Lo que sucedió cuando Mark Zuckerberg testificó en el congreso - The Amaranta
Y otras consecuencias de compartir información en Facebook

Bueno resulta que desde la semana pasada, el fundador de Facebook no luce así:

Gracias a The Social Network, muchos habíamos sustituido en nuestras mentes la imagen real de Mark Zuckerberg con la del actor Jesse Eisenberg. Sin embargo, la infinita cantidad de memes que surgieron a partir de la testificación ante el congreso del creador de una de las redes sociales más grandes del mundo, descubrimos que el gran Zuck es realmente este:

Mark Zukerberg testificando

Mark Zuckerberg testificando ante el Congreso de EEUU

Y no elegí una mala foto, el hombre es realmente extraño a la vista. Sus casi nulas herramientas sociales y comportamiento mecánico durante la visita a Washington dieron bastante contenido para que los sin oficio más creativos del internet bombardearan Instagram por todos los costados con ingeniosas publicaciones de humor.

Claro, ellos hacen chistes en boxers de Pikachu, en un cuarto oscuro, sin contacto físico con otro humano en meses, oliendo a fracaso y regordeándose en la burla de personas que nunca conocerán; mientras Zuckerberg reposa con tranquilidad en su fortuna de $66 billones. Supongo que el verdadero chiste está ahí.

En fin, la pregunta real no es ¿qué cuenta me recomiendas para ver el mejor meme de este tipo? sino ¿por qué diántres este fideo con cara de fanático de animé y Nickelback se encuentra frente al Congreso de Estados Unidos testificando mientras el resto del mundo mira?

(Prometo una galería de memes de calidad cuando el contenido se ponga muy denso, así nos informamos y todos prestamos atención)

Hubiese sido tremenda profe de historia.

Ajá, ¿Por qué está Zuckerberg ahí?

Por culpa de Trump.

No es un chiste y tampoco es completamente verdad, pero para variar el presidente número 45 de EEUU está involucrado en el escándalo ético más grande de la era de las redes.

Ver relacionado: Facebook asumió la culpa por la victoria de Trump

Resulta que en 2015 un profesor de Cambridge llamado Aleksandr Kogan, diseñó una app que predecía la personalidad de quienes ingresaran sus datos en ella. Thisisyoudigitallife logró recolectar la información de más de 270.000 personas que ingresaron a la aplicación por Facebook, a la data de sus amigos y a la información de los perfiles de los amigos de sus amigos.

El no casi pilas profesor de psicología, pasó la información que obtuvo a través del app a SCL/Cambridge Analytica, la compañía que ayudó a diseñar las campañas digitales de… redobles por favor… Donald Trump en su carrera hacia la presidencia de EEUU.

Pero no entiendo qué tiene que ver que los directores de la campaña de Trump sepan que a Ashley de Minnesota le gustan los cachorros y que tiene fotos en Acapulco.

Nadie sabe realmente cómo es que la data de los usuarios de Facebook fue usada por Cambridge Analytica en pro de la campaña. Se supone que según los gustos de cada persona, los directores de publicidad sectorizaron más el contenido de la propaganda de Trump y la dirigieron más efectivamente, dándole por supuesto, una ventaja asombrosa por encima de Hillary Clinton. Por ende, resultando en la victoria de Trump como presidente.

Sin embargo, el conflicto no está únicamente en el uso de la información de los usuarios sino en la obtención de la misma. Según los estatutos de la red social, está prohibido que los diseñadores de aplicaciones vendan la data de las personas que usan Facebook, tal y como lo hizo Kogan.

¿Y Facebook no hizo nada cuando se enteró de esto?

Se enteraron ese mismo año, y según cuenta The Verge, le exigieron a Kogan y a todos los compradores que eliminaran la información. Sin embargo, no fue así y casualmente el manejo de la data de la campaña de Trump por Cambridge Analytica, resultó ser despampanantemente exitosa.

¿Cómo se enteraron que la información no había sido eliminada?

¡Ajá! aquí es donde entra este tipo de pelo rosado y piercings que nada tiene que ver con un integrante de Queer Eye.

Christopher Wylie

Su nombre es Christopher Wylie y trabajaba en esta compañía corrupta y siniestra. Aparentemente se sentía culpable por lo que hizo y destapó toda la basura entorno al manejo de la información personal de 87 millones de personas.

El tema se pone más picante que un tamal mexicano cuando Wylie además revela que las fake news son alimentadas y replicadas por millones de cuentas falsas que la compañía crea para ganar dinero.

La historia revelada por The New York Times y The Guardian, efectivamente levantaron una gran matriz de opinión en contra del manejo de las leyes de privacidad de Facebook. 

Con todo el derecho del mundo en mi opinión, considerando que posiblemente gracias a eso, un primate machista con un mal bronceado es el líder del mundo libre.

Por eso, luego de un año y medio de debates sobre la integridad ética de Facebook y su manejo, el erudito niño que se salió de Harvard, inventó la red social más importante de nuestros tiempos y que inspiró una película en la que sale Justin Timberlake, fue invitado a testificar al respecto ante el congreso de los Estados Unidos la semana pasada.

¿Y qué pasó?

Bueno antes de ir, Mark Zuckerberg emitió un testimonio en el que pidió disculpas, cosa que como verán más adelante, hizo bastante frente al congreso.

“No tomamos en cuenta el amplio espectro de nuestra responsabilidad y eso fue un error muy grande. Fue mi error y lo siento. Yo empecé Facebook y soy responsable por lo que suceda aquí”.

Cuando los de Recode le preguntaron a Tim Cooke el CEO de Apple, qué haría en los zapatos de Zuckerberg, él respondió que nunca estaría en esa posición.

Ver relacionado:Trump es un consentido de Rusia y nos están espiando a todos, o casi

Inevitablemente, las acciones de la plataforma empezaron a bajar drásticamente y una campaña que invitaba a los usuarios a borrar sus perfiles, parecían marcar el fin de la súper compañía de Sillicon Valley.

Por tanto, la expectativa por el testimonio en Washington, era casi mayor a la que se tiene por Avengers: Infinity War. Dije casi.

Pero echa el cuento. ¿Qué dijeron? ¿Quién va preso? ¿Cómo habla Mark Zuckerberg?

Fue rarísimo. Desde las preguntas de los senadores, hasta el cojín en el que se sentaba Zuckerberg.

Resulta que las personas encargadas de hacer las preguntas al fundador de Facebook, no entendían muy bien de qué iba esta cosa llamada internet.

También parecía que el comportamiento de Zuckerberg era tan natural como los componentes de una cajita feliz, hecho que como dije antes fue combustible para un show de fuegos artificiales de memes.

Fueron más de 10 horas de interrogación y dos días de testimonios, llenos de preguntas extrañas y en ocasiones más confusión que aclaratoria sobre la interferencia de Rusia en la red social, la proliferación de las fake news y por supuesto las políticas de privacidad de los usuarios y el manejo de su información.

Entonces ¿el CEO de Facebook fue a testificar solo para que nos burlemos de él y de todos los viejos del senado?

Bueno si viste el video anterior en el que Trevor Noah analiza los dos días de testimonios, entenderás con el espíritu quebrantado que muy probablemente no le suceda nada sustancialmente significativo a la plataforma. Como lo dice el Sen. John Kennedy, será muy fácil para la magno industria gastar una mini fortuna en personas que negocien las regulaciones que va a querer poner el Congreso. Lo que quiere decir que regulaciones para que empresas como Cambridge Analytica no saquen provecho de información sobre ti que no quieres compartir, puede que nunca lleguen a ser ejercidas.

Todo esto considerando que el hecho de que Facebook sea gratis para ti usuario, significa que debe costar algo para alguien. Por eso el modelo de negocios de esta red sirve con ads o publicidades, que son dirigidas y segmentadas a la audiencia con… redobles de nuevo… ¡información que Facebook tiene sobre ti!

Qué deprimente.

Bueno no del todo. En teoría la actitud semi robótica de Mark Zukerberg refleja un aparente sincero sentimiento de arrepentimiento sobre el descontrol de su empresa y las consecuencias que esto ha tenido eso tanto en la democracia del mundo, como en la desinformación del mismo (por no entrar en la cuasi ilegalidad de todo esto).

También se hizo público a los usuarios de la plataforma lo delicado que es compartir información y lo susceptibles que somos a grandes compañías que desean doblar nuestra opinión hacia lo que a ellos les favorece.

Algunos senadores denunciaron frente a la comunidad internacional que los acuerdos de usuario de muchas redes son más que complicadas, deliberadamente confusas y que eso debe cambiar.

Esperemos que todo este show de circo haya servido para algo y no solo para darle un irónico Like a un meme que probablemente sea procesado por una compañía que use esa información para venderme mascarillas de carbón.

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Oh, la dulce ironía y debate psicológico de ser millennial.