¡Abajo el patriarcado!... no, pero en serio

Si los países fuesen superhéroes, Rusia sería el súper villano que está sigilosamente acabando con todos. Empezando por sus ciudadanas. Las mujeres en Rusia que tienen la desgracia de sufrir de violencia doméstica ahora están oficialmente desamparadas por la ley Rusa.

¿Qué está pasando?

En febrero de este año, Rusia aprobó una ley que despenaliza la violencia doméstica. Escrita por Yelena Mizulina, una senadora ultra conservadora, la ley busca que la violencia “moderada” intrafamiliar siempre que no tenga consecuencias graves (es decir, que nada esté roto y no haya necesidad de ir al hospital), sea manejada pagando una fianza o 15 días de cárcel como máximo, siempre y cuando no ocurra más de una vez al año.

Es decir, la violencia doméstica pasa de ser un crimen administrativo y no una ofensa criminal a menos que ocurra más de una vez al año. En palabras de Mizulina, “no tiene sentido separar a una familia por una cachetada”.

Las personas que están de acuerdo con la ley, alegan que es para proteger los valores familiares e impedir que el gobierno se meta en las vidas privadas de los individuos, argumento que convenientemente desaparece cuando hablan de matrimonio igualitario.

Por si fuera poco la ley establece que la responsabilidad de buscar evidencias en un caso de violencia doméstica, queda departe de la víctima.

Esto no es algo que se le ocurrió a una senadora socialmente miope, es un reflejo de una cultura totalmente patriarcal que está bastante viva independientemente de todas las personas que participaron en #metoo. Y gracias a la institucionalización de los trolls por parte del Kremlin, es algo que se esparce por el mundo.

Rusia tiene un proverbio popular, “Si te pega, te ama”, y cuando la ley estaba en discusión hubo revistas diciéndole a las mujeres que deberían estar “orgullosas de sus hematomas” porque “estudios científicos” hechos por “biólogos” demuestran que las mujeres golpeadas tienen más posibilidades de parir hombres. Una encuestadora del estado alegó que el 59% de los rusos estaban de acuerdo con hacer la ley menos fuerte, y solo 17% estaban completamente en contra de ella.

De acuerdo a Maria Alekhina, de Pussy Riot, esta ley es una maniobra de distracción porque es la sociedad Rusa la que tiene que cambiar para que la situación mejore. Alekhina alega que los dos años que pasó en la cárcel por hacer un “rezo punk” con Pussy Riot en el 2012, un cuarto de las mujeres que conoció estaban ahí por atacar a esposos abusivos. “Usualmente eran mujeres que habían sido golpeadas por años y no tenían a dónde ir. No contamos con ayuda social ni psicológica. Así que un día solo agarra un cuchillo y matan a sus esposos”.

La violencia doméstica es un problema inmenso para los rusos, pero no es fácil encontrar cifras. Algunas fuentes dicen que son alrededor de 10,000 mujeres muriendo al año a manos de sus parejas. En el 2008, el Ministerio de Asuntos Internos estimaba que eran 14,000, y que el 65% de todos los homicidios estaban relacionados con la violencia doméstica.

Mientras tanto, la sociedad piensa que “violencia doméstica” no es más que un término trendy del oeste, algo innecesariamente políticamente correcto diseñado para socavar el patriotismo y las tradiciones rusas. Después de todo, en Rusia los chistes sobre acoso sexual, violaciones, y violencia doméstica, son parte del discurso diario. De hecho, en el 2008, un juez desestimó un caso de acoso sexual laboral diciendo “si no tuviésemos acoso sexual, no tendríamos hijos”.

abuso-03

¿Por qué deberías pararle a este asunto?

En síntesis porque no es algo que sea exclusivo de Rusia. Sí, ellos han hecho la objetificación de la mujer parte de su identidad, y ahora ha decidido institucionalizarlo y hacerlo oficial. Todo eso es bastante malo de por sí, pero se pone peor: la fábrica de trolls oficiales se asegura que no haya ningún lugar seguro.

Es un secreto a voces que Putin tiene una fábrica de trolls pagados por el gobierno y entrenados para lanzar campañas de desprestigio a cualquiera que se oponga a Putin. Una sección se encarga de los problemas domésticos, otra de páginas internacionales.

El trabajo es sencillo, encuentran una publicación con noticias que no estén en línea con su ideología y empiezan a desvirtuar el tema, dejar links a páginas pro kremlins, o simplemente recurren a fotos homofóbicas, misóginas, o xenófobas. Si te suena familiar, es porque es el modus operandi de cuentas falsas de Twitter pro gobierno en Venezuela, y de acuerdo al gobierno de España estamos sutilmente relacionados con el saboteo de Rusia a Catalunya.

Aparte de interferir en elecciones internacionales, estos trolls se dedican a desprestigiar a cualquier mujer que quiera hacer pública su historia de abuso. Está el caso de Anna Zhavnerovich, una periodista de 28 años que fue brutalmente golpeada por su ex después de terminarle. Ir a la policía no funcionó, así que el único recurso que tenía era ir al internet y contar su historia. El contenido se viralizó rápidamente y pronto recibió una cantidad asombrosa de mensajes de apoyo seguidos de amenazas de muerte y violación junto con insultos. También pasó con Diana Shurygina, una adolescente de 16 años que fue violada en una fiesta, logró una convicción para su atacante, y se convirtió en la persona más odiada en Rusia. Millones decidieron atacarla con amenazas de muerte e insultos, distribuyeron fotos personales e información personal, deslegitimaron su historia, atacaron a sus padres, incluso Burger King se burló de ella. Según Wired hay reportes de que ahora tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico.

Todo porque los trolls piensan que cualquier mujer que haya sido víctima de algún ataque, se lo estaba buscando. Sería lo suficientemente malo si solo fueran personas moralmente dudosas escribiendo en su tiempo libre, pero estas son personas pagadas por un gobierno para reaccionar de esta manera.

  ¿Qué pasará ahora?  

Probablemente nada. El asunto de Rusia y su guerra online tiene rato pasando y nadie dice nada. Además, no son el único país que tiene leyes abiertamente misóginas:

  • En Pakistán los testimonios de una mujer valen la mitad de lo que valen los de un hombre cuando se trata de casos civiles. Además hay una ley propuesta que establece que un hombre puede “golpear ligeramente” a su esposa si ella desafía sus mandatos, no se viste como él quiere, se rehúsa a tener sexo o no se baña después de tener sexo/el período.
  • En Nigeria las leyes son parecidas a las de Rusia, un hombre puede atacar legalmente a una mujer sin consecuencia alguna si el ataque no es “demasiado fuerte”.
  • En el Líbano y en Malta, si un hombre secuestra o viola a una mujer puede liberarse de cargos si se casa con ella.
  • En India un esposo puede violar a su esposa si ella tiene más de 15 años. En las Bahamas es legal hacerlo si ella tiene más de 14, y en Singapur si tiene 13.
  • En Israel, de acuerdo a leyes rabínicas, un divorcio solo puede aceptarse si es pedido por el esposo.
abuso-02

Nada de esto tiene un hashtag fácil de digerir y una campaña de medios hecha para ayudar a las afectadas. Así que lo más probable es que dentro de 10 años todavía estemos hablando indignadamente de todo esto.