"Es una pregunta muy difícil" - Paulina Vega (Miss Colombia)

Ilustración: Sasha Bograd

La sección de preguntas siempre ha sido nuestra favorita; hay algo sobre su constante necesidad de mencionar a la familia, los animales y la paz mundial que hace que nuestros cerebros automáticamente predigan los clichés que las participantes promoverán en la noche especial.

Quizás es la presión, las luces o las preguntas tomándolas fuera de base, pero si la industria está haciendo un esfuerzo para redefinir los estereotipos clásicos, algunas concursantes ciertamente no hacen mucho para ayudar a la causa.

Durante años hemos presenciado algunas respuestas vacías y uno que otro statement que hizo que Confucio quisiera volver al mundo terrenal. Aun cuando estamos cruzando los dedos para que no se equivoquen, secretamente hay un morbo por saber hasta qué límite llegará la capacidad de razonamiento de las concursantes, hasta el punto de que terminamos evaluando minuciosamente cada palabra que pronuncian, por más de que realmente no estamos esperando respuestas serias, sino un par de frases coherentes.

Así es como el estereotipo de que las misses solo responden con el fin de hacernos felices y convencernos de que pueden salvar el mundo con una corona nació: porque por más de que no todas las concursantes vocalizan las palabras “paz mundial”, la mayoría de ellas orienta su discurso a la perspectiva más humanitaria e interesada por el cambio climático y los animales que se les ocurra en un lapso de cinco segundos. Es algo así como una frase de “rompa el vidrio en caso de emergencia”.

Para mayor referencia, solo hace falta guiarse por la escena de Miss Congeniality:

Sin embargo, en vez de caer en el tema de si es un estereotipo justo o injusto, es importante resaltar (en un intento desesperado de defender su postura) que demostrar compasión mientras permanecen políticamente neutrales, independientemente de su comprensión de la política mundial o de su propia política, tiene más probabilidades de provocar aplausos que cualquier otro razonamiento que puedan crear en segundos. Plus, este tipo de respuestas también es fácil de entrenar.

En la otra cara de la moneda, también es necesario que puntualicemos que las preguntas no están diseñadas para probar el intelecto sino para demostrar la capacidad de las misses de dar una respuesta concisa, coherente y políticamente correcta bajo presión.

Por supuesto, sí hay mucha laca y botellas de bronceado artificial interponiéndose entre nuestra percepción y la reputación de las niñas de los concursos de belleza. Pero, si realmente queremos medir cuánta materia gris tienen, lo menos que debemos tomar en cuenta son la sesiones de preguntas de la ceremonia: porque créanlo o no, los mejores statements ocurren detrás de las cámaras. Desde las entrevistas off-air hasta las fundaciones y causas en las que participan, la verdadera esencia de lo que debería ser el Miss Universo está presente cuando no están intentando impresionarnos con su amabilidad y constante preocupación por la paz mundial.

Si aún no confías en nuestro argumento, solo tienes que tomar en cuenta la respuesta de Miss Colombia, Paulina Vega, en el Miss Universo del hace dos años, porque de verdad, aunque su respuesta tiene un buen trasfondo, contestar en segundos con millones de ojos sobre ti hace que cualquier pregunta parezca "muy difícil".