Yep, it's leaked.

Si eres fanático de Game of Thrones, te recomendamos permanecer completamente alejado de todas las redes sociales y no ver ningún video sin identificación que te llegue por Whatsapp hasta el domingo, cuando te sientes cómodamente a ver el último episodio que HBO tiene para ti. La razón de esta respuesta paranóica es que el episodio antes mencionado fue filtrado y está rondando con una versión de pésima calidad con una marca de agua titulada "for internal view only"

Esta tragedia televisiva no viene sin precedentes. GOT ha sido víctima de filtraciones en el pasado, cuando se publicaron los primeros 4 episodios de la quinta temporada y un subsidiario de HBO también estrenó un episodio de la sexta temporada un día antes. 

El dolor de cabeza real entra cuando, hace menos de una semana HBO fue hackeado y 1.5 terabytes (a.k.a burda de información, para los que no son geeks) fueron robados de su base de datos. Ahora, la reacción natural sería pensar que el leak se debió a este hack, pero tell-tale está en otra parte. Según The Verge, el leak se debió a que uno de los socios de distribución con acceso al contenido lo dejó resbalarse hacia la oscuras e interminables aguas de la Internet. Esta información la confirmó HBO.

Lo más espeluznante de esto es que, a pesar de que el leak no se debió al hacker, próximos leaks sí pudieran venir de esa fuente. 

Personalmente, no recomendaría que nadie se escabulla a ver el episodio por 3 razones: 

  1. Apenas tiene 360p de resolución y esa calidad de serie se merece calidad de resolución. 
  2. Por cuestiones éticas y de integridad como un televidente respetuoso del trabajo de otros.
  3. Todos los que lo han visto han dicho que se arrepienten y todavía quieren venir a tu casa a ver el episodio entre amigos. 

Nos vemos el domingo.