Nos comunicamos sin saber el significado de los términos.

Uno de los matrimonios más queridos y seguidos de Hollywood ha acabado. Brad Pitt y Angelina Jolie le pusieron fin a su relación y muchos seguidores buscan respuestas.

Sin llegar más a fondo, queremos enfocarnos en lo que realmente importa. Los ataques a la actriz Marion Cotillard en las redes sociales nos hicieron reflexionar sobre el modo de uso de las palabras, con la siguiente interrogante: ¿en realidad sabemos y utilizamos correctamente su significado?

La llegada de lo “social” a nuestras vidas ha traído cosas buenas y malas. Como podemos conectarnos con cualquiera, se nos ha hecho más fácil opinar o insultar detrás de una pantalla o un teléfono. Solo se necesita un poco de valor y un teclado. El feedback al permitirnos tener libertad no has hecho cambiar la manera en que los expresamos de terceros

Tras la noticia en los titulares de que Cotillard supuestamente fue la responsable del divorcio de los actores, decidió emitir un comunicado, harta del excesivo hostigamiento. Un fragmento del mismo dice: “Segundo, a esos que han indicado que estoy devastada, les digo que estoy muy bien. Esta conversación no es preocupante. Y a todos los medios y los haters que juzgan con rapidez, les deseo una pronta recuperación”.

La reacción del público fue casi al instante, averiguaron sus cuentas en Facebook e Instagram y los comentarios comenzaron a crecer. Señalizaciones como “puta”, “rompehogares” y “serpiente” fueron los que se repetían.

Si buscamos la palabra “puta”, el significado oficial es la de una mujer que ejerce la prostitución o una calificación denigratoria. ¿En qué momento la actriz vendió su cuerpo por dinero? Las palabras se utilizan como son, la sociedad ha echado a perder el uso debido del vocabulario. Esta palabra se usa siempre para insultar a una mujer, por lo que sea, por más ridícula que sea la situación. Se la ha tomado para desprestigiar al género femenino, sin tomar en cuenta sus sinónimos.

La utilizan irresponsablemente a diario, cuando la dicen la ven como algo natural y en realidad es una palabra muy delicada. Ser figura pública implica tener que vivir recibiendo comentarios cuando cometen un error o son los causantes de alguna polémica. Gracias a eso, los artistas recurren a interactuar menos y los responsables de compartir el contenido sean desconocidos contratados para publicar como si fueran el artista. La comunidad digital puede ser una pesadilla, con humor negro y malicia. Evitar a toda costa leer lo que se habla de ellos es la solución.

Ahora, se usa el emoji de la serpiente, ¿o no recuerdan el Instagram de Taylor Swift?

Una situación lamentable, la gota que derramó el vaso para darnos cuenta que a la mujer se le insulta a la ligera. Si una artista ha salido con varios chicos es una “perra”, una “regalada”. Si tienen una relación amorosa con una estrella muy deseada, son “zorras”. Si se visten de cierta manera o deciden mostrar su cuerpo, son “prostitutas”. Todas estas palabras llevan a lo mismo, sexismo y ofensas.

Distintos significados y una sociedad ignorante de cómo usarlos correctamente. Es más, no tendrían por qué ser tomados en cuenta la mayoría. La libertad sexual de la mujer existe, la vestimenta no provoca a nadie y estar con una persona debería ser sinónimo de felicidad.

Claro, en un mundo donde a la mujer se le juzga por todos sus movimientos era de esperarse que en el 2016 todavía se vea esto. 

Basta de insultarnos entre mujeres, en tomar esas palabras como algo cotidiano al referirnos a nuestro mismo género. El rol de la mujer cambió hace mucho tiempo y si no nos respetamos a nosotras mismas, nadie lo hará, no seremos tomadas en serio. Era hora de por fin ponerlo en discusión. Es bueno tener a buenos ejemplos que sobrellevan este tema y nos enseñan una lección, sin ningún remordimiento. Es importante aprender de ello e impedir que futuras generaciones recurran a pensar dos veces antes de emitir un comentario u opinión sobre un hecho o alguien. El contexto social y el ejemplo no se analizan.

Así que la próxima vez que quieras hacer una crítica, asegúrate de utilizar las palabras correctas y de la misma manera la impresión que pueda tener a quien se lo diriges. Y así como Marion Cotillard hay muchas. Las redes sociales, hacen ver nuestro peor lado.