Hay delitos que las leyes no perdonan

A menos que seas Kim Kardashian y seas lo suficientemente insistente con la Casa Blanca, pues esta empresaria e influencer consiguió que el presidente Donald Trump conmutara la pena de Alice Marie Johnson, una bisabuela que llevaba 22 años entre rejas en una cárcel federal.

Johnson que tenía una cadena de por vida por ser una "mula telefónica", pasando mensajes entre distribuidores de droga y vendedores, consiguió el interés de la esposa de Kanye West después de realizar un video que se hizo viral y en el que pedía una "reforma del sistema de prisiones”.

"Por favor, Estados Unidos, despierta. Es hora de dejar de 'sobreencarcelar' a tus propios ciudadanos", urgía Johnson.

Ver relacionados:

Hoy es el día internacional del olor a juventud

¿Qué sabes del LSD?

4 mentiras que me hacen odiar el evangelio del 420

Sin embargo, no en todos los países la preocupación de una persona que comete este delito es pasar el resto de su vida enjaulada, que por cierto suena a un destino bastante miserable, sino también puede implicar hasta pena de muerte en la siguiente lista de países por continentes según el diario El Colombiano:

En América:

En Cuba, la ley establece la confiscación de bienes y sanciones entre 4 a 30 años de privación de libertad y hasta la pena de muerte por tráfico de estupefacientes.

En Estados Unidos, se aplica solo en algunos estados y la pena de muerte únicamente por el tráfico de drogas en grandes cantidades, así como por la posesión de grandes cantidades de heroína, cocaína, ecgonina, fenciclidina (PCP), dietilamida de ácido lisérgico (LSD), marihuana o metanfetamina.

En África:

Egipto, Sudán, Marruecos, Zimbabue, Somalia y Sudán del Sur, aplican la pena de muerte o cadena perpetua por tráfico de drogas bajo circunstancias agravantes.

En el caso de Egipto, es muy traficado el hachís a través del Mar Rojo, las condenas de muerte utilizan como método la horca.

En Asia:

Los países en este lado del mundo con pena de muerte por este delito son: Afganistán, Arabia Saudita, Bangladesh, Brunei, China, Filipinas, Corea del Norte, Catar, Emiratos Árabes, India, Indonesia, Irán, Irak, Jordania, Kuwait, Laos, Malasia, Omán, Pakistán, Singapur, Sri Lanka, Siria, Tailandia, Taiwán, Vietnam y Yemen.

De hecho, en Arabia Saudita el uso de drogas se castiga con penas de prisión, flagelación pública, deportación y el tráfico con pena de muerte, el método más usado para esto es la decapitación por sable.

En Filipinas algunos casos también contemplan la pena de muerte, aunque en la mayoría se da cadena perpetua. Mientras que en Irak se establecen largas penas de prisión. En Tailandia, es según el tipo de droga que se trafique y puede ir desde cadena perpetua hasta pena de muerte.

Mientras que en Vietnam la pena de muerte no es solo por tráfico, sino también por fabricar y ocultar la droga.

Por su parte, en Omán por tráfico se establece pena de muerte y el consumo implica hasta veinte años de cárcel y cincuenta latigazos.

Por último; Singapur, siendo uno de los más severos en estos delitos, la tenencia y consumo se castiga con pena de muerte, incluso si se ha realizado por fuera del país. Se castiga el tráfico de más de 15 gramos de heroína o morfina; 30 gramos de cocaína o 500 gramos de cannabis.

Así que si pensabas ser el próximo Pablo Escobar deberías pensarlo mejor no solo por los castigos tan severos, sino también por el hecho de que las drogas causan fuertes daños en el sistema nervioso central de sus consumidores, de manera que disminuyen los niveles de voluntad y motivación de estos y prácticamente convierten a las personas en esclavas de sus propias adicciones, sino también el hecho de que además de arruinar la vida de quienes las consumen pueden afectar a quienes no tienen arte ni parte.

Pero entonces ¿Por qué sigue existiendo el nacotráfico?

Bueno, porque las drogas son un negocio que, si bien causan un gran daño en la sociedad, siguen siendo bastante lucrativas, por ejemplo Pablo Escobar, líder del Cartel de Medellín, consiguió hacer una fortuna que equivaldría al ingreso anual de cuatro millones 235 mil 657 colombianos en la actualidad. Basta con decir que en una oportunidad el narcotraficante quemó dos millones de dólares solo porque su hija tenía frío y que gastaba alrededor de $1000 semanales en elásticos para los billetes.

Pero si bien Escobar amasó una gran fortuna no se puede decir que tuvo tranquilidad en su vida, pues este mismo cartel fue el responsable de al menos 3.500 asesinatos, 400 de ellos oficiales de policía de esta ciudad colombiana y además “El Capo” del narcotráfico no tuvo lo que se diría un final feliz, pues sería abatido en un procedimiento policial el 2 de diciembre de 1993 a los 44 años de edad.