Nos lo advirtió desde los 60´s

El 20 de noviembre de este año murió jalado de los meñiques del pie por el diablo Charles Manson a la edad de 83 años. Según cuentan dejó este mundo por causas naturales, pero bien sabemos que Lucifer ya se estaba sintiendo solo con la compañía de Chávez allá abajo y se lo quiso llevar.

Muy posiblemente no estés tan claro de quién es él, pero seguro tienes la vaga percepción de que es un loco esquizofrénico, culpable de varios asesinatos e iniciar una secta satánica.

Normal pues, lo de todos los días.

Lo absurdo de la vida y supongo que también de la muerte de Manson, es que los medios y la cultura Pop lo convirtieron en uno de los íconos del siglo XX y su defunción tuvo más cobertura que la serie de atentados terroristas que ocurrieron alrededor del mundo la semana pasada.

Duele escribirlo y supongo que es peor leerlo, pero la fama de un asesino en masa, racista, depravado sexual y poco higiénico criminal está siendo reseñado por la misma razón por la que tienes la imitación del Lip Kit de Kylie Jenner en tu estuche de maquillaje: atención mediática.

Y es que como sucede cuando muere un ícono del cine o del mundo de la música, su material se pone de nuevo de moda. En nota nostálgica, la famosa entrevista de Diane Sawyer a Charles Manson y las series y documentales dedicados a su vida, no solo adquirieron más visitas sino que se convirtieron en Trending Topic.

Ahora, ¿quién es este loco y qué hizo?

La historia de vida Charles Manson parece escrita por el guionista más creativo de Criminal Minds.

El nació en Cincinnati, Estados Unidos en 1934, nunca conoció a su padre y su madre de moral dudosa, entre descuidos y maltratos lo hizo terminar en correccionales y casas de adopción. A los 12 años ya contaba con cargos criminales cuando amenazó de muerte a otro niño con una navaja y lo violó.

Futuro prometedor…

De ahí, el colorido panorama social de Manson se pintó con entradas y salidas tan regulares a la cárcel como las de un gordo a McDonald’s, una carrera exitosa como proxeneta, una carrera fallida como músico de rock, parquero y cuidador de estacionamientos.

Cansado de que sus pensamientos ilustrados no fuesen escuchados, en 1967 luego de salir de la cárcel por última vez, se muda a San Francisco, hito del movimiento hippie, que extrañamente es uno de los ideales que define su filosofía.

Allí empieza a reunir carismáticamente a varios jóvenes de evidente criterio moldeable, en su mayoría mujeres de casas de clase media, atractivas y de apariencia capaz.

La propuesta más llamativa de su campaña: Helter Skelter.

(por cierto, el tipo se veía así:)

Ajá y ¿qué es eso de Helter Skelter?

Agarren sus gorras planas y ajusten sus benies juventud, que esta es la parte “trancada”.

Helter Skelter es originalmente una canción del álbum de The Beatles, titulado con el mismo nombre de la banda. El álbum por su carátula sobria y blanca se le llama popularmente como “The White Album”.

Manson, reconocido rockanrolero, encontró en este disco la manifestación divina de sus pensamientos satánicos. Todo lo que él quería predicar y las teorías en las que iba a basar su culto, se fundamentaban en interpretaciones de estas canciones y en coordenadas supuestamente escondidas entre las líricas.

Exacto.

Pero ahí no para la locura. Helter Skelter fue el nombre que le dió Charles Manson a una apocalipsis racial que sin duda iba a ocurrir.

La cosa era como que los blancos iban a seguir maltratando a los negros, y los blancos entre ellos se iban a pelear por percepciones distintas en cuanto al racismo. Los negros por su parte, iban a aprovechar que el foco no estaba sobre ellos e iban a asesinar a todos los blancos sobre la faz de la tierra. Mientras tanto, Manson y su séquito llamado The Manson Family (de solo integrantes blancos), iban a estar escondidos en una especie de paraíso desértico. Luego de la matanza iban a salir, y los negros satisfechos por haber saciado su sed de venganza, iban a permitir que The Manson Family viviera entre ellos. Ahora como ellos eran más vivos que que un heladero al que le dan por equivocación un billete de cien mil bolívares, los Manson iban a asesinar a los negros luego de tener su confianza porque estos iban a ser incapaces de gobernar este mundo nuevo.

Respira, absorbe y di conmigo:

Los asesinatos Tate-La Bianca

Con la mejor estrategia de marketing y muchos argumentos locos, Manson reunió una importante cantidad de seguidores y les vendió su paquete premium de pasticho ideológico que incluía canciones de los Beatles, movimiento hippie, fragmentos del Libro de la Revelación y cartas de Hitler, todos reunidos en la flamante promesa del Helter Skelter.

En el verano del 69’, es que suceden los hechos que catapultarán a Manson y su séquito a la infamia. La noche del 8 de agosto, 4 de los seguidores se dirigen a la mansión de la actriz Sharon Tate, quien embarazada de 8 meses y en compañía de otras 4 personas estaba reunida en su hogar.

Con tiros, cuchillos y cuerdas asesinan a todos los que estaban en la residencia de Los Ángeles y escriben con sangre en la puerta “pig”.

La siguiente noche, otros 6 integrantes vuelven a atacar a cuchilladas mortales a una pudiente pareja dueña de una red de farmacias de nombres Leno y Rosemary La Bianca. Antes de retirarse sigilosamente de la escena escriben en la puerta “death to pigs” y “Helter Skelter” mal deletreado con sangre.

¿La razón de los asesinatos? Según uno de los seguidores, las palabras exactas de Manson fueron:

“El negrito nunca ha hecho nada sin que el blanquito le enseñe cómo hacerlo. Parece que vamos a tener que enseñarle al negrito cómo hacerlo”.

De cierta forma insinuando que la revolución del Helter Skelter no había iniciado porque los negros no sabían cómo, por tanto estos asesinatos iban a servirles de referencia.

La Fama

Los asesinatos les fueron culpados a la Familia Manson cuando uno de los participantes se las echó en una celda de prisión con otro criminal de lo que habían hecho y un policía escuchó.

Entonces iniciaron los juicios en los que Manson aunque no participó directamente en ellos, salió culpable de los 9 homicidios junto a 6 de sus seguidores.

Durante los juicios Manson reafirmó su folklórico estado de locura lanzándole un lápiz al juez, pegándole un puñetazo a su abogado y tatuándose una esvástica en la frente.

Aunque los habían condenado a todos a la pena de muerte, un vació legal en el cambio de las leyes les terminó otorgando cadena perpetua y a Manson una vida entera de fama.

Charles Manson ha sido inspiración para infinidad de películas, canciones, ropa de niños, libros de no ficción, una ópera, una página de internet de fanáticos, una decena de entrevistas famosas, canciones de Guns N’ Roses y la mitad del nombre de Marilyn Manson. (The New York Times)

Como si fuera poco su fracasada vida de músico cobró alas luego de que él publicara desde la cárcel su disco “All The Way Alive”.

Aquí su versión perturbante unplugged:

Charles Manson ha dicho en cámara que él creó a Dios, que no es culpable de ninguno de los asesinatos, que es uno de los muchos Jesús en el mundo, que en su celda puede ver su interior y es un universo en el que es libre, que sería capaz de asesinar a una reportera con un libro y que “tiene que c*gar” en medio de una entrevista.

Pero nosotros somos fascinantes del mundo del espectáculo, con su muerte solo seguimos glorificando su locura. Porque dentro de todo ¿quién es más loco? ¿El que inicia una secta satánica basado en música de los Beatles y la Biblia o la que lo reseña en 2 mil palabras hipnotizada por sus declaraciones absurdas?

El mundo está loco y parece que nosotros también.