Ya basta de hacernos los locos y hablemos de contaminación - The Amaranta
La madre tierra está arr*cha con nostros y ya no podemos seguir ignorándola

A las personas no les gusta hablar de contaminación ambiental. Es cómo si les dijeras que el mundo se va a acabar mañana, prefieren seguir viviendo como si nada pasara y como si fuera una mentira inventada por comunistas e intensos de Herbalife.

Sin embargo, sí está pasando y si no le prestas atención te va a salir el tiro por la culata. Tal vez pase algo así como Interestellar, donde el planeta tierra estaba tan asqueroso que la gente se moría de asfixia, entonces tuvieron que llamar al hombre “alright, alright, alright” para salvar al mundo.

Pero, ¿qué tan lejos estamos de un destino así?

¡¿WTF está pasando?!

Lo que está pasando querido lector es que en países como India y Georgia, el simple hecho de respirar te hace tanto daño como si estuvieras fumando decenas de cigarrillos al día. Y eso solo en algunos países.

Sasha Bograd

Sasha Bograd

En el resto del mundo hay un aproximado de 6.5 millones de muertes anuales debido a este “problemita” de la contaminación, de acuerdo al International Energy Agency (IEA). Pues factores como los carros con motor Diesel (que expulsan dióxido de nitrógeno, que es prácticamente veneno), cocinas de gas viejas, la quema poco consciente de basura, madera y más que todo por la falta de conocimiento de la gravedad del tema.

La principal razón por la que esto no ha resonado en el resto del mundo es que se necesita demasiada plata, demasiadas campañas de concientización y claro que mucho tiempo para que esto llegue a importar en la vida diaria de al menos la mitad del mundo y no solo de unos cuantos intensos.

El pasado 8 de noviembre, Nueva Delhi se convirtió en la ciudad más contaminada del mundo, casi inhabitable para sus 19 millones de habitantes. Pues los pacientes enfermos por efectos de la contaminación incrementaron en un 20%.

Georgia, por otra parte es el país #1 en contaminación. Y muchos otros países como Bosnia y Herzegovina, Corea del Norte, Bulgaria y China que le siguen de acuerdo a la tasa de mortalidad. Ahora aunque China no es el país con mayor contaminación, sí es uno de los más afectado por tener mayor número de residentes y por lo tanto, muchísimas muertes.

Sí, el tema es bastante rancio.

¿Por qué debería importarte? (Además de que es nuestro fuckin’ planeta)

Porque son demasiadas muertes al año (6.5 MILLONES), muertes que seguirán incrementando si no hacemos algo al respecto. Porque no sé tú, pero yo no confío en Matthew McConaughey para arreglar nuestro problema de supervivencia como especie.

Para ponerlo en perspectiva:

Las muertes por SIDA son 1.6 millones.

Las muertes por malaria son 670 mil.

La gente se la pasa comprando guías de supervivencia en un apocalipsis zombie y viendo The Walking Dead, pero no ven que el problema ya está acá y que un par de ametralladoras no van a solucionarlo.

Y el asunto no solo es culpa de las fábricas y de los gases de autos viejos en las carreteras, sino también de las estufas, las asesinas más peligrosas están en las cocinas de las personas. Esta contaminación bajo techo afecta incluso más directamente que todos los factores que comenté anteriormente. Porque se tratan de fugas de gas, de falta de limpieza o de ausencia de electricidad y recursos para tener una cocina libre de peligros de contaminación.

Reducir la contaminación bajo techo disminuiría la cantidad de muertos de 6.5 millones a 4.3 o hasta 3.5 millones, que es casi la mitad, de acuerdo a Vox.

Mucho rollo, pero ¿cuáles son las soluciones?

La razón por la que reducir la contaminación bajo techo es tan difícil es porque la mayor parte de los afectados vienen de zonas rurales que utilizan combustibles clandestinos, madera, y otros artefactos peligrosos para satisfacer sus necesidades de permanecer calientes, cocinar y tener luz. Y bueno, sabemos que hacer regulaciones a personas sin recursos para hacer un cambio es, además de inconsciente, inválido.

Así que una de estas soluciones sería proveer estufas y cocinas limpias, eso daría un costo de 55 billones (BILLONES) de dólares para el 2040 (DENTRO DE CASI 22 AÑOS).

Otra solución sería el cultivo de árboles. Porque nunca es muy tarde para que el verde salve al mundo.

Sasha Bograd

Sasha Bograd

De acuerdo con BBC:

"En la ciudades occidentales nos enfrentamos principalmente al problema de las partículas finas llamadas PM 2,5, o materia particulada cuyo diámetro es igual o menor a 2,5 micrones", dijo al programa Crowdscience de la BBC Frank Kelly, profesor de salud ambiental en Kings College, en Londres.

Eso se traduce a lo siguiente: hay partículas malas (como dióxido de nitrógeno) para los pulmones y aquí están los árboles para combatirlas.

Porque los árboles “aspiran” la contaminación.

Como si fueran unos yunkies adictos a todo las partículas dañinas del ambiente.

“Los árboles extraen contaminantes en dos formas principales”, según explicó David Nowak. O bien incorporan gases y contaminantes a través de las estomas en sus hojas o capturan partículas en la superficie de sus hojas". Los estomas son los poros o aberturas regulables en la epidermis de las hojas de las plantas.

Como si fuera tu ropa absorbiendo los treinta cigarrillos que te fumaste en la rumba del día anterior.

Y tranquilo porque los árboles no se morirán al absorber este tipo de venenos, hay que darles un poco de crédito. Lo que hacen es convertir estas toxinas en fertilizantes y hasta las evaporan. Las especies que más pueden beneficiar a la causa son las que tienen mayor cantidad de hojas como pinos y olmos.

Pero esa es una solución que pasarás de alto cuando te pidan donaciones en el supermercado.

¿Qué pasará ahora?

World Health Organization está claro que la contaminación seguirá siendo un asesino sin piedad en los próximos años, eso es seguro. Ahora, ¿qué tanto permitiremos que se extienda?

Países como Estados Unidos, Francia y Alemania no consideran este problema como uno de vida o muerte, pues son los países con mayor cantidad de habitantes con cocinas limpias y con una conciencia mayor sobre los carros diesel. Mientras que al otro lado del mundo hay 1.2 billones de personas que no tienen idea de lo que es tener estufas y combustibles que no los maten.

Así que tenemos dos opciones:

O dejamos que el mundo muera para que todas las ciudades estén como Nueva Delhi en un rango de 50 años, o le paramos bola a la contaminación y cada uno pone su granito de arena y dejamos que los árboles salven el mundo.

Fin del comunicado intenso.