Hillary Clinton y las críticas de siempre - The Amaranta
Su voz, sonrisa y vestimenta... ¿Algún día detendrán?

Foto: New Yorker

Ya la conocemos, hemos oído de ella repetitivamente desde que la campaña presidencial para la presidencia de los Estados Unidos tuvo comienzo. No vamos a repasar la historia de la mujer en la política, vamos a ir directo al grano.

En la historia de esta nación, nunca ha ocupado el puesto de presidente una figura femenina. Un cambio que puede llegar, así como lo hizo en su momento Obama, logrando ser el primer presidente afroamericano.

El interés de Clinton por intentar de nuevo llegar a la Casa Blanca días antes, ya se especulaba. A la hora de anunciarlo, no nos tomó por sorpresa. El momento indicado llegó, tomar un paso de ese calibre no debe haber sido una decisión que no se haya analizado con detenimiento.

No es una nueva figura pública. Sus cargos a lo largo de estos años son:

  1. Primera Dama de Arkansas de 1983 a 1992
  2. Primera Dama de los Estados Unidos de 1993 a 2001
  3. Senadora de los Estados Unidos, representando al estado de Nueva York de 2001 a 2009
  4. Secretaria de Estado de los Estados Unidos de 2009 a 2013

Pensamos que era adecuado listar su trabajo, porque uno de muchos comentarios que se repiten es que no se encuentra preparada para competir.

Clinton, ha llevado de la mejor manera el sexismo en su trabajo, desde que era joven. Su carrera no ha sido corta, las señalizaciones con tono “sexista” iban a aparecer. Van y vienen, algunos resultan ser polémicos, otros no. Hablar de los más famosos y sus razones vacías es casi un deber.

Sobre su voz, escuchamos comentarios de que es muy fuerte, aguda o no transmite confianza. Durante años hemos escuchado discursos de mandatarios, se les aplaude y se les respeta si suben su tono de voz, si no lo haces no eres firme. Esa táctica se utiliza para emocionar al público y aumentar sus emociones por las palabras.

No recordamos que alguna vez a un candidato le hayan criticado por su tono voz, no parece ser relevante. Así que, señalar estos “problemas” solo comprueban la falta de argumentos. Cada persona en el mundo tiene una manera de hablar, si una mujer habla en los micrófonos y eso molesta a ciertas personas, tendrán que acostumbrarse. No será la última vez que escuchen esas voces resonando en diferentes medios. Para la próxima sería bueno señalar que voz es atractiva para los oídos y cuáles no, si queremos llegar a esas estancias.

Un abreboca de una de las muchas instancias en donde su discurso fue criticado. 

La cantidad de veces que sonríe, donde probablemente los periodistas o los medios llevan la cuenta de las veces que lo hace. Por supuesto, ¿por qué no discutir sobre tan insignificante observación? Es que el mundo es inconcluso, si lo hace, queda como una persona emocional. Al no hacerlo, es muy seria y no tiene carisma. Nunca es suficiente, de ninguna manera tiene las mejores expectativas.

Además está el clásico, la vestimenta. A menudo a la mujer se le juzga por su ropa y su look, se le observa de pies a cabeza, juzgando su éxito o desacierto. Es curioso que se siga cometiendo, gracias a los medios de comunicación. Sí, a ellos. No importa la manera, por la típica pregunta, ¿qué estás usando? O dedicando minutos a debatir si la ropa fue adecuada y el diseñador hizo su trabajo. En efecto, se pierde tiempo en televisión hablando sobre estos temas, en vez de hacerlo con noticias trascendentales.

La candidata, ha tenido que aguantar un show mediático por padecer neumonía hace unos días y aparentemente desmayarse. Cuando se es figura pública, se olvidan que es un ser humano. Las campañas presidenciales de los Estados Unidos tienen un nivel de exigencia alto, es una agenda llena de actividades que muchos no lograrían cumplir. Los traslados, actividades y ruedas de prensa pueden ser agotadores.

Creemos que la razón por la cual Clinton ocultó su diagnóstico se debe a la imagen que se presume del “sexo débil”. Porque no quiere ser expuesta a los escépticos que pensarán que es incapaz de cuidarse a sí mismas.

Portadas como las de National Enquirer se aprovecharon de la situación. Era la oportunidad perfecta para sus detractores, donde el mismo Trump, sin querer demostró un sexismo leve. Asegurando que se encuentra en un excelente estado de salud, por doctores y su persona. Dijo que compartiría sus análisis, dejando ver su “superioridad masculina”.

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La breve enfermedad de Hillary Clinton abrió paso a una serie de comentarios despectivos. Si es la mejor opción o no para ese país, no es justo para su persona ni miles de mujeres tener que ver el trato y la manera de referirse a una contendiente para dirigir a la primera potencia mundial.