Protestas y un sistema electoral sospechoso.

En un asombroso despliegue de manifestación civil, una gran población hizo saber al ojo internacional que no estaba de acuerdo con los resultados de las elecciones celebradas para elegir al próximo presidente, por un supuesto fraude.

El resultado a la manifestación de miles en la calle que pacíficamente gritaban consignas de protestas contra un presidente corrupto, fue gas lacrimógeno, respuesta violenta por parte de fuerzas armadas y la suspensión de garantías por medio de un toque de queda en lo que cayera el sol. Estas medidas cobraron la vida de 14 y dejaron a casi mil personas presas.

Esto fue en Honduras y sabiendo lo que se siente que quieras que el mundo te oiga cuando tu país se derrumba porque una cuerda de macacos están aferrado al poder, nos pareció pertinente preguntarnos:

¿Qué diantres está pasando en Honduras?

Para pintarte un poco el panorama de Honduras:

  1. País centroamericano.
  2. Con historia mesoamericana Maya.
  3. Es mayoritariamente un país agricultor.
  4. Tiene graves problemas en falta de igualdad de género, crímenes sexuales y la tasa más alta de homicidio del mundo, además de un 64% de pobreza en la población.
  5. Ha tenido un panorama político medio complicado con dictaduras e intervención de los Estados Unidos.
  6. En 2009, le dieron un golpe de estado a Manuel Zelaya, luego de que este intentara hacer una opción la reelección inmediata a la presidencia.
  7. El tema con ese golpe de estado fue medio complicado, porque nadie lo aceptó al principio ni la Organización de Estados Americanos (OEA), ni la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ni la Unión Europea (UE). Sin embargo, EEUU mandó un mensaje un poco confuso sobre su aceptación sobre la legitimación del golpe y long story short, Zelaya nunca volvió a su puesto.

¿Qué es exactamente lo que está sucediendo ahora ahí?

Pues los hondureños están “descontentos” por decir lo mínimo con la gestión de gobierno del actual presidente Juan Orlando Hernández, alias JOH.

El gobierno de JOH ha sido reconocido internacionalmente como uno corrupto, autoritario y que concentra todos los poderes en él con ayuda de las fuerzas militares.

Por esta razón en lo que se aproximaban las elecciones presidenciales, el pueblo de Honduras veía un escape y posible mejora en el país con la elección de un nuevo presidente.

Los ojos estaban puesto sobre este tipo:

1

Su nombre es Salvador Nasralla y es la oposición frente al gobierno de JOH. Cuenta con el apoyo de los grupos universitarios, La Alianza de la Oposición y el partido LIBRE.

Nasralla es muy popular en Honduras por tener una larga carrera como presentador de televisión y de deportes, además cuenta con el apoyo de Zelaya (el ex presidente al que le dieron el golpe del que hablamos antes) quien sigue siendo muy querido por el pueblo y es una importante figura internacional.

¿Qué pasó el día de las elecciones?

Bueno, primero que nada antes de las elecciones, la Secretaría de Defensa de Honduras instauró un plan llamado “Paz y Democracia”, cuya misión era preservar el orden constitucional y la legitimidad del proceso de votación.

Una de las medidas del plan fue allanar una casa donde el partido LIBRE y los universitarios supuestamente estaban entrenando terroristas. Publicaron un libro con lo encontrado en esta casa que calificaba como “un manual casero para el terrorismo”, considerado como tal porque en Honduras las protestas sociales están calificadas como actos terroristas por una normativa.

2

Ya la cosa estaba sospechosa.

Sí, exacto. Lo que dicen los especialistas es que el gobierno se estaba preparando para contener cualquier tipo de protesta durante el proceso electoral.

Sin embargo, ¿por qué habría de haber protestas si en teoría todo iba a ser un acto legítimo y sin contratiempos?

Fishy.

¿Y qué pasó el día de la elección presidencial?

Pues no mucho. El 26 de noviembre la gente de Honduras salió a votar en paz y esperó tranquila en su casa los resultados de la voluntad popular.

El rollo no fue la votación, fue el conteo de votos.

Yo sé que para nosotros no es sorprendente pensar que un poder autónomo de un gobierno como lo es el Poder Electoral, esté suscrito al partido del presidente y que por esta razón sea probable más que factible el hecho de que los votos se pueden alterar.

Aparentemente en Honduras pasa lo mismo.

¿Cómo así?

Los Hondureños esperaron pacientemente hasta el lunes para que se contaran los votos y cuando ya tenían en 53% de ellos, Nasralla llevaba la delantera y con más de la mitad de los votos contados, este se proclamó victorioso.

De repente… UN APAGÓN INFORMÁTICO DE 36 HORAS.

¿Literal?

Literal. Se cayó el sistema de conteo de votos y para cuando se reinició de nuevo, el impopular actual presidente candidato para la reelección JOH, obtuvo la mayoría de los votos con un 1,6% de diferencia con Nasralla, por lo que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) lo cantó ganador.

Entonces salió JOH y también se proclamó victorioso.

¿Qué pasó después?

Evidentemente la oposición declaró fraude electoral y exigió un reconteo de los votos. El TSE se negó y la cosa se llevó a la calle.

Protestas en la calle, periodistas con chalecos antibalas, policía que amedranta con bombas lacrimógenas y una cifra de muertos por parte de las fuentes oficiales, mucho inferior a la que dictan los medios.

Como dije antes, desde el golpe de estado en 2009 las protestas sociales se consideran actos terroristas, y por tanto declararon un toque de queda de 12 horas a partir de las 6 de la tarde, que resultó en el arresto de centenares por incumplimiento.

Así transcurrió una semana en la que el gobierno y el TSE liderado por un señor llamado David Matamorros (del partido de derecha de JOH), se negó a pronunciar a Nasralla como el ganador.

Hasta que la OEA metió mano.

¿Cómo que la OEA metió mano?

Pues la Organización de Estados Americanos denunció públicamente las irregularidades del proceso de elección y por tanto sugirió que se recontaran los votos, además de la falta de garantías a los ciudadanos en el panorama de las protestas cívicas.

Entonces JOH y su combo pusieron cara de “yo no fui” y dijeron que para regalarle paz mental a la comunidad internacional y a su amado pueblo hondureño, iban a recontar el 25% de los votos de las elecciones del 26 de noviembre.

Por supuesto la oposición no estaba satisfecha con esta medida y exigía el reconteo del 100% de los votos para tener una muestra representativa.

¿Y lo hicieron?

Sí, el TSE contó el 25% de los votos sin la presencia de ningún representante del partido de Nasralla. 🙂

Y entonces ¡Sorpresa! nombraron de nuevo como ganador a JOH.

¿Cómo se solucionó todo?

Pues no se ha solucionado.

Evidentemente ni el pueblo, ni la oposición, ni la comunidad internacional está satisfecha con este parcial conteo de votos y por tanto la OEA no descartó en proveer como una opción que se vuelva a convocar a elecciones.

En teoría el TSE tiene hasta el 26 de diciembre para nombrar al nuevo presidente de Honduras, pero hasta entonces, el descontento sigue, las protestas no ceden y las cifras de muertes y encarcelamientos brindados por Amnistía Internacional solo incrementan.