Cómo el typo de Donald Trump se convertirá en la nueva ley de Estados Unidos - The Amaranta
Trump AF.

Antes de comenzar el artículo, es importante que nos tomemos un momento para explicar el nuevo término favorito de la cultura pop.

Covfefe (cov-fef-fay)

Término acuñado por primera vez por el 45º presidente de los Estados Unidos, Donald John Trump, a finales de mayo del 2017, en un intento de escribir “coverage” en un tuit.

  1. s. m. palabra derivada del inglés “coverage”. Cov, que se traduce a “insuficiencia motora y mental” y fefe, “manos pequeñas que confunden letras en el teclado”.
  2. analogía de toda la carrera presidencial del POTUS actual. 
covfefe

Lo que comenzó como un typo descuidado en la cuenta del presidente de Estados Unidos se convirtió es un término intercambiable con cualquier sustantivo, verbo o adjetivo en la jerga coloquial; y ahora pretende formalizarse como la próxima ley de América.

Gracias a la iniciativa del congresista demócrata, Mike Quigley, se presentó un proyecto de ley al Congreso bajo el nombre COVFEFE Act. Esta propuesta establece que ningún mensaje del presidente en Twitter pueda borrarse, sino que se anexe como documento oficial e histórico en los Archivos Nacionales de Estados Unidos.

Como tal, el proyecto legislativo planea modificar la Ley de Registros Presidenciales para que esta contemple a las redes sociales como un material documental más. Tomando en cuenta que el actual presidente usa Twitter como una vía de comunicación y que su portavoz, Sean Spicer, hizo público hace poco que todos los mensajes emitidos por ahí, pueden ser considerados “declaraciones oficiales del presidente de Estados Unidos”.

Dejando a un lado la disyuntiva que origina Sean Spicer, de tomar o no en serio los tuits de Trump, el padre de la idea, Mike Quigley usó la palabra inventada por el mismo Trump para que coincidiera con el acrónimo “Communications Over Various Feeds Electronically for Engagement”.

“Si el presidente utiliza las redes sociales para hacer declaraciones repentinas sobre políticas públicas, tenemos que asegurarnos de que estas declaraciones sean conservadas para futuras referencias. Los tuits son poderosos, y el presidente debe hacerse responsable por cada uno de ellos” explicó Mike Quigley, congresista por Illinois, en un comunicado.

Además, Quigley plantea que los tuits que se archiven deben ser de las dos cuentas que mantiene el presidente, @POTUS, la cuenta oficial y @realDonaldTrump, su perfil personal, en el que más le gusta expresar los mensajes controversiales y opiniones polémicas.

Por más que la ley aún está esperando aprobación, Quigley cree que es imperativo que los cargos públicos electos respondan por lo que hacen y lo que dicen, y esto incluye los tuits de 140 caracteres.

Aunque ya sabemos lo mucho que le gusta a Trump responder por sus actos.