Primera mujer musulmana en Playboy - The Amaranta

Por qué la última portada de Playboy beneficia más a las mujeres que a los hombres

“Making a bold case for modesty”.
Author:
Publish date:
Playboy

Playboy

Sí. Eso lo leíste bien. Pero es mucho menos escandalizante de lo que piensas ahora cuando logres entender lo increíble que es esto.

Pero primero, hay unas cuantas cosas que debes saber:

  1. Desde hace alrededor de 8 meses Playboy no publica nudismo en su revista.
  2. Ojo, tampoco está squeaky-clean.
  3. Su fundador, Hugh Hefner, estableció en su debate con William Buckey en 1996 que la revista está opuesta a la limitación de la expresión sexual, incluyendo por "mandato religioso, códigos de castidad centrada en la moral sexual."

Continuemos.

En su September Issue (la edición más importante de todo el año para cualquier revista), Playboy decidió nutrir su campaña de rebranding, arrojando luz sobre casos que llamó “Renegades of 2016”.

“The men and women in this series will change how you think about business, music, porn, comedy, gaming and more. They’ve risked it all—even their lives—to do what they love, showing us what can be accomplished if we break the rules. Meet the Renegades of 2016.”

En la edición se mostraron las historias de Stoya, una actriz porno que se rehusó al maltrato; una artista musical que combina la política a través del género punk, entre otras personalidades. Aunque todas las historias fueron increíbles y únicas, Noor Tagouri fue sin duda la que más destacó, al romper con los fuertes estereotipos establecidos sobre las mujeres musulmanas.

Tagouri primero generó ruido en su Ted Talk, en el cual describía su vida musulmana y cómo su apariencia física (nótese el hijab) afectaba en sus aspiraciones de ser la primera presentadora de noticias con hijab.

Noor fue escogida por Playboy por su hambre de éxito y ambición, además de su creencia en la tergiversación de la imagen de la mujer musulmana en los medios.

“I will have succeeded in effecting change when all girls realize they can do anything they want without having to sacrifice who they are as a person. I may dress a little different—I’m a reporter who happens to wear a head scarf and I live in my hoodie—but being a story teller, motivational speaker, entrepreneur and unapologetically myself has opened so many doors for thousands of people.”

Lo que esta publicación pudiese significar para el resto del mundo es infinito. Si se logran romper estereotipos tan forjados como los de las mujeres de la comunidad islamista, se abren puertas para modelos trans en las portadas de Vogue, atletas parapléjicos en la primera página de Sports Illustrated y quién sabe qué más.

Pero (¿por qué siempre tiene que haber un pero?), la comunidad internacional parece tener sentimientos encontrados sobre Tagouri. Lo curioso es que la mayoría opiniones parecen estar parcializadas por la religión de los comentaristas (con sus excepciones, claro).

Están las que apoyaron el artículo:

Y las que no:

Esto tiene su razón de ser.

Según el Dr. Umar Faruq Abd-Allah, el islam es una manera de vivir que acoge y aupa la privacidad personal y sus espacios.

Aquí es donde volvemos al principio: donde Hugh Hefner se posiciona en contra de la represión del sexualidad, así sea por religión o castidad.

Así podemos entender que la comunidad musulmana haya reprobado de un artículo de una revista que hace unos ocho meses tenía a mujeres desnudas en su portada (aunque su contenido era mucho más que eso).

Con esto, llegamos a la conclusión de que quizás presentar a una mujer musulmana en una revista apenas comenzando su proceso de rebranding fue un poco apresurado. Dicho eso, hay que tomar en cuenta de que si no se hace ahorita, ¿cuándo?, ¿se obtendrá algún día la aceptación completa de la comunidad?, ¿quién más se encargará de destruir los estereotipos arcaicos sobre las mujeres?

Aunque sí, quizás fue una cuestión de tiempo y lugar equivocado, pero los pros superan a los contras enormemente. Para todas las mujeres alrededor del mundo que no sólo luchan con estereotipos sino identidad de género, falta de pago, abuso sexual o hasta mutilación genital, esto es un mensaje en voz alta con el pie en la silla. Well done, Tagouri.

Lee el artículo sobre Taoguri en Playboy aquí.