Ladies and gentlemen, Winona Ryder ha vuelto.

El 2016 se ha convertido en los nuevos noventas: lo presenciamos en la música, arte, películas y ahora actrices. Definitivamente la cumbre de 90’s nostalgia es el regreso de Winona Ryder. Mucho ha cambiado desde que la vimos protagonizando en la pantalla grande, además de pasar treinta años desde su interpretación en Lucas, ya Ryder no es la niña rebelde que conocimos. Y aunque nunca quiso tener hijos, ahora interpreta el papel de madre en Stranger Things

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Si la comparamos con las actrices de la época, no solo era completamente diferente por su aspecto, sino que su personalidad easygoing la convirtió en un ícono para las adolescentes. Papeles en películas como Reality Bites, Edward Scissorhands y Beetlejuice impulsaron su carrera. Es decir, ¿quién no ha deseado cantar y bailar con los fantasmas que se encuentran en su casa? Ryder sí. Ella llevó a la gran pantalla el sentimiento anti-mainstream, y actitudes como la de odiar a su padre y madrastra (o prácticamente a cualquier persona que respire) la hicieron ver “cool” en ese momento. 

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Sin embargo, Winona nunca desapareció por completo del mundo artístico. En 2010 tuvo una escena en Black Swan y en 2013 realizó debuts en Homefront y The Iceman, incluso tuvo una aparición en el video de The Killers: Here With Me; pero admite que sí se alejó de los reflectores de Hollywood para dedicarse a actividades que la hacen feliz, además de actuar.

Su reincorporación nos hace extrañar los días de Heathers y Girl, Interrupted, por eso decidimos recordar los buenos (y no tan buenos) momentos de la carrera de la musa de la Generación X.