El debate

¿Qué pasó aquí? 

El martes pasado mientras debatíamos ideas para artículos surgió el tema de Selena y Justin Bieber. Sinceramente, no tenía ni la menor idea de que habían vuelto, lo último que vi de Justin en los tabloides fueron sus fotos desnudas en la playa y pensaba que Selena seguía con The Weeknd. Pero al parecer, soy una inculta en todo lo que concierne la farándula americana y no estaba enterada del escándalo según Perez Hilton “más importante del momento”.

Sigamos. 

La primera en sacar el tema fue Carla, estaba súper emocionada por el reencuentro de amor de estos dos cantantes propuso escribir la noticia. Acto seguido Beatriz le dijo que estaba loca si hablaba a favor de Selena. Entonces (por si no se dieron cuenta soy María Teresa, la editora y “el pequeño minion morado” si le preguntas a Ainoa) me tocó poner orden en la situación y ordenar/pedir que escribiera cada una su posición. 

Y bueno, esto fue lo que salió: 

No seas Selena - Beatriz Marte

El problema de Jelena no es Justin. Siempre ha sido un douche que de no ser cantante sería un plomero sexy con tatuajes en la cara y 10 hijos de 10 parejas distintas. No espero nada de él que no sea una eventual admisión de poseer enfermedades venéreas nuevas y súper evolucionadas. El problema es Selena. Siempre la he imaginado como la clase de amiga que nunca tiene nada que decir excepto historias grandiosas y exageradas sobre lo salvaje que es secretamente. Acepto que no soy su fan #1 y que de no ser porque Same Old Love salió cuando yo estaba despechada de ya-ni-me-acuerdo-quién, ni siquiera sabría diferenciarla de Demi Lovato. Pero precisamente por eso me molesta tanto esto.

Estaba empezando a aceptarla y dejar atrás mi odio. Cuando supe que Selena y Justin habían vuelto, lo único que quería hacer era gritarle: be quiet, Selena. We were all rooting for you.

La pana pasó todo el año trabajando como el collarín oficial de The Weeknd. Todo su Instagram lo gritaba, “¿vieron a mi novio?”, “tengo novio, no sé si se dieron cuenta”, “oh, ¿esto que estoy usando? Es de mi novio. Sabes que tengo novio, ¿no?”, “novio novio novio”. Todo esto mientras The Weeknd tenía cara de “eh, esto no es en serio, solo estoy de babysitter”.

Selena es la amiga que nadie quiere. La que cada tres meses intenta convencerte de que su novio es lo mejor del planeta. Su mente tiene la flexibilidad de una maestra tibetana de yoga porque constantemente tiene que hacer acrobacias con su lógica para justificar la grandísima cagada que está poniendo con su vida. No está volviendo con el mismo imbécil de siempre, está “regresando al amor verdadero” y reconociendo que “ahora sí, de verdad, está con el amor de su vida”. Además se arr*cha contigo cuando le recuerdas que lo mismo decía de su otro novio hace tres meses, porque “¿sabes? Esto es distinto. Aquí hay h-i-s-t-o-r-i-a” te dice haciendo énfasis en la palabra con un semi suspiro mientras tú intentas que tu cinismo no consuma todo tu ser.

Selena, ya hemos visto esto. Ya hemos sido esto. Estás siendo repetitiva y honestamente para que un show tan básico y aburrido como este sea interesante, necesitas tener un poco más de sustancia como ser humano. Ni siquiera Miley ha podido hacerlo interesante y ella tiene la personalidad de 15 Selenas en coca. 

Pro Selena - Carla

La realidad es que a nosotros nos encanta un buen show. Por eso vemos películas y aunque muchos nieguen ver novelas en los canales nacionales, lo cierto es que recompensan es haciendo de su vida una novela.

Pero cuando se trata de celebridades nos las damos de los santos patrones de la sensatez, juzgando sus decisiones como si fuésemos los mejores amigos sabios que dan los consejos para que después ellos se los pasen por donde no llega el sol. Sin importar los hechos o los sentimientos de cada uno. Total, es un show y no importa mucho las grietas de él.

Aquí es cuando la infame fase “volví con mi ex” provoca gritos, regaños, fin de amistades, y en general el infierno llega a algún rincón de la tierra. Esta vez es nuestra pana Selena quien nos lo dijo a través de las noticias y fotografías impactantes con Justin.

Recordemos los hechos.

Justin volvió m*erda a Selena, ella se deprimió. Luego comenzó a salir con The Weeknd, tuvo una grave condición médica en la que tuvo que recibir la donación de riñón y volvió con Justin.

Lo más fácil es pensar que qué b*las, Justin siempre será un idiota y ya. La vida es simple. Pues no. Otra realidad es esta: People do stupid sh*t. Y las segundas oportunidades siempre son buenas, sea para cerrar un ciclo y darse cuenta en Justin no es para ella o para ver si esta vez en serio están listos el uno para el otro.

Pasó con Liam y Miley y con muchas otras celebridades más, sin contar los cientos de conocidos que son excepciones al onceavo mandamiento de “nunca, nunca volverás con tu ex”.

No digo que la decisión de Selena haya sido perfecta y que ahora vivirán felices para siempre y toda la habladuría de Disney. Digo que ellos merecían respuestas y capaz esta oportunidad se las puede dar. La gente la c*ga y tarde o temprano siempre pasan las cosas que tienen que pasar.

Sea algo que perdure o no, no podemos negar de que es un chisme que alimenta nuestra alma. Así que bien por ti, Selena. Y Justin, me alegro que estés buenísimo pero espero que todo eso de tu encuentro con Dios te haya servido para madurar un poco.

Además si sale todo mal, tengo la certeza de que nos esperará una o dos canciones interesantes después de todo el show que montarán.