Nicaragua va a firmar el Tratado de París - The Amaranta
Como que no era tan mito después de todo.

Se creía que el mundo era plano. Que el horizonte plano del mar en el que se esconde el sol todos los días era el fin de una superficie, como una gran cascada terminaban los océanos y allí habitaban criaturas espantosas, viles y sedientas de humanos regordetos que se aventuraban a explorar el final del mar.

Eventualmente se descubrió que eso no era así, que más bien habitamos en una esfera y que más allá de la tierra que se conocía había más territorio, con más recursos y con más humanos.

Sin embargo, siempre tenía que haber un tipo impertinente que a pesar de contemplar el oro que provenía de estas “supuestas” tierras misteriosas, eran incrédulos frente a la posibilidad de que el mundo pues no fuese plano.

Entonces obvio, iban chorreados en una embarcación al nuevo mundo alertas a cada instante de la amenaza de un precipicio y el acecho de calamares del tamaño de Madrid.

¿A qué voy con esta lección de historia machucadamente mediocre? A que siempre, absolutamente siempre, va a haber una persona obtusa que inclusive con prueba contundente frente a sus ojos, va a negar hechos y realidades obvias.

Esto no suele ser mucho problema en general, con un lepe e ignorar al terco se soluciona la impertinencia del ignorante de a pie. Lo malo realmente se esconde cuando el ignorante es, digamos por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos.

Esta semana, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, hizo pública su decisión de añadirse a la lista de los 195 países que firmaron el Tratado de París en 2015. La iniciativa fue tomada a partir de los recientes desastres naturales y la prueba contundente de que muchos de ellos fueron agravados por las altas temperaturas de los mares, causados por nada más y nada menos que el calentamiento global.

Nicaragua y Siria eran los únicos dos países que no habían firmado el tratado, pero la controversia entorno a esta noticia no es sobre aquellas naciones que no han firmado, sino que refrescó que solo un país se ha retirado del acuerdo que regula la emisión de los gases de efecto invernadero que causan que el mundo sea el interior de un horno.

EE.UU bajo la iniciativa del orangután que lleva por nombre Donald Trump, decidió que todo ese tema de las altas temperaturas y las pruebas científicas de que el mundo se está básicamente muriendo a manos de naciones que no regulan su contaminación, naciones principalmente como Estados Unidos, era mentira.

El calentamiento global para Trump es un mito. Literalmente el presidente de la nación más poderosa del mundo es el gordo impertinente que todavía cree que el mundo tiene forma de bandeja.

Y los pensamientos se mantienen, según se señala en The Huffington Post, porque los supuestos rumores acerca de retirar la decisión de no formar parte del Tratado de París, no son más que rumores.

Ortega señaló que “Debemos estar en solidaridad con la gran cantidad de países que son las primeras víctimas, los que ya son víctimas y los que van a seguir sufriendo el impacto de estos desastres”.

Dos huracanes que han destruido estados norteamericanos, que han arrasado con casi todos los territorios en el Caribe, los terremotos que han cobrado víctimas y que han movido los cimientos de toda la tierra y el hecho de que tu helado de McDonald’s ya no dura tanto tiempo porque hace más calor que en el baño de visitas del diablo, son para Trump sucesos desligados por completo a ese cuento de que el mundo está enfermo.

F*cking love ‘Murica.