"If you are not busy being born, you are busy dying"

Fue el hito del pensamiento de toda una era.

Desde los 60’s empezó a moldear la manera en la que la música, los músicos, los movimientos, la política y la politiquería era percibida en la cultura.

Con ensayos de miles de palabras, portadas icónicas y un estatus casi monárquico en el Rock & Roll, Rolling Stone evoca con solo nombrarla, la época de festivales como Woodstock, fotografías como la de John Lennon en posición fetal abrazando a Yoko Ono, películas como Almost Famous, una fuerte posición demócrata en EEUU y mucha y muy buena música.

Sin embargo, como la trama de una buena película, el tiempo no ha pasado en vano desde que Jann S. Wenner fundó en 1967 con solo 21 años una de las revistas más icónicas del mundo, y en un tiempo donde lo digital se lleva atropellados a los medios impresos, Rolling Stone se las está viendo duras en el 2017.

Aunque no es solo el aplastante paso de la creciente e intimidante tecnología versus la chévere publicación de una revista old school style, sino que también malas jugadas financieras, aferrarse a métodos arcaicos y la pérdida de credibilidad periodística del contenido han hundido a Rolling Stone y pone en peligro el prestigio de los 50 años publicando y la carrera de editor rockstar de Wenner.

“Amo mi trabajo, lo disfruto, lo he disfrutado por mucho tiempo. Solo que esta es la cosa inteligente de hacer ahora” recalcó Wenner en una entrevista con su revista.

El que tomó las riendas en las decisiones que pueden salvar a Rolling Stone, fue Gus Wenner de 27 años, el hijo de Jann. Las estrategias se han basado en vender las otras dos revistas de Wenner Media (US Weekly y Men’s journal) para subsidiar los gastos de la revista con medio centenar de trayectoria.

“Hay un nivel de ambición al que no podemos llegar solos. Estamos siendo proactivos para ir delante de la curva” señaló Gus.

Esta visión de “salvar” la revista viene tras mucho tiempo de aferrarse a los años dorados de la revista, mostrando en portada a artistas fuera de época, a no entender la bajada en la compra de medios impresos y a un artículo sobre una supuesta violación en grupo en la Universidad de Virginia que por falsos testimonios y no verificar los medios fue multado con 3 millones de dólares.

La visión de Jann fue descrita como “terca” e “idealista”, sin embargo ha entendido que debe despojarse de su amado proyecto. Aparentemente hace unos años le ofrecieron $500 millones por la revista, cifra hoy en día impensable de obtener por Rolling Stone.

“Las publicaciones hoy en día pertenecen a una industria completamente distinta a lo que era antes”

Por eso la compañía está en venta y aunque no han nombrado posibles compradores se sospecha que American Media Inc., quienes ya son dueños de US Weekly y Men’s Journal.

“Es tiempo de que gente joven la maneje, solo esperamos a alguien que entienda la visión y tenga mucho dinero”.