No existe eso de “relación abierta” sin gritos involucrados

Sé lo que están pensando. Cómo nos gusta un buen chisme cuando toca el timbre.

Si necesitan saberlo antes de seguir leyendo: sí, sí monté cachos una vez. La víctima no lo sabe y la mitad de mis amigos tampoco, así que agradezco su discreción. O no, porque realmente el pobre fue un mam*güevo y el chico con el que le monté cachos era una versión veinteañera de Jon Hamm con el humor de Zach Galifianakis.

Sin embargo, estuvo mal. Eso hay que tenerlo claro.

Aunque sea difícil, hay cosas que ya no tienes permiso de hacer una vez que te comprometes a tener una relación seria. ¿Quién soy yo para decirlo, verdad? Probablemente no tenga derecho, pero sí sé que lo que estuvo mal fue no haber terminado con el gafo y estar con mi príncipe azul.

Porque montar cachos es de cobardes. Y no aceptar que estás montando cachos es de pend*jos.

Así que si aún te confunde esa delgada línea entre pecar de cobarde y pecar de pend*jo, nosotras te lo aclaramos. Por tu bien y el de tu pareja, que si está ahí para ti, merece un poco de crédito.

Tener “wet dreams” con otra persona

No es montar cachos cuando: se quedan ahí, en tu cabeza. Porque fantasear con tener sexo con otra persona, aunque es difícil de admitir, es algo completamente normal y humano. Pero llevarlo a la acción es otra cosa.

Sí es montar cachos cuando: pasas de soñar a hacer. Aquí es cuando contradecimos a Bill Gates. Le escribes, sales con esa persona, y bueno, eventualmente una cosa llevará a la otra y tu vida se convertirá en una episodio de Gossip Girl, pero de los chimbos.

Lo que nos lleva a…

Enviar mensajes insinuantes por cualquier red social

Escribir es una cosa, una pradera inocente de esas que aparecen al principio de una película de Disney, pero el “sexting” es algo grave. Mensajes al estilo “te quiero ver”, “no sé qué hacer con mi novio (guiño a estoy mentalmente soltera)”, o “me gustas pero…(tipo quiero llamar tu atención pero recuerda que soy la víctima aquí)”; sí son montar cachos.

Deja la inocencia falsa.

Una vez que ya le estás haciendo promesas a alguien más o echándole los perros sin el más mínimo decoro, sí, estás montando cachos.

Sin embargo, dejar comentarios “divertidos” en fotos de una chama en traje de baño o de un chamo en la playa con los six pack a la luz del mundo, lamentablemente no es montar cachos. Aunque sí es extremadamente miserable de tu parte hacerlo.

Besar o tener relaciones en estados de ebriedad

Lee esta pequeña anécdota.

Juez: “Señor, se le ha acusado de asesinato en primer grado. Explotó un edificio y hay 20 muertos”.

Tipo culpable: “No, señoría. Verá, es que me había tomado dos botellas de ron y un shot de tequila”.

Juez: “Ah, entonces déjelo así. Gente, este hombre es inocente. Explotó todo un edificio, pero estaba borracho. Disculpe usted, aquí tiene dos pases gratis para el cine”.

Obviamente, eso es paja. Veredicto: eres culpable igual, alcohol o no.

No montes cachos, te lo digo yo. Trae malas vibras y además, lamento recordarte la existencia del karma. Porque sí existe.

Además, si quieres el final de mi triste historia, resulta que cuando por fin dejé a mi pareja, el cacho prefirió estar con otra chama, alguien que no quisiera mantenerlo en secreto y no fuese capaz de engañar a alguien.

#AprendiendoConCarla