Esto es lo que tienes que entender de todo lo que está pasando con Trump y Rusia - The Amaranta
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La noticia

Trump y Rusia, otra vez.

A principios de esta semana se hizo público que el presidente de los Estados Unidos había compartido información confidencial con Rusia. Esto después de despedir al director del FBI, James Comey por “exceder su autoridad”, nada que ver con el caso abierto que mantenía el director sobre los lazos entre Trump y Rusia.

¿Qué es lo que pasa?

En un clima político delicado por la última controversia con James Comey y las especulaciones de que su despido buscaba detener o inferir en las investigaciones del FBI sobre los nexos entre Rusia y la campaña electoral de Trump, el presidente ya había sido acusado por “obstrucción de la justicia”. Su decisión de sacar a Comey de la jugada le costó que varias personas comenzaran a exigir su destitución.

Pocos días después, se hizo público que Donald Trump podría haber revelado información altamente clasificada al ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, y al embajador ruso, Sergei Kislyak, en su reunión de la semana pasada en la Casa Blanca. Dicha información fue suministrada por el reciente aliado de USA, Israel, que se llevó a cabo a través de un acuerdo de intercambio de datos de inteligencia muy delicado.

En pocas palabras, la peor pesadilla que puede tener el equipo de inteligencia ocurrió. Se puso en riesgo una fuente de inteligencia relativa al Estado Islámico y se puso en duda internacionalmente la confianza que se le puede tener al gobierno de Estados Unidos. Es decir, ya nadie querrá contarles sus secretos y planes maestros. 

¿Por qué esta información era clasificada?

Al parecer, la información que los funcionarios manejaban tenía que ver con terrorismo. Algo sobre un posible plan que ocurriría pronto y que tenía que ver con las computadoras de los aviones. Así que Trump quiso darle el tubazo a Putin para que mejorara su seguridad aeronáutica. 

Qué buen amigo...

¿Qué dice Donald Trump?

El primer paso de la Casa Blanca fue negarlo, según las declaraciones a la prensa, era “totalmente” falso que el presidente hubiese revelado información. Pero obviamente a Trump le llegó el mensaje tarde y esa misma madrugada admitió en una serie de tweets que sí había ocurrido, y que tenía “todo el derecho de hacerlo”. 

¿Qué dice Rusia?

Que no pasó. Según ellos, Trump nunca habló sobre su fuente de información, datos de un posible plan de ataque ni tácticas terroristas, y ofrecieron demostrarlo con las cintas y transcripciones de la reunión. Además, creen que todo es un asunto “sin sentido” en el que no van a participar.

¿Qué pasará ahora?

Considerando que la información que dio Trump ni siquiera había sido compartida con todos los funcionarios del equipo de inteligencia de Estados Unidos, por lo delicada que era, Trump está en grandes problemas.

No solo su intervención viola el protocolo de espionaje, sino que puede resultar en que aliados estadounidenses se rehúsen a compartir datos sensibles con la Casa Blanca.

Ahora, los poderes están más divididos que nunca. Entre funcionarios exigiendo la destitución de Trump y el equipo de inteligencia tratando de solventar el problema mayor, se espera que se tomen medidas para aligerar el impacto que causó la mala maña de Trump de no leer el guión protocolar.

La buena noticia es que ahora ni los congresistas demócratas ni republicanos lo quieren. Mientras tanto, las investigaciones de la relación romántica entre Donald Trump y Rusia continúan y solo nos toca esperar por la próxima metida de pata del presidente de los Estados Unidos.