La revolución tecnológica necesita más mujeres

No more "pink it and shrink it".
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Ahora que Silicon Valley Fashion Week?! en realidad existe, la línea divisoria entre la moda y la tecnología no es más que una leyenda que Google inventó para asustarnos. Los sentimientos encontrados que trajo consigo la segunda edición de la Semana de la Moda, son la razón legítima del por qué Silicon Valley decidió incluir el signo de interrogación y exclamación en el título.

“Muchas personas se preguntan si Silicon Valley tiene alguna conexión con el mundo de la moda, y estamos tratando de mostrar cómo es en realidad. El programa está destinado a ser una mezcla loca del Maker movement, Burning Man y el mundo de la moda tecnológica.” - Christopher Lindland, CEO de Betabrand y organizador principal del evento.

Entre drones llevando la ropa a la pasarela y piezas impresas en 3D, el debut de moda en Silicon Valley combinó dos grandes industrias para promover la revolución de las prendas inteligentes. Pero lo que de verdad sorprendió a la audiencia, fue que por primera vez la tecnología vestible no solo se limitaba a la funcionalidad.

Al mismo tiempo que las mujeres comenzaron a liderar las compañías emergentes de “wearable technology”, la industria tecnológica inició una transición de dispositivos monótonos, engorrosos y poco agraciados, a productos más sensibles a la estética.  

En un principio, la mayoría de la tecnología usable estaba hecha por hombres, para hombres; o al menos eso señala el gerente de investigación de wearables en el International Data Corporation, Ramón Llamas. Cuando la tecnología de los lentes de Google y Sony llegó al mercado, estaban lejos de ser lentes atractivos. Más como conectar unos audífonos a los lentes 3D del cine. Pero aún así, la prioridad de los desarrolladores era hablar de sus ventajas y demostrar lo que podía hacer el producto, no qué tan lindo o práctico podría llegar a ser. Una estructura de pensamiento muy parecida al marketing que se usaba en la Era Industrial, por cierto. 

Prototipo de Sony: "SmartEyeglass" (2015)

Prototipo de Sony: "SmartEyeglass" (2015)

"Lo que las empresas estaban tratando de hacer es crear una plataforma que apela al menor denominador común, que no es tanto estilo y diseño, sino funcionalidad" estableció Llamas; por lo cual no era necesario promocionar el dispositivo a nivel estético, sino a nivel funcional.

Sin embargo, la metología del mundo tech no continuará siendo así.

Billie Whitehouse, fundadora de Wearable Experiments, predice una expansión de la industria liderada por hombres, gracias a los nuevos estándares del mercado. Al parecer, ya hemos avanzado al marketing de los años 60 y es importante que los productos tengan características diferenciadoras y se dirijan a todo tipo de consumidor.

Según las estadísticas de Emarketer, este año se espera que las mujeres usen más wearables que los hombres; en 34.1% comparado con 33.9% respectivamente. Para hacer realidad la data, la directora de ideas y estrategia de Cassandra, Rachel Saunders, considera que es fundamental que las mujeres diseñen los productos. Sounds fair.

Necesitamos mujeres que diseñen tecnología para las mujeres. ¿Quién conoce nuestras necesidades mejor que nosotras? Ya sabemos cómo resultó el intento funcional e impráctico de Marchesa en la MET Gala: Karolina Kurkova ni siquiera se podía sentar por las luces LED.

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Por lo tanto, apoyarnos netamente en lo estético no nos llevará a ningún lado. El equilibrio que logró la diseñadora Kate Unsworth con su marca es ideal: Vinaya integra sensores biométricos que reportan cómo te hacen sentir ciertas situaciones, y harán todo lo posible para mejorar tu bienestar emocional regulando los mensajes, emails, notificaciones y llamadas que recibes. Todo con joyas funcionales y estéticas que no particularmente gritan “trabajo en Silicon Valley”. 

Al igual que en la Semana de la Moda de SV el año pasado, mostraron un bolso con luces LED que se encienden cada vez que recibes una notificación en tu teléfono, un tejido que repele las arrugas y se adapta al cuerpo, y una colección que cambia de color. A este ritmo, le contaremos a nuestros hijos cómo en nuestra niñez los suéteres no se sincronizaban con la temperatura y los tacones no se convertían en mini-transformers capaces de acompañarnos toda la noche sin tener dolor de pie.

En el 2016, Marija Butkovic y Michelle Hua fundaron Women of Wearables, una organización para apoyar a las mujeres involucradas en el mundo tecnológico con eventos, talleres y una red de mentores.

Según sus fundadoras, no solo para beneficiar la producción de wearables exclusivos para las mujeres, sino para pensar en ambos géneros haciendo énfasis en la practicidad y estética: “Cuando se construyen productos de tecnología portátil, hay que pensar en los problemas que estás tratando de resolver.”

En un mundo en el que las innovaciones digitales van cuesta arriba, las mujeres deben ser las creadoras, no solo las consumidoras, del futuro digital. Necesitamos formar parte del proceso.