FOSTA/SESTA: leyes contra la trata los trabajadores sexuales USA

El 11 de Abril, Trump firmó un combo de leyes, SESTA y FOSTA, que en teoría buscan proteger a las víctimas de tráfico sexual, pero en la práctica puede que solo logren romper el internet, y poner en riesgo tanto a víctimas de tráfico como a trabajadores sexuales.

¿Qué está pasando?

Todo esto empieza con Backpage, la página emblema de todo lo que está mal con el ser humano y el internet. Lo que empezó como una página de clasificados, rápidamente se convirtió en la cueva de traficantes, pimps, y rings internacionales de prostitución. Adolescentes que desaparecían, reaparecían digitalmente siendo ofrecidas como prostitutas en Backpage, si sus padres denunciaban las publicaciones mientras sus hijas eran rescatadas, el equipo de moderadores de Backpage los ignoraba.

Si quieres un resumen, un buen inicio es I am Jane Doe, el documental de Netflix que se estrenó en enero del 2017. Sigue a dos adolescentes que fueron prostituidas a través de Backpage, y al ser rescatadas demandaron a la página. La defensa se basaba en que los dueños del portal sabían exactamente lo que pasaba. Las entrevistas con los tipos dan asco, básicamente dicen “sí, bueno, más o menos sabíamos pero hacemos dinero con eso así que no importa”. Después de un juicio tan frustrante como extenuante, los dueños de Backpage fueron declarados inocentes gracias a una pequeña sección; la 230, de la ley Decency and Communications Act de 1996 que en síntesis es la que hace que el internet sea lo que es hoy en día.

La sección 230 establece que una página no es responsable por lo que sus usuarios coloquen en ella. Es lo que hace que Twitter te deje escribir que estás obsesionado con Rihanna sin que RiRi los demande por dejarte expresar tus sentimientos enfermizos. Toda página que incluya contenido generado por usuarios o secciones de comentarios, depende de esta sección para subsistir. Lo contrario significaría tener que monitorear todo lo que publiques en caso de que ofenda a alguien, ese alguien los demande a ellos, y el juicio los deje en bancarrota.

Los abogados directamente involucrados en las demandas atribuyeron esto a una mala interpretación de la sección 230. Pero por otro lado, el senado dijo “fuck it, vamos a quitarla por completo”. Así nacieron SESTA y FOSTA, para evitar que las páginas puedan esconderse detrás de la sección 230 cuando se determina que sabían, asistieron, facilitaron o promovieron el tráfico sexual. Y bueno, suena súper genial pero si lo fuese, no estaríamos escribiendo este artículo.

¿Dónde está lo malo?

Depende de a quién le preguntes. Hay tres directamente afectados: trabajadores sexuales, víctimas de tráfico, y los pequeños tech bros del internet junto con nosotros los usuarios.

Para los trabajadores sexuales, SESTA/FOSTA significa regresar a las calles. Es decir, que no tiene la oportunidad de asegurarse que sus clientes no sean violentos antes de entrar en una situación de riesgo, además de que pueden terminar sus noches en la cárcel porque la prostitución sigue sin ser legal. El aspecto de la legalidad también les preocupa, porque SESTA/FOSTA no hace diferenciación alguna entre alguien que se prostituye porque quiere, y alguien que está siendo obligado a hacerlo. Si eres una prostituta y estás ofreciendo tus servicios en internet, según estas leyes, estás incurriendo en tráfico. Aunque tienen un punto, han hecho difícil apoyarlos con artículos como este, en el que se quejan de que Backpage ya no exista como si el tráfico de niñas fuese un “pequeño precio que hay que pagar” para que los trabajadores sexuales tengan un foro donde venderse.

Del lado de las víctimas de tráfico no hay una voz unificada. Pero el consenso parece ser que esta ley hará que los pimps escondan mejor a sus víctimas o las lleven a las calles poniéndolas en riesgo. Realmente no parece estar atacando la raíz del problema.

En cuanto al internet, ya se están viendo estragos. Google, está revisando nuestros Drives para asegurarse de que no tenemos material pornográfico (sean selfies o no). Mientras que si quieres tener Skype sex, puede que tu cuenta termine suspendida. En general, parece que las páginas van a tener solo dos opciones, o reaccionar desproporcionadamente a lo minority report acabando con pornografía antes de que pase, o dejando de moderar por completo para que no puedan decir que sabían lo que estaba pasando. O sea que FOSTA/SESTA está teniendo más repercusiones en tu vida que en la de los imbéciles que salen a traficar adolescentes.

¿Y ahora?

Es difícil saber. Algunos gritan que esto es solo el senado siendo extremadamente conservador en cuanto a la tecnología, pero que no irán mucho más lejos. Otros que es otra manera de destrozar el internet como lo conocemos hoy en día y es solo el comienzo. Solo lo más grandes como Facebook y Twitter pueden adaptarse a las nuevas demandas, y los medios emergentes van a tener que ser radicalmente distintos a lo que vemos hoy en día.