Teorias conspirativas para explicar estas fotos de Corea del Norte - The Amaranta
Decodificando el “estilo” de los norcoreanos

Hay pocas cosas tan herméticas como Corea del Norte; con el récord de uno de los estados más autoritarios y menos accesibles del mundo, un dictador de nombre Kim Jong-un, el más reciente de una dinastía que ha gobernado con total control desde que un armisticio terminó la Guerra de Corea en 1953, se ha encargado de convertir el norte de Corea en un misterio para el resto del mundo.

Sin embargo, dentro de lo poco que logramos (o nos dejan, mejor dicho) entender de la cultura, hay tres cosas claras:

  • Corea del Norte está, claramente, bajo una dictadura.
  • Existe mucha hambre y pobreza, pero está prohibido mostrarla.
  • Kim Jong-un es el típico dictador de película que controla todos los medios, quiere exterminar al mundo y mata a todo el que piensa distinto a él.

Ahora que nuestro imaginario se encargó de pintar a Corea del Norte como gris, rígida y fría, una dimensión en la que cualquier movimiento está siendo observado y penalizado, es de esperarse que al toparnos con cualquier imagen que no encaje con la descripción anterior, se cree disonancia visual.

Tal como nos ocurrió cuando vimos estas imágenes: 

Las imágenes que incluyen a cualquier habitante de Corea del Norte, que no esté alabando/abrazando/siguiendo las órdenes de Kim Jong-un se pueden contar con una sola mano; de hecho, no puedes conseguir nada que no sea, al menos, ligeramente propagandístico.

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Lo que no hace nada más que aumentar las sospechas de esta serie de fotografías que exponen a una población alegre, aparentemente no-pobre y “moderna” desde los estándares de un régimen dictatorial que prohíbe la conexión a la web mundial.

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El fotógrafo Eric Lafforgue logró captar las imágenes sin el consentimiento del gobierno comunista, y para cuando las publicó, las autoridades le prohibieron la entrada de nuevo a Corea del Norte. O eso es lo que mantiene; pero para efectos especulativos, decidimos basarnos en lo poco que conocemos de la cultura norcoreana para construir tres teorías conspirativas que posiblemente expliquen la publicación de imágenes con gente feliz en uno de los países más autoritarios del mundo.

1. La gente en realidad sí se preocupa por la expresión personal

En el mejor de los casos, las fotografías son reales; los norcoreanos en realidad se preocupan por preservar la expresión personal mediante su vestimenta, ya dejaron a un lado los uniformes y ropa de nylon que los hacía ver a todos como robots y le dieron paso a las versiones falsas de ropa americana que salen en las imágenes.

2. Es, después de todo, otro montaje

No sería una sorpresa que el mismo gobierno que prohibió el acceso al Internet mundial, a los medios opositores y las fotografías que no se alineaban con la ideología comunista o que mostraran la pobreza y crisis del país, también se haya tomado el tiempo de retratar una sociedad ficticia que no muestra la realidad que atraviesa Corea del Norte, y mucho menos su evolución en estilo y vestimenta.

Considerando que hay muchas risas, celulares, infraestructuras que contrastan la pobreza del país y el fotógrafo tuvo la oportunidad de retratar situaciones que normalmente están prohibidas, las posibilidades de que el gobierno comunista haya intervenido son altas.

Quizás no manipularon directamente las imágenes, pero quizás solo nos está mostrando lo que la dictadura de Kim quiere mostrarnos: caras felices, expresión personal y la ilusión de libertad.

3. Quizás el copete (siempre arreglado) de Kim Jong-un es la inspiración de la población

Todo se puede deber a Kim Jong-un; total, él inspira muchas cosas, y si a las evidencias nos remitimos, la fuente de inspiración del pueblo norcoreano puede venir del siempre arreglado copete de su líder; ya que es lo único que ven, que escuchan y que tienen permitido seguir.

Eso o que fue el mismo Kim el que expandió la importación de artículos de lujo después de llegar al poder en 2012, o al menos lo hizo antes de que las Naciones Unidas endurecieran las sanciones. Su esposa, Ri Sol-ju, que tiene una fijación por los vestidos adaptados a la figura, es lo más allegado a un icono de estilo que puede tener Corea del Norte.

Así que, sean falsas o verdaderas; el hecho es que las fotos llegaron el Internet bajo la premisa de “mostrar la realidad del país”. ¿Cuál realidad? no estamos seguras; pero siempre existirán las teorías conspirativas para tratar de explicar culturas tan herméticas como las dictaduras controladoras de medios y cualquier pensamiento que difiere de sus lineamientos.