Venezuela podría no tener “una noche tan linda” como la del certamen.

El Miss Venezuela es un culto en nuestro país: hay personas que consideran la “missología” un arte y mujeres que orientan todas las decisiones de su vida hacia la posibilidad de entrar en el concurso de belleza que ha llevado a miles de niñas al Miss Universo y nos ha ganado siete coronas en la historia del certamen mundial.

Nuestra cultura venera a las misses como si se tratase de una religión. Ahora que el petróleo no es una tarjeta válida a la hora de hablar de las riquezas de Venezuela y los paisajes ya están demasiado contaminados como para entrar en la lista, lo único que nos queda para presumir son nuestras “mujeres bellas”.

Y es que te gusten o no los concursos de belleza, la noche del certamen es un ritual para la familia venezolana. Ese día no existen problemas económicos, políticos o sociales que puedan abstenernos de comentar cualquier cosa que suceda en la epitome de la farándula venezolana; y si eso lo llevamos al segundo certamen, el Miss Universo, apoyes o no apoyes las políticas de la industria de misses, en tu partida de nacimiento hay una cápsula que te obliga a cumplir con tu responsabilidad como ciudadano siempre defendiendo a la Miss Venezuela como la más bella, aunque no lo sea.

Sin embargo, este sentimiento nacional está en peligro justamente este año.

Keysi Sayago, la actual Miss Venezuela, podría no asistir al Miss Universo por problemas de presupuesto de la Organización Miss Venezuela, que al parecer no posee el dinero suficiente para pagar la cuota anual que exige la industria para poder participar en el evento.

Se supone que la cifra que se debe pagar a la Organización Miss Universo varía según el país, y en nuestro caso, para que Sayago participe en esta edición se necesitan 100 mil dólares anuales, que por razones obvias, es un monto exageradamente difícil de costear con la situación que enfrenta Venezuela actualmente.

Aunque en el 2003 sucedió un escenario parecido, cuando Mariángel Ruiz esperó hasta el último minuto para inscribirse en el certamen y pagar la cuota, de ser cierto el panorama, esta se convertiría en la primera vez que Venezuela no estaría representada en el evento internacional.

Y, si Keysi Sayago no participa en el Miss Universo, esta sería la cuarta vez en el 2017 que el país falta a un campeonato mundial por problemas económicos. Sí, el Miss Universo cuenta como un campeonato, y es en el que mejor nos ha ido históricamente.