#AsíProtestoYo: Peces del Guaire - The Amaranta
"El arte cambia tanto al artista que lo hace, como al espectador que lo observa".

La eterna lucha del ser humano es comprenderse a sí mismo y a su entorno. Un entorno que muchas veces expone verdades que no queremos escuchar, alrededores en los que reina la escasez de alimentos y medicinas, y panoramas políticos liderados por un señor con bigote y una mala educación geográfica cuando de puntos cardinales se trata.

Históricamente, estos han sido los momentos en los que el arte ha establecido un punto de encuentro entre lo que existe, y lo que queremos que exista.

Así nació el teatro, cuando los griegos decidieron canalizar su descontento social mediante las artes escénicas; lo mismo que ocurrió en Argentina a principios de 1981 con la invención del Teatro Abierto, el movimiento cultural con tonos políticos que luchaba contra la dictadura militar; e incluso, lo mismo que ocurrió cuando el teatro precolombino llegó a Venezuela, con ánimos de resaltar la identidad de los grupos indígenas locales.

Desde las salas, los artistas han recogido las cenizas de la crítica al desarrollo y la sociedad como un último intento para comprender el mundo en el que vivimos. Bajo esta premisa, un nuevo ciclo de experiencias teatrales ha comenzado en Venezuela: Peces del Guaire.

Un espacio libre para hablar, escoger, discutir, proponer y diferir, creado por Jennifer Gásperi, Willy Mckey y José Alejandro España, guiado como una acción política desde el escenario de la Sala Cabrujas del Centro Cultural Chacao, todos los jueves de 4 a 6 de la tarde, con entrada libre.

Firmando bajo el alias “Colectivo Desarmado”, los integrantes de este movimiento buscan erradicar la connotación negativa que tiene el término “colectivo” en nuestro país, para acercarlo a su definición original: el arte de trabajar en conjunto.

Como lo hemos estado haciendo durante estos 65 días de protesta, nos reunimos con una de sus creadoras, Jennifer Gásperi para conocer cómo el Colectivo Desarmado protesta en Venezuela.

¿Por qué Peces del Guaire?

Peces del Guaire surge después del hashtag desafortunado que empezaron a utilizar algunas instituciones del gobierno. Cuando el Ministerio de Cultura lo usó nos pareció un irrespeto profundo por ser el principal ente rector de la cultura en nuestro país, sobre todo porque fue capaz de usar esas palabras y la metáfora de “al Guaire lo que es del Guaire”.

Cuando veía la imagen de la gente entrando al Guaire para resguardarse, solo pensaba en la canción de Desorden Público, que se llama Peces del Guaire y se escribió en 1990. Me parecía increíble que esto estuviese ocurriendo tantos años después. La letra de la canción tiene mucho que ver con lo que nos está pasando.

¿Crees en la efectividad de la protesta?

Sí creo en la efectividad de la protesta en general. Creo que alzar la voz y decir lo que pensamos es efectivo en cualquier espacio que lo hagamos, siempre y cuando esté sustentado con argumentos. Las marchas y las concentraciones funcionan de una manera, y lo que hacemos en Peces del Guaire funciona de otra.

¿Cómo protesta el Colectivo Desarmado?

Peces es una posibilidad que vincula el arte, no es solo una acción presencial. No es decir “aquí estoy y levanto mi voz contra ‘tal cosa’”, esto es: “aquí estamos, levantamos la voz contra el poder, lo que consideramos que es una forma desacertada de hacer política” y además estamos utilizando propuestas artísticas, textos que ya fueron escritos, o escribiendo textos para esto, performances, canciones, temas y poesía; que fijan la postura del artista que los selecciona o los escribe.

Protestamos mirando a nuestro alrededor, mirando a lo que nos incomoda, con lo que estamos en desacuerdo, y llevando eso a las tablas. Protestamos desde la manera más honesta que tenemos; con el cuerpo, la mente y la palabra.

Es un espacio bien reflexivo, baja la energía que se genera en la calle con la masa, te permite ir más para adentro. Pensar más en lo que estás recibiendo y en lo que estás dando. El espectador forma parte de la propuesta, y creo que eso hace que la protesta sea particular; que tú te sientas tocado, y además reacciones a lo que estás recibiendo, desde tu lugar.

“En este punto la pregunta no es qué hacemos, sino qué sabemos hacer”

¿Podemos cambiar el mundo desde las tablas?

No sé si cambiar al mundo. Yo creo que el mundo está girando y tiene una velocidad y un ritmo que es difícil de cambiar. Pero pienso que podemos cambiar el entorno. Podemos ofrecer un discurso distinto al que se está moviendo en lugares como las redes sociales o los medios de comunicación. Además que fijar una postura distinta ya hace que cambie, y cambia la energía y forma de pensar de las personas.

“El arte cambia tanto al artista que lo hace, como al espectador que lo observa”

¿Cómo te sientes después de una edición de Peces?

Siempre me siento muy conmovida. Me siento agradecida con el equipo, porque todos hacemos esto sin recibir nada a cambio. Lo hacemos porque queremos y porque sentimos que estamos contribuyendo a construir desde ya el país en el que queremos estar.

Sí siento que estamos haciendo y logrando cosas. La mayoría nos damos cuenta de que necesitábamos un espacio así. Lo que se genera es muy potente, te acuestas a dormir con un poco más de tranquilidad en el corazón y en el cuerpo.

¿Qué pasará con Peces del Guaire cuando se resuelva la situación actual?

Yo creo que Peces del Guaire no se conecta con quien está en el poder sino con la forma en la que estamos haciendo política en el país, con la forma en la que estamos siendo ciudadanos, cómo decimos lo que pensamos, cómo nos tratamos, invalidamos al otro que piensa distinto a nosotros. Y eso es algo que no se resuelve rápidamente, va a tomar mucho tiempo y espacios.

Mientras siga existiendo eso en Venezuela, Peces del Guaire tendrá algo que decir, hasta que empecemos a mirarnos los unos a los otros. 

Si Peces del Guaire del Guaire tuviera una valla en la Autopista Francisco Fajardo, ¿qué diría? 

#SomosPecesDelGuaire y vamos a contracorriente. 

Así protestan los Peces del Guaire.

Ahora cuéntanos, ¿cómo protestas tú?

Una vez más, muchas gracias a Jennifer Gásperi, Willy Mckey y José Alejandro España por recuperar los espacios que Venezuela necesita.