El segundo debate presidencial de los Estados Unidos - The Amaranta
El New Yorker lo nombró “El Debate más Desagradable de Todos los Tiempos”.

Fotografía: AP/John Locher

En los 90 minutos de intercambio de ideas solo vimos a dos personas atacándose y no tomando en cuenta a su nación. Tras una tediosa e insoportable cobertura, les traemos todo lo malo que ocurrió en el espectáculo de ayer.

1. Escándalos Sexuales

Empezó el debate y vimos a un Donald Trump más calmado, sus consejeros políticos seguro le señalaron que le bajara a la intensidad. Pero esto no lo detuvo de realizar un movimiento político que consideramos altamente desesperado: Invitó a 3 supuestas víctimas de abuso sexual del ex-presidente Bill Clinton. ¿Tan oportuno no? Ya que Trump está en medio de un escándalo y la movida fue una respuesta directa hacia el video del 2005 que de seguro ya han visto o han escuchado.

Aplaudimos a Donald Trump por tener el valor de ir al debate como si nada hubiera pasado, al parecer no está informado del grave ataque a su campaña luego de esas lamentables declaraciones hacia una mujer casada. Cuando alguien se equivoca, lo admite. Al parecer, Trump no del todo.

Durante el debate pidió perdón, eso es cierto. Excusarse diciendo que era “una charla entre hombres” o “bromas masculinas” es la razón por la cual ese problema sigue teniendo vigor. Hablarle a una mujer de esa manera no es aceptable, ni mucho menos son conversaciones que todo hombre tiene. Es mentira y generaliza al género. La “masculinidad” no se mide por esa clase de cosas. Entonces era mejor pedir un leve perdón y dirigir la atención y culpa a Bill Clinton. Este puede ser el peor error en campaña que ha cometido y puede costarle hasta la misma Presidencia.

2. Los moderadores vs. Trump

Horas antes del espectáculo, VOX publicó un video explicando la problemática del modelo de debate estadounidense. No solo se anticiparon al desastre del evento que el New Yorker ha nombrado The Nastiest Presidential Debate of All Time”, sino que expuso cómo la prensa es la única ganadora de ello.

Las interrupciones otra vez volvieron por parte Trump y aseguró que los moderadores le dejaban un mayor tiempo de habla a Clinton que a él. Nosotros tampoco lo negamos, tanto Anderson como Martha fueron culpables de la poca fluidez del debate.

3. Clinton, sus escándalos y los emails, (otra vez).

Clinton todavía no ha encontrando la manera de defenderse o alejar los problemas que transcurrieron durante su trayectoria como Secretaria de Estado. Además, los fantasmas sexuales de su esposo la siguen persiguiendo, mientras ella permanece en silencio.

Sus errores con la guerra han afectado al país a un nivel profundo, al igual que los correos que borró. Ahora, el republicano amenazó a Clinton con mandarla a la cárcel cuando él fuera Presidente.

4. Los discursos 

Otra situación interesante fueron los discursos. Un buen ponente se acerca a su público cuando hacen preguntas. Pero Trump daba vueltas inquieto, mientras que Hillary optó por un acercamiento más humano e íntimo al público. Pero, sabemos cómo esto ha sido rechazado, muchos siguen acusando a Clinton por ser fría y parecer “deshonesta al hablar”.

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Para nosotros, no hubo ganador. Simplemente porque el ganador debió ser Los Estados Unidos, no Clinton o Trump. Mientras tanto, consideramos que hubo un empate técnico.

En cualquier momento uno de ellos podía ponerle un parado al circo y colocar sobre la mesa temas que sí beneficiaban a la población. Pero realmente ni los “intentos” de Clinton ni de los moderadores por seguir el debate parecieron sinceros. Porque 1. A Hillary le beneficiaba que se desviara el debate; 2. Los productores del evento tampoco son brutos, un debate con menos contenido les traería mayor cantidad de televidentes.

Total que tendremos que esperar al 19 de octubre, a ver si algo bueno o por lo menos mejor ocurre. Porque después de ayer, no importa si se es republicano o demócrata, los dos bandos de nuevo disfrutaron de un sabor amargo en la boca.