Mejor prevenir que lamentar.

Antes de salir a rumbear, todas hemos escuchado una y otra vez la misma advertencia de nuestras madres: “Si te vas de donde estás, no dejes el trago del que estabas tomando y si lo dejas no vuelvas a tomar de él.” Y es que puede parecer una exageración de ellas, pero la realidad es otra; de acuerdo con un estudio: una de cada 13 estudiantes universitarias han sido drogadas o han tenido la sospecha de haberlo sido, en el último año académico.

Seguro algunas dirán: “No vale, eso sólo pasa en la tele” o la típica “Eso no me va a pasar a mí.” Ojalá nunca le toque a alguna de nosotras pasar por dicha experiencia, pero como es mejor prevenir que lamentar, este invento seguro calmará los nervios de nuestros padres cada vez que salgamos a una discoteca.

De acuerdo con un artículo publicado en Teen Vogue, The Smart Straws fue una invención de Susana Cappello, Carolina Baigorri y Victoria Roca, tres estudiantes del Instituto Gulliver de Miami, que decidieron hacer este proyecto para su clase de emprendimiento. Este innovador pitillo tiene dos tiras que se vuelven azules al detectar en tu bebida alguna de las drogas más comunes utilizadas por los violadores entre ellas: rohypnol, éxtasis, GHB o ketamina.

En una entrevista con The Miami Herald, Susana dijo sobre este proyecto: ““We were really passionate about this so we kept on pursuing it,” luego agregó que: “Our goal is to reduce the (date rape) statistics.”

De acuerdo con la RAINN (Rape, Abuse, Incest National Network) las drogas más usadas para nublar el juicio de una persona y así poder abusar de esta son: el alcohol y drogas como rohypnol, éxtasis, GHB, ketamina, aunque también son utilizados medicamentos como pastillas para dormir y para la ansiedad, relajantes musculares y tranquilizantes.

En cuanto a los síntomas más frecuentes incluyen: dificultad para respirar, sentirse intoxicada (incluso si no bebiste demasiado), nauseas, mareos, cambios en la temperatura corporal y despertarse sin o con poca memoria.

Con toda esta información, no me extraña que el 85% de las universitarias a las que preguntaron si usarían su invento hayan contestado que sí, por lo que no dudo que estas tres chicas vayan a tener éxito con The Smart Straws cuando terminen de patentarlo y éste por fin salga al mercado.