Sí, la verdad es que a primera vista parece ser un despelote.

Debo admitir que aunque sí tengo mi vida en orden un 95% por ciento del tiempo, ese 5% en el que no logro ubicarme es el equivalente a un volcán estallando en miles de pedacitos y arrasando con una isla entera. Sí, así de trágico (o así parece hasta que logro organizarme, pero a eso voy).

No es fácil lidiar con tantas cosas al mismo tiempo, y no les voy a dar una guía de 3 pasos “bulletproof” con los cuales podrás vivir en perfecto balance cuerpo-trabajo, pero este es un sistema que sirve para mi, y pienso que aunque tenga sus fallas, es bastante flexible a diferentes trabajos y realidades.

1. Organización, organización, organización.

No puedo explicar lo importante que es organizarse. Actualmente, mi sistema de organización consta de una agenda, un bullet journal codificado por colores y Google Calendar. Sin mis tres Marías de la organización no sería nada.

También existe un sistema estricto dentro de este sistema de organización: cada domingo dedico un tiempo a planificar mi semana entera (reuniones, eventos, cumpleaños, “girl’s night out”, etc.), así tengo una idea de qué va a suceder. Después, a medida que pase la semana, voy agregando a mi lista de to-do’s diaria. Todos los eventos son agregados a mi Google Calendar, quien me recuerda de todo unas horas antes.

2. Fin de semana… ¿qué?

Si tienes más de un trabajo probablemente ya perdiste la noción de un fin de semana y te has encontrado trabajando a las 9 de la noche un domingo mientras ves los snaps de todo el mundo haciendo un recap de Gilmore Girls.

Mientras no dejes que esto te afecte no te afectará. Yo entendí que prefiero trabajar unas horas durante el fin de semana a tener que estar a millón de lunes a viernes.

3. Entender qué necesitas dedicar para cada trabajo

Entender qué debes hacer para cada trabajo es un paso primordial (aunque parezca obvio) pero será de gran ayuda cuando quieras organizarte. Les doy un ejemplo:

Como redactora, sé que a cada artículo tengo que dedicarle entre una hora y hora y media (dependiendo de su dificultad y tamaño). También sé que no sirvo para escribir muy temprano en la mañana.

(Cantidad de artículos) x (tiempo dedicado) = las horas que tendré ocupadas esa semana.

Como Community Manager, si una o dos veces al mes tomo miles de buenas fotos durante un día o un evento, estoy lista para unos meses de posts semanales.

Como maquilladora, cada fin de semana tengo por lo menos una sesión de foto en la que estaré 3 horas como mínimo.

Sabiendo esto, a la hora de organizarme todo se hará mucho más fácil, así logro no solapar las cosas y hacer que todo fluya fácilmente sin extenuarme demasiado.

4. Calidad vs. Cantidad

Aquí viene la importancia de aprender a decir que no (uno de mis muchos defectos). Cuando se hacen demasiadas cosas, siempre se tiene que mantener la regla del 110%, en la que sin importar cuántas otras cosas estén en tu to-do list, sepas que puedas hacer un buen trabajo.

It’s ok si necesitas decir que no a algo si compromete la calidad de lo demás.

5. Mantén tus metas en mente

Entre una cosa y otra, a veces podemos perder el sentido de por qué exactamente estamos haciendo algo y cuál es nuestra meta dentro de él. Si tienes en mente un ascenso o un proyecto final, no olvides hacer cosas que dediquen tiempo y nutran este objetivo que te pusiste.

Si estás invirtiendo tiempo y esfuerzo en algo a lo que no le ves futuro, es mejor que lo dejes y puedas concentrarte en otras cosas. Aprender a diferenciar qué es importante, qué es imprescindible y qué nos nutre es esencial para no terminar infeliz y overworked.

O infelizmente overworked.

6. ¡No te olvides de ti!

Sin importar qué cantidad de cosas tenga que hacer, siempre encuentro el tiempo (así lo tenga que agendar) para ver una serie con mi mamá, tomarme un café con mi amiga despechada y salir a una discoteca con mis amigos, así como leerme un libro, ver algunos episodios de The Crown y entrenar con mis amigas.

Buscar tiempo para ser ocioso (sin abusar) y entretener otro tipo de actividades que no tengan que ver con el trabajo te mantendrán feliz, sin resentir lo que haces y lo más importante: cuerda de la cabeza. En serio, uno se puede volver loco con one too many Fridays trabajando hasta las 2am.

Mi mensaje final es: aprovecha las horas del día, no te olvides de que por lo menos 7 horas son para dormir y ama lo que haces, incondicionalmente.

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