Así es como han eliminado a la comunidad LGBTG+ de la historia

Así es como han eliminado a la comunidad LGBTG+ de la historia

Algo de lo que es complicado hablar es la versión heteronormada que aprendemos de la historia. O dicho como si no fuese una activista fastidiosa: la tendencia de la sociedad de borrar cualquier elemento LGBTQ+ de la historia universal o volver heterosexuales a figuras históricas que no lo fueron. Gente como Eleanor Roosevelt, Malcolm X, o Abraham Lincoln.

Lo primero que alguien te pregunta cuando dices eso, es “¿pero por qué todo el mundo tiene que ser gay? ¿por qué no pueden dejar su historia en paz? ¿a quién le importa su orientación?”, y bueno primero, no todo el mundo tiene que ser gay pero la gente que lo es no tiene que aparentar ser heterosexual. Segundo, reclamar honestidad con respecto a la orientación sexual de alguien no debería ser algo negativo. Tercero, si no importa su orientación, ¿por qué se esfuerzan tanto en que parezca hétero o borrar cualquier indicio de homosexualidad?

Si causa tanta molestia traer a colación la orientación de alguien cuando aparentemente fue gay, debería ser igual de molesto traer a colación la orientación de alguien que están forzando a parecer heterosexual. Pero la verdad es que la molestia no es porque se está sexualizando a una figura histórica, sino que se está exigiendo que dejen de borrar identidades LGBTQ+ de la historia, y dejen de hacernos parecer como un invento del nuevo milenio.

Ninguno de esos intentos de borrarnos me molesta más personalmente que el de Anne Frank.

Algo que no es muy conocido es que el diario tiene prácticamente 4 versiones: la versión A es el diario que Anne llevaba sin editar. La versión B, es una sin terminar que ella misma editó después de escuchar que todos los diarios de la guerra podrían ser publicados después de que se acabara. La versión C es la que Otto Frank, su padre, creó uniendo las dos primeras secciones, editando las entradas y sintetizando la información, esta es la que todos leemos en la escuela. Y la última versión, Critical Edition, que contiene las versiones editadas y las que no y ofrece una comparación entre todas.

En la última, en la versión A, y en la versión B, hay información que normalmente se deja fuera de los salones de clases y los libros de historia, como que Anne se sentía atraída hacia las mujeres. El 5 de enero de 1944, después de leer un artículo escribió:

“Sor Heyster también escribe que las niñas de mi edad no pueden estar del todo seguras de sí mismas, y descubren que son individuos con ideas, pensamientos y hábitos. Después de que vine aquí, cuando solo tenía 14, empecé a pensar en mi más rápido que la mayoría de las niñas, y comencé a comprender que soy una “persona”. A veces, cuando estoy acostada en la cama en las noches, tengo un terrible deseo de sentir mis pechos y escuchar el ritmo discreto de mi corazón.

Ya tenía estos sentimientos de manera inconsciente antes de venir, porque recuerdo que una vez dormí en casa de una amiga y tenía un deseo fuerte de besarla, y que de hecho lo dice. No pude evitar ser terriblemente curiosa acerca de su cuerpo, porque siempre lo mantuvo oculto de mi. Le pedí si, como prueba de nuestra amistad, pudiésemos sentir los pechos el una de la otra, pero ella se negó. Yo entro en éxtasis cada vez que veo la figura de una mujer desnuda, como Venus, por ejemplo. Me da la impresión de que es tan maravilloso y exquisito que tengo dificultad para evitar que las lágrimas se derramen por mis mejillas. ¡Si tan solo tuviese una amiga!”.

La amiga en específico, Jacqueline Van Maarsen, ha hablado de cómo Anne siempre fue bastante posesiva con ella y expresaba sentimientos súper apasionados por ella. Toda persona no heterosexual ha escuchado eso de “es tan solo una fase” al expresar sentimientos parecidos. Además, está su propia admisión de sus sentimientos hacia Peter, el hijo de la familia que compartía el escondite con los Frank y quien le dió su primer beso a Anne, el 6 de enero de 1944 escribió:

“Mi deseo por alguien con quien hablar se ha vuelto tan insostenible que de alguna manera se me ha metido en la cabeza elegir a Peter para este rol. No deberías pensar que estoy enamorada con él porque no lo estoy. Si los Van Daan hubiesen tenido una hija en vez de un hijo, hubiese intentado ser amiga de ella”.

El 6 de marzo de 1944, continuó “Después de todo, me alegra que los Van Daan tengan un hijo y no una hija, mi conquista jamás hubiese sido tan difícil, tan bella, tan buena, si no hubiese seducido a alguien del sexo opuesto”.

Es entendible que Otto Frank omitiera esos pasajes, primero porque cuando se reencontró con el diario de su hija estaba pasando por una tragedia inimaginable como el único sobreviviente de toda su familia. Segundo, porque los 40’s no era precisamente una época en la que hablar de sexualidad femenina fuese bien visto, mucho menos la sexualidad de una adolescente que estaba expresando sentimientos que se desviaban de la norma. Tercero, porque el objetivo principal al momento de publicación fue ofrecer un rostro humano a toda la tragedia que vivió la comunidad judía a manos de los nazis, una historia completa. Y cuarto, porque aunque los homosexuales fueron víctimas del holocausto, seguían viéndose como lo más bajo de lo bajo y de hecho muchos fueron reencarcelados después de la liberación de los campos de concentración, así que obviamente las casas editoriales y el mismo Otto no iban a querer que Anne estuviese mezclada con ellos. Lo que no es entendible es que hoy en día, todavía no se agreguen estos otros aspectos.

La identidad de Anne no solo como judía víctima de los nazis, sino como una adolescente reconociendo sus deseos sexuales fuera de la heteronormatividad es importante para cualquier adolescente LGBTQ+. Que haya besado a Peter es lo suficientemente relevante como para estar en el diario desde el principio, ¿por qué es menos importante que haya besado a Jacqueline?

El diario de Anne Frank es una lectura obligada cuando tienes 12-14 años. Aunque su función principal es educar con respecto al holocausto de una manera empática y humana en vez de hablar de números y Hitler, también es una visión universal y honesta al mundo interno de una persona joven que buscaba documentar la vida de aquellos a quienes obligaron a estar en las sombras para poder sobrevivir. Es absurdo que se oculte un aspecto de su sexualidad con el que ella estaba cómoda.