Dos guerras con un mismo propósito: liberar a Venezuela.

El Campo de Carabobo es actualmente, un terreno gigantesco donde se hacen desfiles militares chavistas y probablemente te roben si deseas ir a conocerlo. También, hace 196 años fue el lugar donde ocurrió la muy conocida Batalla de Carabobo entre militantes españoles y el ejército de El Libertador Simón Bolívar.

La Autopista Francisco Fajardo es una de las vías de tránsito más importantes de la ciudad de Caracas, ya que es la única que la atraviesa de este a oeste. Millones de venezolanos la recorren a diario, y en estos momentos, es testigo interdiariamente de manifestaciones y represión entre la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y una mayoría opositora al régimen gubernamental.

Simón Bolívar, en el año 1821, comandó a aproximadamente 7000 soldados divididos en tres batallones para enfrentarse el día 24 de junio al ejército realista del español Miguel de la Torre y lograr uno de los pasos más importantes hacia la Independencia de Venezuela.

Hoy, 24 de junio de 2017, tenemos 85 días saliendo a manifestarnos en las calles de Venezuela por la crisis humanitaria que estamos sobreviviendo, por las violaciones a nuestros derechos como ciudadanos, y por el futuro que deseamos dentro de nuestro país; todo frente a un ejército militar armado que defiende a un círculo de ladrones que actualmente se encuentra en la presidencia.

Estando a principios del siglo XIX, el ejército realista contaba con armamento más avanzado que el ejército Libertador. Pelearon a caballo, a pie y en botas de cuero. Fusiles, carabinas, pistolas, lanzas y cañones fueron las armas utilizadas entre bando y bando que al final, después de tantos años de enfrentamientos, terminó en una guerra cuerpo a cuerpo.

En el 2017, los venezolanos se han ingeniado todas las maneras posibles para salir a protestar de la forma más segura y efectiva. Al igual que en el siglo XIX, el equipo contrario, o sea la GNB, nos lleva una ventaja absurda en armamento; mientras los jóvenes se resguardan con petos de cartón, cascos de construcción, lentes de natación, bicarbonato para el ardor, pintura y bombas molotvs hechas con botellas de cerveza.

La Guerra de Independencia de Venezuela fue un proceso bastante largo y sangriento para dejar de ser una colonia española.

18 años de gobierno chavista y sus consecuencias son las razones por las que se exige democracia y libertad en las calles de Venezuela.

El 24 de julio de 1821 murieron alrededor de 2500 personas en combate entre Patriotas y Realistas.

Venezuela llora actualmente a 92 muertos por protestas y a más de 250 mil asesinados por el hampa desde que empezó el chavismo.

Es imposible no encontrar similitud entre lo que sucedió en el Campo de Carabobo y lo que pasa hoy día en la autopista Francisco Fajardo. Dos guerras, cuatro ejércitos, muchos líderes y un mismo propósito, liberar a Venezuela de un yugo opresor; uno español y otro chavista. Salvo la gran diferencia de que en este caso todos somos venezolanos y ambos bandos pasamos por la misma crisis y desgracias; a excepción de los ladrones que se rumbean los fondos de Venezuela en el exterior.

La Batalla de Carabobo se reencarna en la Francisco Fajardo; representando a un ejército de ballenas y tanquetas manejadas por militantes sin conciencia, contra una juventud con cascos tricolor y escudos de madera, que usa el uniforme “#YoSoyLibertador” y está dispuesta a entregar la vida como lo hizo, hace dos siglos atrás, una población mestiza.

El Campo de Carabobo quedó ese 24 de junio teñido de sangre pero en ánimos de victoria. 

La Autopista Francisco Fajardo está manchada de pintura, latas de gas, derrames de sangre y seguirá de esta manera con el propósito de sentir esa pronta liberación que tanto necesita Venezuela.